El pueblo de Joan Miró CRÓNICA GLOBAL
El pueblo español que inspiró a Miró: roca roja de 294 metros de altura, playas paradisíacas y un Bien de Interés Cultural
El vínculo formal con este entorno se inició en el año 1911, período en el cual el artista residió en la finca rústica de su familia para recuperarse de una afección de salud
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Igual que Picasso se inspiró en Horta de Sant Joan y Gósol para algunas de sus obras, el catalán Joan Miró también encontró su musa en un pueblo catalán.
Lo curioso es que ambos autores se inspiraron en el territorio y se convirtieron en referentes de la vanguardia. Lo mismo ocurrió con Dalí: ¿es Cataluña una fuente de inspiración para las vanguardias? Puede ser.
Lo cierto es que cada uno tuvo su lugar concreto. En el caso de Miró fue un pueblo de Tarragona, Mont-roig del Camp, el que funcionó como el principal núcleo de inspiración para el desarrollo de su lenguaje plástico.
El vínculo formal con este entorno se inició en el año 1911, período en el cual el artista residió en la finca rústica de su familia para recuperarse de una afección de salud.
El pueblo de Miró
Durante dicha estancia, los elementos del paisaje local pasaron a formar parte de su imaginario visual. A partir de esa experiencia, el pintor integró los parajes de la zona en diversas obras documentadas, entre las que destacan composiciones como La Masia o Playa de Mont-roig.
El propio autor dejó constancia escrita de que la totalidad de su obra fue concebida ideológicamente en este término municipal. Algo que también ha aprovechado el municipio para diseñar un itinerario de Miró.
Elementos de interés
El itinerario no solo pasa por algunos de los espacios donde vivió el genio catalán, sino también por algunos de sus monumentos que, de una forma u otra, formaban parte del pueblo y de su imaginario.
El primero es Mas Miró, la propiedad rural pertenecía a la familia del pintor. Durante un tiempo también funcionó como taller del artista. Aquí se gestaron sus primeras creaciones de repercusión internacional.
Vista panorámica de Mont-roig del Camp
Pero la masía tiene valor en sí misma. Es una de las masías tradicionales catalogadas como Bien Cultural de Interés Nacional.
El diseño de este inmueble y sus alrededores, de hecho, sirvió de modelo directo para la realización de la pintura La Masia.
Qué ver en Mont-roig
Luego está el pueblo en sí, donde pasó largas temporadas y paseaba por sus calles, especialmente por el casco antiguo y el núcleo medieval.
El centro histórico conserva vestigios de la antigua estructura urbana amurallada, de la cual permanecen visibles los portales de Avall y de la Canal.
La roca roja
También está el recinto donde se emplazaba el castillo del municipio. Aunque transformado por completo, allí se alza la iglesia de Sant Miquel, otro de los atractivos de Mont-roig del Camp.
Aunque si hay un templo que no hay que perderse es la ermita de la Mare de Déu de la Roca, ubicada en una elevación de roca rojiza de 294 metros de altura, un mirador privilegiado de roca roja.
Iglesia de Mont-roig del Camp
Esta construcción, de origen en 1299, debe su actual estructura e imagen a las sucesivas reconstrucciones a las que se ha sometido, debido a los daños sufridos en diferentes periodos bélicos e incendios históricos.
Y, una vez se alcanza el punto más alto, nada mejor que emprender la bajada y refrescarse en el mar. Aunque algo separado, el término municipal se extiende hacia el Mediterráneo en diferentes franjas costeras.
Las playas
Tal vez uno de los lugares más conocidos, especialmente por su curioso nombre, es Miami Platja, que forma parte de Mont-roig.
Allí se encuentran algunas de las playas más bonitas del municipio, como la Cala del Solitari y la Cala Mister.
Cómo llegar
Además, están muy cerca de Tarragona, a menos de media hora. Basta con incorporarse a la AP-7 en dirección sur o, si se prefiere una ruta más pausada junto a la costa, circular por la N-340 hasta tomar las salidas correspondientes.
Tampoco es muy distinto el viaje desde Barcelona, solo que en este caso se tarda aproximadamente una hora y media. Se toma la AP-7 y, en la zona de Cambrils o Miami Platja, se enlaza con las carreteras locales T-310 o T-322 hacia Mont-roig del Camp.