Vistas de Besalú desde el puente

Vistas de Besalú desde el puente CATALUNYA TURISME

Viajes

El pueblo español medieval declarado Conjunto Histórico: tiene un puente románico del siglo XI y un antiguo castillo condal

Un municipio rodeado de un paisaje accidentado y con la belleza especial de la montaña mezclada con frondosa vegetación y que está a solo treinta kilómetros de la ciudad de Girona

El precioso pueblo español que tiene la mayor joya arquitectónica del siglo XIII y es reconocido por la UNESCO

Llegir en Català
Publicada

España cuenta con un total de 8.132 municipios con su historia, tradición y cultura. Sin embargo, hay algunos que destacan por encima de otros, por su belleza.

En Cataluña, uno de los pueblos más pintorescos y mágicos es Besalú, un municipio en la provincia de Girona entre las comarcas de l’Alt Empordà, el Pla de l’Estany y La Garrotxa.

Destaca su arquitectura medieval que se remonta al reinado de Guifré el Pelós, a finales del siglo IX, cuando Besalú se convirtió en un condado independiente que, con el tiempo, logró ser uno de los más importantes de Cataluña.

Rodeada de un paisaje accidentado y con la belleza especial de la montaña mezclada con frondosa vegetación del Parque Natural de la Zona Volcánica de La Garrotxa, Besalú está a solo treinta kilómetros de la ciudad de Girona.

El origen de la ciudad fue el castillo de Besalú, que ya encontramos documentado en el siglo X, construido en lo alto de una colina donde están los restos de la canónica de Santa María, en la Alta Edad Media.

La importancia monumental de Besalú viene dada fundamentalmente por el significativo valor de conjunto que tiene y por la unidad que presenta y que la determina como una de las muestras más importantes y singulares de los conjuntos medievales de Cataluña. En 1966 el pueblo fue declarado Conjunto Histórico-Artístico Nacional por su gran valor arquitectónico.

Lo más destacado es un impresionante puente fortificado del siglo XI que da paso a Besalú, uno de los conjuntos medievales mejor conservados de Cataluña, donde íberos, romanos, judíos y cristianos han dejado su huella.

Besalú, cruzada por el río Fluvià, la villa es un cruce de diferentes vías de comunicación entre Girona y Francia, y siempre ha sido un punto de encuentro para campesinos, artesanos, comerciantes y negociantes.

Otra de las joyas más famosas del pueblo es el castillo, núcleo originario de la ciudad, asentado sobre la colina que marca la confluencia de los ríos Fluvià y Capellades; del antiguo castillo condal del siglo X apenas queda nada.

Sin embargo, en su histórico emplazamiento aún se mantienen los restos de la iglesia de Santa María (templo del castillo, del siglo XI), que se convirtió en iglesia canónica agustiniana y, ya en el siglo XVI, en una colegiata.

Las fiestas

El primer fin de semana de septiembre, Besalú vuelve mil años atrás para transformar su centro histórico en un plató único, donde la fantasía y la historia transportan al visitante al antiguo condado de Besalú.

El valor del conjunto arquitectónico e histórico de la villa la convierte en una de las muestras más destacadas y singulares de los conjuntos medievales de Cataluña. Durante dos días, las calles, la gente, las tiendas, los edificios, el paseo fluvial, las murallas, las plazas y los rincones no se escapan de la influencia de la Fira Medieval.

Este acontecimiento se ha convertido en una de las citas más destacadas para los miles de visitantes que anualmente se acercan a Besalú para disfrutar de su magia. Es una gran producción que cuenta con la implicación de la Administración y de más de un centenar de voluntarios.