Vistas de Sant Feliu de Pallerols
El pueblo encantado de los Pirineos: tiene 1.600 habitantes, volcanes, hayedos, aguas cristalinas y una misteriosa leyenda
La historia habla de una joven pastora que vivía en las montañas y esperaba a un muchacho que debía cruzar el río para verla
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Si uno habla de volcanes y Pirineos, la vista se dirige hacia la Garrotxa, una comarca que suele asociarse de inmediato con los volcanes de Olot, el hayedo de Jordà o algunos pueblos medievales del interior como Besalú o Castellfollit de la Roca.
Sin embargo, hay otros puntos menos conocidos, como Sant Feliu de Pallerols. Es igual de hermoso y se encuentra en medio de un valle fluvial de relieve volcánico, rodeado de densos bosques.
El casco urbano no difiere mucho del de las antiguas villas de montaña. Mantiene las casas de piedra, el trazado de calles estrechas y las plazas recogidas. Y, como toda villa medieval, la iglesia se alza en el centro.
Lo importante, en cualquier caso, es otra cosa: el río Brugent. Este curso de agua atraviesa el municipio y articula buena parte de su paisaje.
Pueblo de montaña rodeado de agua
Antes de llegar al pueblo, sus aguas forman pozas, pequeñas cascadas y rincones sombreados a los que acuden vecinos y visitantes durante los meses de verano para refrescarse. Todo ello, conectado por distintos senderos que recorren la zona.
Entre tanto bosque frondoso, caminos y piscinas naturales también corre una leyenda vinculada al río y protagonizada por una mujer: la Dama del Brugent.
Una leyenda que perdura
La historia habla de una joven pastora que vivía en las montañas y esperaba a un muchacho que debía cruzar el río para verla. Una tormenta repentina lo sorprendió en el camino y nunca regresó.
Desde entonces, según la tradición oral, el alma de la joven vaga junto al agua, peinando su cabello con un peine de plata mientras sigue aguardando a quien prometió volver. Se dice que lo hace sobre todo en otoño, cuando el bosque cambia de color y la niebla aparece con más frecuencia.
El río Brugent de Sant Feliu de Pallerols OH! Garrotxa
Pero el pueblo cuenta con muchos otros encantos. Sant Feliu de Pallerols es una de las puertas de entrada al Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, un espacio donde se encuentran volcanes como el de Santa Margarida, con una iglesia en su interior, o el Croscat.
Los senderos aquí se cuentan por decenas, hasta acercarse al centenar. Uno de los más conocidos es la Vía Verde del Carrilet, que sigue el antiguo trazado ferroviario que unía Girona con Olot.
Senderos, naturaleza y castillos
El recorrido aprovecha túneles, puentes y antiguos tramos de vía para enlazar valles y poblaciones con una lectura pausada del territorio. Se ha convertido en una ruta muy frecuentada por ciclistas y senderistas, y Sant Feliu de Pallerols es una de sus etapas más reconocidas.
No es la única. La subida al castillo de Hostoles es otra ruta que combina paisaje, patrimonio natural e historia. Pasado y presente se dan la mano en un entorno que mira al paisaje y al futuro.
Cómo llegar
Vale la pena acercarse hasta allí. Y además es fácil. Desde Barcelona hay aproximadamente una hora y media de viaje. Se va por la C-33 y la C-17 hasta enlazar con la C-37 y la C-63, tras atravesar el túnel de Bracons.
Desde Girona, el trayecto es más breve, de unos 45 minutos. En este caso, se puede ir por la N-141e o por la C-63.