La playa de anuncia de Iniesta y Pedri CRÓNICA GLOBAL
La playa de anuncio en la que juegan Pedri e Iniesta antes del Mundial: casitas de pescadores, club de lujo y aguas claras
Estas construcciones en la arena son consideradas declaradas Bien Cultural de Interés Nacional
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A menos de una semana de que empiece el Mundial, los aficionados de la Roja ya están preparados para el campeonato. También la publicidad.
Desde hace cerca de un mes, una conocida firma de ropa deportiva da su apoyo a la Selección Española con dos figuras clave de esta: Andrés Iniesta y Pedri. El ayer y el hoy del FC Barcelona y del equipo nacional.
Lo hacen desde Cataluña, concretamente desde una playa no muy conocida, de aires venecianos y con un club exclusivo con derecho de admisión: la playa del Garraf.
A menos de media hora de Barcelona, esta cala, situada entre Sitges y Castelldefels, en medio de acantilados, es un pequeño oasis por el que apenas pasa el tren. En cambio, es de una belleza y una importancia que pocos conocen.
Un lugar especial
Al estar bajo un acantilado, las rocas se adentran en el mar y convierten el lugar en un refugio ideal para peces y otro tipo de fauna marina. No en vano, muchos acuden allí para practicar buceo.
Por las mencionadas características de la zona, la playa suele ser un lugar tranquilo, donde el viento no sopla con tanta fuerza. Esto permite largas caminatas, tranquilidad y aguas calmadas.
Cómo es la playa
La llamada playa de las casetas tiene aguas cristalinas, arena blanca, mide 380 metros de largo y unos 28 metros de ancho. Allí se ubican tres restaurantes y dos chiringuitos.
También se pueden alquilar kayaks, patines de pedales y tablas de paddle surf. Por último, y como buena playa urbana, dispone de todo tipo de servicios: duchas, socorristas y rampas de acceso.
@decathlon_espana El verano es un viaje. Y si Pedri e Iniesta dicen que empieza en Decathlon, habrá que hacerles caso. 🤝
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Claro que, si algo destaca, es el exclusivo y recuperado hotel privado, gestionado por el grupo Soho Club. Un hotel que llamó la atención de National Geographic.
Tiene solo 17 habitaciones, está abierto a socios y no socios y respira despreocupación, bohemia y glamour. La empresa restauró un hotel de los años cincuenta y ha mantenido su esencia y aire retro con todos los lujos de los hoteles de la cadena, incluidos tres restaurantes: uno cubierto, otro en la terraza y uno en la azotea.
El Soho Club
En cualquier caso, si algo destaca en esta cala son sus casetas: 33 casetas de pescadores, pintadas de blanco y verde, que le dan un aspecto entre pintoresco y nostálgico. En cualquier caso, inconfundible.
Su fotogenia las ha convertido en un plató ideal para spots de televisión o escenas de películas. Y eso que ya tienen más de un siglo de historia, un factor que las ha llevado a ser declaradas Bien Cultural de Interés Nacional.
Porqué las casetas
El porqué de la ubicación de estas casetas allí es, todavía hoy, un misterio. Unos dicen que fueron instaladas por los primeros bañistas.
Otra versión sostiene que eran espacios utilizados por los pescadores. Por último, no se descarta que en realidad fueran para los trabajadores del ferrocarril, porque sí, el tren llega hasta allí.
Un hombre frente a su casa derruida
En cualquier caso, estas casetas, o al menos las primeras, datan de 1923. Estaban hechas de madera y el clima y las olas las echaban abajo con facilidad.
No fue hasta 1931 cuando Domingo Sorribas, con permiso de la Comandancia de Marina, construyó la primera caseta sobre pilares. La aprobación despertó el interés de muchos vecinos y ya en 1934 había 33 casetas.
Imagen de 'marca'
Desde entonces han pasado muchas cosas. En 1946, el Ministerio de Obras Públicas (MOPU) se convirtió en el propietario de las casetas y responsable de hacer las concesiones.
Además, fijó que todas tenían que ser iguales y estar pintadas de blanco y verde. Una estética que aún se mantiene.
Cómo es el pueblo
A partir de los años 50, las casetas fueron amenazadas por la ampliación del pueblo, la construcción del puerto deportivo y la llegada del turismo. Pero siempre se mantuvieron en pie gracias a la lucha vecinal, cuyos miembros tuvieron un papel clave.
En 1984, la Associació de Veïns de la Platja de les Casetes de Garraf se organizó para conservarlas, pero ahora están en manos privadas. La mayoría pertenecen a los herederos de sus constructores.
Playa de Cataluña declarada Bien Cultural de Interés Nacional
Más allá de la playa, Garraf bien merece una visita. Es uno de los pueblos más jóvenes de Cataluña: fue fundado en 1901, cuando todavía era una colonia de pescadores y trabajadores de la cantera de La Falconera, situada en las proximidades, y del puerto, propiedad del conde Güell.
Su ubicación privilegiada lo convirtió en un lugar atractivo y, en la segunda década del siglo XX, ya tenía más habitantes que Castelldefels.
Edificio de Gaudí
La actividad de la cantera atraía a trabajadores y el propio Eusebi Güell mandó construir un apeadero, hoy convertido en estación. Allí empezó la gran eclosión.
De aquellos tiempos todavía se mantienen en pie edificios históricos y de una arquitectura más que interesante.
Bodega Güell WIKIPEDIA
El más especial es el Edificio Gaudí Garraf. El nombre ya da pistas. Si allí estaba el conde Güell, es fácil deducir que le pidió a su arquitecto favorito una casa en el lugar.
Y Gaudí erigió esta construcción, una bodega donde ahora se encuentra un restaurante diseñado por el referente modernista.
Cómo llegar
Gracias a Eusebi Güell, este pequeño municipio cuenta con estación propia y todavía llegan trenes. La línea R2 Sud de Rodalies para allí y tarda menos de media hora en llegar desde Barcelona.
Si se accede en vehículo privado, hay que tener en cuenta dos cosas. Primero, que hay un aparcamiento público limitado con zona azul de junio a septiembre. Y aun así, se llena rapidísimo, igual que el que hay en el puerto deportivo. Se llega por las curvas del Garraf o, lo que es lo mismo, por la C-31.