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Su nombre tiene solo cuatro letras, pero su peso patrimonial es mucho mayor, en parte por la rareza de conservar el único edificio modernista del mundo que conserva prácticamente intacto su interior.

Aunque si por algo es conocido este municipio español es por ser la ciudad que vio nacer al genio del modernismo mundial, Antoni Gaudí. Se trata de Reus.

La ciudad, a poco más de una hora de Barcelona y en eterna disputa con Tarragona, suele aparecer siempre asociada al creador de la icónica Sagrada Familia, entre otras grandes obras. Sin embargo, el arquitecto no construyó ningún edificio en su localidad natal.

Tampoco le ha hecho falta a Reus que lo hiciera. A pesar de estar muy orgullosa de la figura de Gaudí, la ciudad cuenta con otras joyas modernistas de gran valor. Entre ellas, la Casa Navàs, un Bien de Interés Cultural de alto valor que se conserva casi tal y como fue concebida.

La Casa Navàs

El edificio, situado en la plaza del Mercadal, fue proyectado por Lluís Domènech i Montaner entre 1901 y 1908 para el comerciante Joaquim Navàs y su esposa, Pepa Blasco.

La casa se pensó como residencia familiar y, al mismo tiempo, como espacio ligado a la actividad comercial, una fórmula común entre la burguesía de la época.

Cómo es

La fachada, realizada con piedra procedente de la zona, refleja el gusto modernista por la ornamentación vegetal, las formas curvas y la integración de las artes aplicadas, aunque su aspecto actual no es exactamente el original.

Los bombardeos de 1938, en plena Guerra Civil, dañaron gravemente el inmueble y destruyeron elementos como la torre que coronaba la esquina, aunque estaba ya prevista su reconstrucción. En cualquier caso, ello no le resta belleza al conjunto arquitectónico.

Interior de Casa Navàs CATALUNYA FILM COMISSION

Al cruzar la puerta, uno se da cuenta de que está ante un tesoro arquitectónico de gran valor. La sensación que transmite es que aquí no solo vivió una familia de alto poder adquisitivo, sino que el arquitecto que diseñó el lugar era un visionario.

Basta con observar su decoración original, que aún se conserva en gran medida: vidrieras, mosaicos, cerámica, trabajos en madera, esgrafiados, lámparas y mobiliario diseñados para la casa por algunos de los nombres más destacados de las artes decorativas catalanas.

El trabajo con la luz

El valor de la casa no se limita a la decoración. También destaca la manera en que Domènech i Montaner resolvió la entrada de luz y la organización de los espacios. La casa incorpora varios patios interiores y grandes superficies acristaladas que permitían iluminar el comercio de la planta baja y los pisos superiores.

A pesar de la fama que se llevan Gaudí y la Casa Navàs, la ciudad esconde otro edificio modernista de gran relevancia realizado por el mismo Domènech i Montaner: el Institut Pere Mata.

Institut Pere Mata

Construido inicialmente como hospital psiquiátrico, el edificio es hoy un espacio cultural, ubicado a las afueras de la ciudad, y está también declarado Bien Cultural de Interés Nacional de Cataluña.

El proyecto, promovido por la Diputación de Tarragona para atender la creciente demanda de plazas psiquiátricas en la provincia, se inició en 1898 y se prolongó hasta 1918. El arquitecto planteó un conjunto de varios pabellones independientes, conectados por jardines y espacios abiertos, siguiendo los principios de la psiquiatría de la época, que buscaban entornos luminosos y aireados para los pacientes.

Institut Pere Mata

El edificio principal, conocido como pabellón central, es el más emblemático. Tiene una fachada que combina ladrillo visto, cerámica decorativa y elementos escultóricos.

Otros pabellones, como el de administración o los destinados a enfermos, repiten motivos modernistas como arcos parabólicos, torres esbeltas y ornamentación vegetal, pero con una escala más monumental que la de las casas señoriales urbanas. Es una obra de arte que no siempre recibe la atención ni los cuidados administrativos que merece.

Más allá del modernimo

No obstante, Reus es mucho más que modernismo. Su centro histórico conserva una escala urbana reconocible, con la plaza del Mercadal como punto de referencia y un trazado que permite recorrer a pie buena parte de sus espacios más relevantes.

Allí se percibe el carácter de ciudad comercial que tuvo durante décadas y que todavía se refleja en varios edificios del centro. La ciudad es hoy muy frecuentada por los amantes del textil, debido a algunas de las tiendas de sus zonas comerciales.

Plaza Mercadal en Reus WIKIPEDIA

Un centro para Gaudí

¿Y Gaudí? El arquitecto nació allí, es una figura histórica clave de la ciudad y, a pesar de no haber diseñado nada para el municipio, sí se le ha reconocido su talento y su prestigio.

La localidad cuenta con el Gaudí Centre, dedicado a explicar la figura del arquitecto, donde se habla de sus primeros años y de su trayectoria profesional, que lo convirtió en una referencia mundial.

Cómo llegar

Si uno desea conocer esta ciudad modernista puede hacerlo sin necesidad de vehículo privado. Los servicios regionales de Rodalies de las líneas R14, R15 y R16 conectan Reus con Tarragona y la capital catalana en algo más de una hora y cuarto.

Un tiempo similar se tarda en coche desde Barcelona. Se accede por la AP-7 y se toma la salida hacia Reus, sin más complicación que el tráfico que pueda haber.

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