Cala Pedrosa VISIT L'ESTARTIT
La playa secreta de la Costa Brava: 100 metros de aguas cristalinas, cascadas, cuevas y un mirador excepcional
A la cala no se puede llegar en coche, hay que dejarlo en las inmediaciones e iniciar un camino, mitad pavimentado y mitad de tierra
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Encontrar un rincón apenas conocido de la Costa Brava es como encontrar a un barcelonés en la capital catalana en pleno verano: los hay, pero hay que esforzarse para dar con uno.
En cualquier caso, eso no significa que no existan. Las calas secretas del litoral de Girona siguen ahí, esperando ser descubiertas, y alguna de ellas es realmente especial.
Su nombre ya pone en antecedentes de que no se va a una playa cualquiera. Cala Pedrosa no engaña a nadie: es pedregosa, llena de piedras.
Pero no solo la playa está cubierta de roca; el camino para llegar también lo está. Claro que el lugar merece la pena.
Qué cala es
Antes, eso sí, conviene advertir al lector de que en Cataluña hay dos playas llamadas Cala Pedrosa.
En la Costa Brava existen dos: la de Palafrugell, mucho más accesible, y la de l'Estartit, situada dentro del término municipal y en pleno Parque Natural del Montgrí. Esta última es la especial. ¿Cuántas playas cuentan con cascadas, cuevas y miradores?
Acceso
Hay que ir para descubrirla y, a pesar de permanecer bastante oculta, el acceso al parque en el que se encuentra es relativamente sencillo desde l'Estartit.
Se puede llegar en coche hasta las inmediaciones e iniciar un camino, mitad pavimentado y mitad de tierra, hacia este impresionante destino.
Estartit
La cascada
Antes de llegar a la playa, el visitante se topa con la cascada del Salt de l'Euga, convertida en un mirador excepcional sobre l'Estartit. Una vez comienza el camino pedregoso, a unos 700 metros aparece el desvío hacia la cala.
Durante el descenso surge una cueva, la Cova de l'Avi Company; después se atraviesa un bosque de pinos y, finalmente, el horizonte se abre para revelar Cala Pedrosa.
La playa
La playa es idílica, casi virgen. No hay arena, solo rocas blancas y planas, perfectas para tomar el sol con una toalla —y evitar quemarse—, además de unas aguas cristalinas espectaculares.
La transparencia del mar en este lugar lo convierte en un enclave ideal para practicar snorkel y submarinismo. Y, si uno quiere disfrutar de un poco de sombra, siempre puede refugiarse bajo algunos de los pinos cercanos.
Acantilados
Y si, después de refrescarse, todavía quedan ganas de aventura, la zona ofrece mucho más. Siguiendo el camino de ronda se pueden descubrir otros rincones de gran belleza, como Cala Ferriol.
Desde allí, es posible acercarse a la playa de la Roca Foradada o subir hasta el acantilado del Salt del Pastor para disfrutar de unas vistas magníficas.
La Cala Pedrosa
El pueblo de la Costa Brava más cercano es l'Estartit. Se trata de una localidad que obtiene cerca del 60 % de sus ingresos gracias al turismo. Aun así, resulta más tranquila que otros destinos parecidos, como Pals o Cadaqués.
Eso tiene sus ventajas. Permite disfrutar de la Costa Brava sin elegir la opción más popular y con la posibilidad de recorrerla con más calma.
El pueblo
A pesar de haber estado habitado anteriormente, l'Estartit nació como núcleo de población a partir del siglo XVIII, cuando la piratería ya había disminuido.
Se trata de una pequeña población de pescadores que aprovechó unos caladeros excepcionales.
Su historia
En 1716 ya se tiene constancia de cinco pescadores instalados en el lugar y, a mediados de siglo, existía una veintena de casas.
Su desarrollo ha estado muy ligado a la actividad marítima y, hasta mediados del siglo XX, su puerto permitió la salida por mar de productos del municipio como maíz, arroz, vino y aguardiente con destino a mercados tan importantes como el de Barcelona.
Vista aérea de L'Estartit y su playa
Cómo llegar
La playa se encuentra a unos 50 minutos en coche de Girona y a cerca de dos horas desde Barcelona. La principal diferencia es que, desde la capital catalana, hay que tomar la AP-7 en dirección a Girona.
Una vez allí, se continúa por la C-66 hasta La Bisbal d'Empordà y, desde ese punto, por la C-31 y posteriormente por la GI-641 hasta l'Estartit o las inmediaciones del Parque Natural del Montgrí. A partir de ahí, toca caminar.
La ruta más habitual arranca en el puerto de la localidad o en la zona del Cap de la Barra. El recorrido a pie dura entre 40 minutos y una hora, dependiendo del punto exacto de partida.