Castillo de Taradell

Castillo de Taradell

Viajes

El castillo medieval español que vuelve a la vida gracias al senderismo: muros milenarios, vistas de infarto y una gran gruta oculta a 803 metros de altitud

Un viaje en el tiempo a una hora de la ciudad para recorrer una fortaleza militar del año 893 levantada de forma inverosímil sobre la roca

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Quedan los muros. Fragmentos de piedra que se adaptan al perfil irregular de la roca sobre la que fueron levantados, como si la construcción y la peña fueran una sola cosa desde el principio.

El Castillo de Taradell no impresiona por su tamaño sino por su tenacidad, diez siglos de guerras, herencias y abandonos, y todavía está ahí, con las ruinas consolidadas y las vistas intactas.

Se encuentra a 2,2 kilómetros al sureste del municipio de Taradell, en la comarca de Osona (Barcelona), coronando una cumbre de grandes peñas a 803 metros de altitud.

Conocido también como Castell d'en Boix, lo que lo hace singular es que está levantado sobre una gran gruta natural, un rasgo que no comparte ningún otro castillo de la comarca.

Una historia que empieza en el siglo IX

Las primeras referencias escritas del lugar aparecen en el Cartulario de la Catedral de Vic, en el año 893, una compraventa de terreno en un lugar citado como in termini castri de Taradello.

El castillo fue creado por la familia Taradell, que le dio nombre, y desde el principio tuvo una función exclusivamente militar y defensiva.

A principios del siglo XI, la fortaleza pasó a manos de los condes de Barcelona. Ramón Borrell la donó a su esposa Ermessenda, y más tarde Ramón Berenguer III la cedió como dote a su hija Ximena en 1107. Como Ximena murió sin descendencia, el castillo volvió al patrimonio condal.

El declive y el abandono

El golpe definitivo llegó en 1550, cuando la construcción de la Torre de la Plaza en la villa de Taradell dejó al castillo sin su función estratégica.

Sin utilidad militar, la fortaleza fue reconvertida en granja durante parte de ese siglo, y desde el siglo XVII ya consta en los documentos como ruina.

Lo que queda hoy, tras trabajos de consolidación, son fragmentos de muros de los siglos X y XI en el sector de la antigua capilla, y un gran muro de unos setenta metros del siglo XIV. El conjunto está declarado Bien de Interés Cultural desde el 8 de noviembre de 1988.

Castillo de Taradell

Castillo de Taradell

La torre, la capilla y la cueva

En el sector noroeste se conservan los restos de una torre circular levantada directamente sobre la roca, con un diámetro exterior de aproximadamente 6,5 metros y una altura original estimada de 9 metros, dividida en dos plantas.

En el sector norte, la antigua capilla de la Santa Creu (documentada entre los siglos XII y XVI) conserva en su muro superior un fragmento de opus spicatum, la técnica de aparejo en espiga característica de la arquitectura altomedieval.

Y debajo de todo ello, la gran gruta natural sobre la que se asienta la estructura. Esa cueva es lo que hace único al Castillo de Taradell dentro del patrimonio medieval de Osona.

Castillo de Taradell

Castillo de Taradell

La ruta: accesible y bien señalizada

La excursión empieza en la Plaça de les Eres de Taradell y sigue un camino bien marcado y asequible para todo tipo de caminantes, incluyendo familias con niños.

Desde la plaza hay que tomar la calle Sant Sebastià, girar a la derecha a la altura de la capilla de Santa Llúcia y seguir la pista hasta llegar al Mas de Can Mascarell. Desde ahí, un giro a la derecha por el camino ancho lleva directamente al castillo.

Castillo de Taradell

Castillo de Taradell

Una vez arriba, las vistas panorámicas sobre la comarca de Osona compensan el esfuerzo. Quien quiera alargar la jornada puede continuar el camino hasta las Cocinas de Rocaguinarda, un añadido recomendado que completa bien la excursión.

Cómo llegar

Taradell está a aproximadamente una hora de Barcelona en coche. El trayecto más directo es por la C-17 en dirección a Vic, con salida en el kilómetro 49 en dirección a Seva. El punto de inicio de la ruta es la Plaça de les Eres de Taradell, donde se puede aparcar.

En transporte público, conviene coger el tren R3 de Rodalies hasta Vic y desde allí Autocars Prat ofrece conexión en autobús hasta Taradell. La visita al castillo es libre y gratuita, sin necesidad de reserva previa.