Bicicleta en la naturaleza

Bicicleta en la naturaleza CANVA

Viajes

La ruta en bicicleta desde Girona hasta Tarragona que conecta los paisajes más bonitos: 366 kilómetros de naturaleza, costa y montaña

Un itinerario que une antiguas vías ferroviarias, espacios naturales protegidos y algunos de los enclaves más emblemáticos del territorio catalán

Otras noticias: Parece Italia, pero este pueblo medieval es la joya escondida de España: famoso por su castillo del siglo XI y su casco histórico con calles empedradas

Llegir en Català
Publicada
Actualizada

Noticias relacionadas

Cataluña conserva cinco vías verdes plenamente habilitadas, antiguos trazados ferroviarios reconvertidos en itinerarios para ciclistas y senderistas. Estas rutas, distribuidas entre Girona y Tarragona, permiten recorrer paisajes de gran valor natural mientras se recupera la memoria industrial del territorio, según datos del Consorci de les Vies Verdes de Girona, la Generalitat de Cataluña y el Ministerio de Transportes.

En la provincia de Girona se concentran tres de estas rutas, dos de ellas vinculadas al histórico carrilet. Este pequeño tren de vía estrecha, que conectaba Girona con Olot, ha dejado tras de sí un itinerario de 54 kilómetros que atraviesa la comarca volcánica de la Garrotxa, uno de los entornos geológicos más singulares de la península.

Entre volcanes y costa

El primer tramo del carrilet permite descubrir Girona y el Parc Natural de la Zona Volcànica de la Garrotxa, un espacio protegido de gran valor ecológico. La ruta combina patrimonio urbano y naturaleza, ofreciendo un recorrido accesible y muy frecuentado por cicloturistas durante todo el año.

Desde la capital gerundense parte también la vía verde del carrilet de Sant Feliu de Guíxols, que enlaza el interior con la costa. Este antiguo ferrocarril facilitaba el acceso a las playas y hoy permite recorrer los paisajes del Baix Empordà hasta llegar a la Costa Brava, uno de los principales reclamos turísticos de Cataluña.

Rutas con identidad minera

La tercera vía verde de Girona es la Ruta del Ferro i del Carbó, que arranca en Ripoll. Este municipio alberga el monasterio de Santa Maria, uno de los conjuntos románicos más relevantes de Cataluña, según el Departament de Cultura.

El recorrido asciende hacia las antiguas minas de Ogassa pasando por Sant Joan de les Abadesses, en un trayecto que combina historia industrial y paisaje pirenaico. La ruta es especialmente valorada por su carácter cultural y su conexión con el pasado minero de la región.

Paisajes en Tarragona

En Tarragona se encuentran las otras dos vías verdes: la de la Terra Alta y la del Baix Ebre. La primera atraviesa un territorio marcado por la Serra de Pàndols y el Parc Natural dels Ports, donde predominan los paisajes abruptos y la vegetación mediterránea.

El itinerario discurre entre túneles y viaductos de gran valor arquitectónico, evocando las infraestructuras históricas del transporte ferroviario. Destacan enclaves como la Fontcalda o els Estrets de Dalt, donde el río Canaletes forma espectaculares gargantas entre paredes rocosas.

Del interior al delta

La vía verde del Baix Ebre continúa el recorrido hacia el sur, conectando estas zonas montañosas con el delta del Ebro. A lo largo de sus 25 kilómetros, el trayecto permite descubrir espacios de gran biodiversidad y el conjunto histórico de Tortosa.

Esta continuidad entre rutas facilita una experiencia más amplia, integrando diferentes paisajes en un solo recorrido. Según el Ministerio de Transportes, estas infraestructuras forman parte del programa estatal de Vías Verdes, que impulsa la recuperación de antiguos trazados ferroviarios en desuso.

Una red que cruza fronteras

A esta oferta se suma la ruta Pirinexus, una red cicloturística de 366 kilómetros que conecta Girona con Francia. Este itinerario enlaza espacios emblemáticos como l’Estany de Banyoles, las Illes Medes o los Aiguamolls de l’Empordà.

El recorrido integra mar y montaña, permitiendo atravesar enclaves como la Fageda d’en Jordà o Empúries. Según la Generalitat, se trata de uno de los proyectos más ambiciosos de movilidad sostenible en el ámbito turístico.

Las vías verdes catalanas se consolidan así como un modelo de turismo activo y sostenible, capaz de combinar patrimonio, naturaleza y movilidad. Su crecimiento refleja una tendencia al alza en la recuperación de infraestructuras históricas para nuevos usos, ofreciendo alternativas respetuosas con el entorno y cada vez más demandadas.