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Parece el Delta del Ebro pero es Barcelona: el lago artificial de 64.000 m² de agua rodeado de caminos y vistas privilegiadas a Montserrat

Una infraestructura hidráulica dejó de tener únicamente una función técnica y la ciudadanía empezó a apropiarse del entorno

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Hay fotografías que remiten inmediatamente a un lugar concreto del imaginario colectivo. Por eso, cuando alguien ve una gran extensión de aguas tranquilas rodeadas de vegetación y con un horizonte abierto, muchos catalanes piensan automáticamente en el Delta del Ebro. Pero no siempre es así.

Existen otros espacios en Cataluña con paisajes similares. Y, aunque el Estany de Banyoles cuenta con un entorno mucho más urbanizado, el Parc de l’Agulla, en la provincia de Barcelona, sí recuerda en algunos puntos a una pequeña postal del Delta.

Este espacio del Pla de Bages, ideal para una escapada en familia, cuenta con un gran lago rodeado de caminos y un amplio horizonte con vistas privilegiadas a Montserrat.

Todo es artificial, excepto el paisaje. En realidad, el recinto no fue concebido inicialmente como un espacio de ocio. Su construcción, en la década de 1970, tenía como objetivo reforzar el abastecimiento de agua de Manresa y otros municipios de la comarca.

De infraestructura a espacio ciudadano

Con el tiempo, esta infraestructura hidráulica dejó de tener únicamente una función técnica y la ciudadanía empezó a apropiarse del entorno. A su alrededor aparecieron senderos, zonas de estancia y diferentes servicios vinculados al tiempo libre.

Así, esta obra acabó convirtiéndose en el gran lago artificial que hoy forma parte del Parc de l’Agulla. Es su principal elemento y continúa alimentándose de las aguas del entorno, tal y como fue diseñado originalmente.

Cómo se abastece

La Séquia de Manresa, un canal medieval construido en el siglo XIV para transportar agua desde el río Llobregat hasta la ciudad, abastece este espacio.

En su momento, este sistema fue decisivo para el desarrollo agrícola, urbano e industrial de la comarca. Hoy, la infraestructura continúa en funcionamiento y se ha convertido en uno de los elementos centrales del parque.

El diseño del recinto gira completamente alrededor del agua. En torno al lago se distribuye una red de caminos muy utilizada para caminar, correr o circular en bicicleta.

El recorrido principal permite rodear casi por completo el lago y puede hacerse en cualquier época del año. Los tramos arbolados ofrecen sombra durante el verano, los pequeños puentes sirven de conexión entre distintas zonas y los espacios abiertos permiten disfrutar de amplias panorámicas.

Cómo es el parque

El agua sigue siendo, en cualquier caso, el elemento protagonista. En distintos puntos del parque aparecen zonas húmedas y vegetación de ribera que, junto con la amplitud del paisaje, recuerdan en pequeña escala a algunos rincones del Delta del Ebro.

Aquí, sin embargo, no hay arrozales ni marismas abiertas al Mediterráneo. El horizonte está marcado por los relieves suaves del interior catalán y, sobre todo, por la silueta de Montserrat, que aparece al fondo con sus formas características recortando el cielo.

Vistas del Parc de l'Agulla.jpg

Vistas del Parc de l'Agulla.jpg

Pero el atractivo del parque no se limita al paisaje ni a sus pinares, prados y árboles de sombra. El recinto dispone también de zonas de pícnic, áreas infantiles y espacios de restauración situados junto al agua.

Todo ello ha convertido el Parc de l’Agulla en uno de los principales espacios de ocio al aire libre del Bages. Familias, grupos de amigos y deportistas utilizan habitualmente el parque para pasear, entrenar o pasar el día. La proximidad con Manresa y Barcelona facilita además las escapadas de corta duración.

Cómo llegar

El Parc de l’Agulla se encuentra a poco más de diez minutos en coche del centro de Manresa. El acceso habitual se realiza por la carretera de Santpedor, siguiendo posteriormente las indicaciones locales hacia el parque desde la ronda exterior de la ciudad.

Desde Barcelona, el trayecto dura aproximadamente una hora. La ruta más habitual es la C-16 en dirección a Manresa y, una vez en la capital del Bages, seguir las señales que conducen hasta el Parc de l’Agulla.