Castillo de Barà
El castillo español más exclusivo de la costa: una residencia de verano para trabajadores del Banco de España escondida entre calas de aguas turquesas
La adjudicación de este espacio residencial se remonta al periodo de la dictadura franquista cuando Franco nacionalizó la entidad bancaria
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No todos los castillos son de origen medieval. Hay construcciones del siglo XX que imitan las fortalezas de la Edad Media y albergan residencias, hoteles, jardines…
Uno de estos casos es el del Castillo de Berà, en la Costa Daurada (Tarragona), una de las construcciones más exclusivas de la costa catalana, situada en primera línea de mar y rodeada por calas de aguas turquesas.
No está abierto al público; se trata de una residencia a la que solo tienen acceso los trabajadores del Banco de España, que la utilizan como residencia de verano.
La adjudicación de este espacio residencial se remonta al periodo de la dictadura franquista. Era el año 1962 cuando un decreto de Franco nacionalizó el Banco de España, aunque eso no les dio el espacio.
Primeros cambios
Fue a finales de esa misma década cuando la institución financiera estatal adquirió los terrenos y formalizó la edificación de este espacio vacacional para sus trabajadores. Allí no había un castillo, sino una típica construcción catalana con fuerte carga identitaria.
Se hicieron reformas, obviamente, y la apariencia es de un castillo, pero nunca hubo aquí una fortaleza defensiva medieval, sino la típica masía construida entre los siglos XVI y XVIII.
Qué queda de la masia
De todo eso queda más bien poco: muros de carga y antiguos espacios vinculados a actividades agrícolas y vitivinícolas, poco más.
Los responsables del Banco de España empezaron a añadir elementos propios de la arquitectura señorial, como una torre de vigilancia de planta cuadrada de 12 metros de alto, similar a la de un castillo medieval.
Castell de Berà AYUNTAMIENTO DE BERÀ
Todo en un recinto de más de 33.000 metros cuadrados, donde el protagonismo lo tiene la masía devenida castillo, cuyo interior fue adaptado por completo para albergar habitaciones e infraestructura residencial moderna.
De hecho, poco queda ya de la distribución agraria original. Ahora predominan las estancias habitacionales más típicas de un apartahotel.
Qué hay ahora
Fuera del núcleo central, el complejo dispone además de servicios de restauración, comedores, un establecimiento hostelero ubicado frente al mar y una serie de bungalows independientes repartidos por la extensión ajardinada de la propiedad.
En el jardín también hay varias piscinas al aire libre, pistas de tenis y pádel, áreas de minigolf, instalaciones de frontón y una cancha de baloncesto, además de unas vistas espectaculares.
Un bien de interés cultural
Destaca también una ermita adyacente a la torre principal, la única zona de este complejo que aún se puede visitar. El resto está dedicado a los trabajadores del Banco de España.
Ellos y el personal jubilado de la entidad pueden disfrutar de estancias estivales a precios reducidos gracias a un reglamento de orden interno que fue aprobado en el año 1979, marco normativo que permanece plenamente vigente hoy.
Castell de Barà 3CAT
Esta exclusividad y los cambios realizados en la masía medieval original no han impedido que el castillo de Berà sea catalogado como Bien Cultural de Interés Nacional, gracias sobre todo a los vestigios subterráneos de una antigua fortificación medieval documentada.
El problema es que la coexistencia de este espacio privado, reservado a un colectivo profesional específico en un entorno costero de alta demanda turística como Barà, genera tensiones entre los vecinos.
Los problemas del castillo
Hace poco, el alcalde del Ajuntament de Roda de Berà, Pere Virgili, admitía que el consistorio está en conversaciones con el Banco de España para lograr una mayor apertura de las instalaciones.
Desde la perspectiva municipal, se considera lógico que la titularidad de este Bien Cultural de Interés Nacional sea transferida al sector público a medio plazo para permitir el libre acceso y el disfrute por parte de la ciudadanía general de la localidad.
Qué dice el Ayuntamiento y el Banco
El Ayuntamiento es consciente de que el complejo genera actualmente empleo directo para cerca de 150 familias residentes en el municipio y en sus alrededores. Aun así, defiende que, si pasa a manos públicas, se multiplicaría el impacto económico positivo en el comercio y el turismo de la zona.
Por su parte, el Banco de España guarda silencio. Alega que parte de su presupuesto se destina al bienestar de sus trabajadores y que la totalidad de los costes de conservación, gestión y mantenimiento de las estructuras son sufragados con cargo a los fondos propios de la entidad financiera.