Boca de una cueva

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La cueva de los 8.000 años de historia única en España: arte rupestre y Patrimonio de la Humanidad con figuras humanas y animales

La UNESCO reconoce una de las concentraciones de arte prehistórico más amplias de Europa

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Cataluña siempre estuvo poblada. Lo demuestran diversos restos prehistóricos hallados por todo el territorio.

Fue mucho antes de que existieran los caminos, las fronteras o las ciudades que hoy se conocen cuando las paredes de roca funcionaban como libros, un lugar donde se narraba la vida cotidiana.

Estas imágenes han resistido miles de años hasta convertirse en uno de los testimonios más antiguos de la presencia humana que se conservan en Cataluña y que pueden verse en distintas cuevas repartidas por el territorio.

Una de las más conocidas es la Cova del Drac, en el entorno de Ulldecona, que forma parte de ese legado que conecta directamente con los orígenes de la expresión artística.

Cómo es la cueva

Esta no es su única peculiaridad. No se trata de una gran cavidad profunda, sino de abrigos rocosos abiertos, formados por los salientes de piedra de la propia montaña.

Esta especie de refugio natural es lo que ha permitido que estos espacios permanezcan protegidos a lo largo de los milenios.

Pinturas milenarias

Es aquí, en estas superficies resguardadas, donde se conservan pinturas realizadas hace entre 7.000 y 8.000 años, adscritas al arte rupestre levantino.

Son representaciones figurativas en las que aparecen escenas diversas con figuras humanas y animales, así como actividades propias de la época, como la caza.

Pinturas rupestres de Ulldecona

Pinturas rupestres de Ulldecona TURISME CATALUNYA

Se trata de imágenes realizadas con pigmentos naturales en tonos rojizos y ocres, que saben aprovechar las irregularidades de la roca para dar forma a las composiciones, como si fueran 3D.

Esto no es lo único relevante. Su distribución y dinamismo aportan información sobre la forma en que estos grupos humanos se relacionaban con su entorno.

Dónde está

En algunos paneles se distinguen escenas colectivas que sugieren una dimensión social y narrativa en estas representaciones.

Todo ello, la Cova del Drac y sus pinturas rupestres, se integra dentro del conjunto de los Abrics de l’Ermita, situados en la Serra de Godall, en la comarca vitivinícola del Montsià.

Patrimonio de la Unesco

No son cuevas monumentales, pero se han convertido en auténticas ventanas al pasado. Forman parte del arte rupestre del arco mediterráneo de la Península Ibérica, reconocido como Patrimonio de la Humanidad.

La UNESCO reconoce así una de las concentraciones de arte prehistórico más amplias de Europa. Un conjunto singular que se distribuye por distintos puntos del territorio, aunque tiene una presencia especialmente destacada en el sur de Cataluña.

Abrics de l’Ermita

Abrics de l’Ermita

Todo ello puede visitarse, pero de forma regulada. El acceso a la Cova del Drac se realiza a través del centro de interpretación de los Abrics de l’Ermita, desde donde parten recorridos guiados que permiten comprender el contexto histórico y cultural de las pinturas.

Eso sí, que nadie espere entrar en profundas cavidades ni galerías subterráneas. Su atractivo es pasear por los senderos que conecta este singular museo de arte rupestre al aire libre

El pueblo

Todo ello junto a una hermosa población catalana como Ulldecona, conocida por el patrimonio histórico que concentra en su núcleo urbano.

Su castillo de origen medieval, situado en una posición elevada, pone de relieve la importancia estratégica que tuvo la localidad a lo largo de los siglos y permite disfrutar del paisaje del Montsià y de su marcado carácter agrícola, donde el cultivo del olivo y la vid siguen teniendo un papel destacado.

Cómo llegar

En cualquier caso, visitar la Cova del Drac es fácil. Está a una hora y cuarto de Tarragona y a unas dos horas de Barcelona.

El acceso es prácticamente el mismo desde ambas ciudades. Se toma la AP-7 hasta la salida de Ulldecona y, una vez allí, se continúa por la T-331 en dirección a Tortosa hasta encontrar el desvío hacia la ermita de la Pietat, punto de referencia para iniciar la visita a los abrigos y a la Cova del Drac.