Dos senderistas haciendo una ruta

Dos senderistas haciendo una ruta EP

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La ruta ideal para una escapada en primavera: castillos, cuevas y paisajes increíbles a 45 minutos de Barcelona

El recorrido completo discurre por un paisaje de colinas bajas, bosques de pinos y campos abiertos típicos de la zona

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Barcelona es mucho más que la capital catalana y sus ciudades de la periferia. La provincia se extiende hasta cerca de los Pirineos, pero mucho antes la naturaleza hace acto de presencia y ofrece unos paisajes espectaculares que merecen la pena visitar, especialmente en primavera.

Sin ir más lejos, a solo 45 minutos de la ciudad condal está la comarca de l’Anoia, que concentra un conjunto de 22 castillos, entre los que destaca el Castell de Castellolí.

Se trata de una fortificación del siglo X construida para controlar el paso entre la cuenca de Òdena y el collado del Bruc, que puede visitarse a través de un sendero que llega hasta unas cuevas singulares.

Es una ruta circular que combina la visita a las ruinas de la fortificación y las conocidas Coves de Cal Llucià, un conjunto de cavidades en roca calcárea, y atraviesa masías y pistas rurales en un entorno de relieve suave y vegetación mediterránea.

Por dónde empezar

El itinerario parte del núcleo urbano de Castellolí, donde se inicia el sendero que conduce al castillo. El recorrido comienza en la Avinguda de la Unió, donde se encuentran espacios para aparcar vehículos.

Desde allí, se cruzan un par de calles hasta localizar el sendero señalizado que asciende hacia la colina donde se ubica la fortaleza. Los primeros tramos del camino cuentan con postes indicadores que facilitan la orientación.

Subida al castillo

El sendero gana altura de forma progresiva, con cuestas que se intensifican en el tramo final, donde el camino se estrecha y aparece cubierto de pequeñas piedras. Esta sección conduce hasta el ábside de la iglesia románica de Sant Vicenç, el primer elemento visible del conjunto.

Al completar la subida y bordear la colina, se encuentran carteles informativos sobre la historia del castillo, que permiten identificar las distintas estancias y sus periodos constructivos.

El Castell de Castellolí domina el valle de Òdena y el paso natural entre la Cataluña central y Barcelona. Su construcción se remonta a la Alta Edad Media, entre los siglos X y XI, en el contexto de la consolidación de la frontera cristiana frente a Al-Ándalus.

Formaba parte de una red defensiva que vigilaba los caminos interiores, incluido el antiguo trazado del Camí Ral, vía histórica entre Barcelona y Lleida. Su ubicación en el desfiladero de Can Massana permitía controlar visualmente el territorio circundante.

Cómo se conserva la fortaleza

Hoy el castillo se conserva en estado de ruina, aunque aún se observan restos de murallas, lienzos de piedra y parte de la torre principal.

Los visitantes pueden recorrer dos niveles del conjunto, donde los paneles explicativos detallan las fases de ocupación.

Qué ver

Un elemento adicional en el lugar es una torre de comunicaciones del siglo XIX, vinculada a la telegrafía óptica entre Barcelona y Madrid, que no forma parte de la estructura medieval pero permanece visible en el paisaje.

Si uno quiere conocer más sobre el territorio, desde el castillo la ruta continúa por un sendero que desciende hacia una masía privada. Este edificio agrario se compone de varios cuerpos rodeados por una pequeña muralla, con fechas grabadas en los accesos que indican 1812 y 1863.

Castillo de Castellolí

Castillo de Castellolí ANOIA TURISME

El camino prosigue por pistas rurales hasta una señal que indica las Coves de Cal Llucià. En este punto, el itinerario requiere desviarse a la izquierda por un camino estrecho que sube hasta la entrada principal de las cavidades.

Las Coves de Cal Llucià consisten en abrigos y pequeñas cavidades excavadas en una pared de roca calcárea, habitadas desde hace milenios. Restos de cerámica encontrados en su interior confirman su ocupación en la prehistoria.

Las Coves de Cal Llucià

La entrada principal presenta una boca ancha y baja que se integra en el relieve de la montaña. El interior, de unos 100 metros cuadrados en la sala principal, se extiende por unos 450 metros de recorrido, con tramos oscuros, techos bajos y pasillos estrechos que obligan a agacharse.

Estas formaciones no incluyen grandes galerías ni estalactitas destacadas, pero constituyen un conjunto geológico de interés paisajístico.

Camino de vuelta

El entorno inmediato presenta pinos, encinas y matorrales, con vistas al valle de Òdena y las montañas de Montserrat. Además, las cavidades se conectan entre sí por grietas naturales, lo que las hace accesibles para senderistas.

Una vez exploradas, el camino regresa a la pista principal y atraviesa los Camps de Llucià hasta cerrar el circuito en Castellolí, donde hay mesas de picnic en las proximidades del sendero inicial.

@travelingmylife Guarda toooda la Info ⤵️ de esta preciosa cueva laberíntica - Castellolí, Barcelona - con galerías y vistazas, rutas para recorrer además con niños, con prudencia🍁 ✅ Podéis empezar desde Castellolí y visitar también el castillo, distancia 8km 3h aprox, poco desnivel. ✅ Versión de la ruta corta 4km aprox desde la residencia canina Gos Blanc, tened en cuenta que no hay espacios de estacionamiento adaptados si se empieza desde este punto. ✅ Las Cuevas de Cal Llucià, “Coves de Castellolí”, o Coves de la Font del Ferro”, son un paseo familiar con un toque de aventura. ¡No olvides la linterna si vas con niños! Son de origen calcáreo, con un recorrido aproximado de 450 metros y llegando a una profundidad de 6 metros en un pozo que deriva en una gran galería. Recuerda : Disfrutad y dejad la zona más limpia de los que la habéis encontrado. 💚 #goviral #barcelona #rutasbarcelona #planesconniños ♬ How The Grinch Stole Christmas- Main Theme - Geek Music

El recorrido completo discurre por un paisaje de colinas bajas, bosques de pinos y campos abiertos típicos de la comarca de l’Anoia. Es un camino fácil que permite adaptar la ruta en función de la experiencia y el ánimo del visitante.

Cómo llegar

Lo mejor de todo es que llegar hasta allí tampoco es muy complicado: son 45 minutos en coche desde Barcelona.

El trayecto se realiza por la autopista A-2 en dirección a Lleida y, en las proximidades de Igualada, se toma la salida hacia Castellolí. Una vez allí, hay que dirigirse al aparcamiento de la Avinguda de la Unió, donde se inicia la ruta.