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Todo el mundo compara, y no siempre se sale bien parado, menos aún cuando se trata de una playa como La Concha de San Sebastián, un icono.

Aun así, la Costa Brava puede presumir de que, si bien no es lo mismo, también tiene una cala con una forma de media luna muy similar, aunque sin paseo marítimo. Tampoco le hace falta.

Aquí, en Cala Tavallera, no hay vallas blancas ni baldosas alrededor, sino acantilado y vegetación. La playa se encuentra en el Port de la Selva y, más concretamente, dentro del Parque Natural del Cap de Creus.

No es de las primeras que uno encuentra al acceder a esta reserva natural, lo que la hace poco conocida y lo que le permite, por otro lado, mantener la calma del lugar.

Dónde se encuentra

Aquí, por no haber, no hay chiringuito, solo un paisaje de acantilados de roca oscura y una vegetación mediterránea condicionada por la fuerte tramontana que sopla en la zona.

Lo mejor de todo es que, precisamente por estar enclavada entre rocas, los acantilados actúan como abrigo natural y el mar es más calmo. Eso permite ver las tonalidades turquesas y azules intensas del Mediterráneo. El contraste con los tonos grisáceos y ocres de los riscos es espectacular.

Las dimensiones de la cala

Las dimensiones de la playa tampoco tienen nada que ver con La Concha. Esta cala catalana tiene solo 135 metros de largo y unos 20 metros de ancho, y no está formada por arena fina, sino por grava gruesa y cantos rodados oscuros, típicos del lugar.

Aquí llegan bañistas en busca de calma, submarinistas y aficionados al snorkel para explorar el fondo marino, y también pescadores con sus pequeñas embarcaciones, así como algún visitante en yate.

Cala Tavallera VISIT COSTA BRAVA

Como testimonio de esta ocupación vinculada a la explotación tradicional de los recursos del mar, en las proximidades de la playa se conservan antiguas construcciones de uso histórico integradas en la topografía de la zona.

Lo que no hay son servicios turísticos, tiendas ni edificación alguna. La playa se mantiene así virgen, lo que ha favorecido que conserve su belleza natural. Su ubicación también ayuda.

Un camino hace la playa

Aquí no se puede llegar en coche. El único acceso motorizado posible es por mar, en barcos, yates o pequeñas embarcaciones procedentes de los municipios cercanos.

Normalmente, Cala Tavallera se alcanza a pie por el Camí de Ronda, que en este tramo coincide con el final de la ruta pirenaica GR-11, que conecta el mar Cantábrico con el Cap de Creus.

Embarcaciones en la Cala Tavallera VISIT COSTA BRAVA

Es una caminata de unos 7,5 kilómetros, totalmente señalizada y de gran valor paisajístico. El recorrido atraviesa acantilados, zonas boscosas e incluso otras calas.

Asimismo, el sendero pasa junto a las estructuras en ruinas de la antigua edificación románica de San Baldiri, cuyas paredes perimetrales aún se mantienen en pie.

Cómo llegar

Lo más cerca que se puede dejar el coche es el Port de la Selva. Desde Girona, el trayecto dura aproximadamente una hora y cuarto, y desde Barcelona cerca de dos horas. En ambos casos, las carreteras que se toman son las mismas.

Se ha de ir por la AP-7 hasta Figueres, donde se enlaza con la N-260 y posteriormente con la GI-612 hasta el municipio. Desde Girona es aproximadamente una hora y cuarto de viaje; desde la capital catalana, cerca de dos horas. Después, continúa la caminata hasta la cala.

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