Los Bains de Saint-Thomas
Las termas españolas de los Pirineos que te harán sentir como un emperador romano: tres piscinas exteriores, chorros de masaje y sala de reposo
Se sabe que en tiempos del Imperio romano el ejército ya utilizaba este enclave para aliviar las dolencias de sus soldados
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En los Pirineos no todo es naturaleza, esquí, deportes de aventura, caza o senderismo; también hay tiempo para el relax. En este límite geográfico entre España y Francia se esconden varias termas que invitan al descanso.
Hay un espacio, por eso, que es distinto a todos: unos baños con forma de circo romano, con sus gradas y todo. Un lugar donde sentirse un auténtico emperador mientras se disfruta de un baño termal y terapéutico, Les Bains de Saint-Thomas.
Estas termas, ubicadas en el municipio de Fontpédrouse (muy cerca de Llivia y Puigcerdà), combinan historia, paisaje y una construcción singular. Enclavadas en un anfiteatro natural rodeado de montañas, sus piscinas semicirculares de piedra evocan sin esfuerzo las imágenes de una antigua terma romana.
No es casual. Se sabe que en tiempos del Imperio romano el ejército ya utilizaba este enclave para aliviar las dolencias de sus soldados después de cruzar los caminos escarpados del macizo del Canigó, cuyas cumbres aún hoy dominan el horizonte.
Cómo son las aguas
Las aguas aquí son cálidas y terapéuticas. Emergen a 58 °C cargadas de minerales: sulfurosas, bicarbonatadas y con alto contenido en flúor. Tradicionalmente, se les han atribuido propiedades para calmar el dolor muscular, tratar afecciones respiratorias o dermatológicas y, sobre todo, combatir el estrés.
Las instalaciones actuales se dividen en varios espacios bien diferenciados. La estrella son las tres piscinas exteriores, donde la temperatura del agua se mantiene de forma natural entre 34 y 36 °C.
Termas y spa
Cada piscina está diseñada con distintas funciones: zonas de burbujas, chorros de masaje, cascadas y duchas circulares. En invierno, la escena parece de postal: nieve en las laderas, vapor flotando sobre el agua y silencio absoluto roto solo por los murmullos de quienes disfrutan del calor.
Pero el viaje termal no termina al aire libre. En el interior, el complejo cuenta con un espacio de bienestar aún más completo: un amplio hammam tradicional, vaporarium con vapores de azufre, sauna seca, jacuzzis de hidromasaje y una sala de reposo panorámica donde los visitantes pueden tomar un té caliente y contemplar la vegetación de los Pirineos Orientales.
Jacuzzi de los baños de Saint-Thomas LES BAINS DE SAINT-THOMAS
Espacio adaptado
Por la tarde, todo el entorno se tiñe de luces suaves: verdes, azules y ámbar. La experiencia se vuelve aún más sensorial, como si la arquitectura y el paisaje se pusieran de acuerdo para calmar el ánimo.
En cualquier caso, tanto desde el punto de vista arquitectónico como sensorial, estos baños termales se salen de la norma. La mano del hombre solo ha tenido que mejorarlos ligeramente.
Cuánto cuesta
Las instalaciones están adaptadas para personas con movilidad reducida y cuentan con señalizaciones específicas para personas con discapacidad visual o auditiva. Además, las familias con niños tienen tarifas específicas y acceso restringido a determinadas zonas más tranquilas.
Lo mejor de todo es que, a pesar de lo exclusivo que puede parecer, el precio de entrada es sorprendentemente asequible. Con el pago de 9 euros se permite el acceso básico a las piscinas exteriores, mientras que los niños pagan 7,50 €.
Cuándo ir
Quienes quieran vivir la experiencia completa, incluyendo el hammam y el resto del circuito de bienestar interior, pueden hacerlo por 18 euros. El espacio abre todos los días del año, con horarios que varían según la temporada: hasta las 19:40 h en invierno y 20:40 h en verano.
Quienes ya lo conocen repiten. Algunos lo describen como “el mejor spa natural de los Pirineos”, otros lo prefieren por su sencillez frente a balnearios más comerciales. Lo cierto es que Saint-Thomas promete una escapada única que garantiza calma y vistas bucólicas como pocas.
Los baños de Saint Thomas LES BAINS DE SAINT-THOMAS
Cómo llegar
El viaje, en cualquier caso, requiere cierto tiempo, pero no en exceso. Se tarda más en llegar desde Barcelona a ciertos puntos del Pirineo que a los baños de Saint-Thomas. Desde la capital catalana, el trayecto más directo es tomando la C-16 en dirección norte, atravesando el Túnel del Cadí y siguiendo por la N-152 hasta Puigcerdà.
Una vez cruzada la frontera, se continúa por la N-116 en dirección a Font-Romeu y luego hacia Fontpédrouse, donde un desvío señalizado lleva directamente al centro termal. El viaje es de dos horas y 45 minutos.