Las aguas termales gratis a 2,5 horas de Puigcerdá
No es Tarragona: las aguas termales gratis a 2,5 horas de Puigcerdá
Esta villa pirenaica libera aguas sulfurosas calientes en fuentes y riberas urbanas abiertas al público
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Cataluña no es especialmente conocida por sus termas, pero tiene unas cuantas. Los pueblos hasta llevan su nombre: Caldes de Malavella, de Montbui, d’Estrac, de Boí. Algo parecido a lo que pasa en el país vecino, Francia.
A menos de dos horas y media de Puigcerdà se encuentra un pueblo que ya advierte sobre su atractivo: Ax-les-Thermes. La diferencia principal de este lugar es que aquí estas aguas termales se pueden disfrutar totalmente gratis.
Esta villa pirenaica, al otro lado de los Pirineos, libera aguas sulfurosas calientes en fuentes y riberas urbanas abiertas al público. Sus temperaturas rondan los 72-77 °C y son las más calientes de la zona.
También es uno de los enclaves más hermosos. El pueblo está rodeado de cumbres y ríos y, más allá de los balnearios históricos, cuenta con senderos que llevan a piscinas naturales y vertientes de agua termal.
Historia termal
Ax-les-Thermes es, sencillamente, una “ciudad balneario” a orillas del río Ariège. Aquí brotan 63 manantiales sulfurosos desde el medievo y, desde entonces, se utilizan para tratar reumatismos y afecciones de las vías respiratorias.
Su auge en la Belle Époque hizo que se capitalizaran las aguas en balnearios e incluso en un casino. Aristócratas y burgueses acudían allí con frecuencia y la prosperidad empezó a reflejarse en sus construcciones. Hoy, muchas de ellas destacan por sus fachadas coloridas en el casco peatonal.
Balneario y fuentes
Más allá de su historia, están las termas que pueblan la ciudad. Hay varios centros que estructuran la oferta. El más conocido es Couloubret, con piscinas termolúdicas a 33-38 °C, con chorros, frigidarium, caldarium y vaporarium de inspiración romana para relajar músculos tras caminatas. Pero también las hay completamente gratis.
No se trata de un balneario, sino de fuentes y vertientes diseminadas en los alrededores que permiten baños sin coste alguno. Además, son fáciles de localizar por el olor a azufre y el vapor que desprenden. Y hay tres.
Ax-les-Thermes
Una de ellas es conocida como Bassin des Ladres. Está en medio de la localidad, en la Place du Breilh. Allí, frente al antiguo hospital de leprosos, se encuentra un gran estanque de piedra, anterior al siglo XIX, con aguas que alcanzan los 66,5 °C.
Para evitar accidentes, estas aguas se diluyen con agua fría. Eso ayuda a que muchos visitantes y vecinos se acerquen al borde para sentarse y sumergir los pies en el estanque. Los senderistas que exploran sus alrededores son usuarios habituales.
Las fuentes gratuitas
En la Promenade Paul Salette se encuentra también el Bassin de la Basse. Construido en 1672, era usado para lavar la ropa. Aquí el agua sale a solo 18 °C inicialmente.
Por último, están las fuentes sulfurosas de la plaza Saint-Jérôme. Están junto a la iglesia y se usan como baños acondicionados para los pies. Eso sí, no son aptas para personas sensibles al calor.
A qué temperatura sale el agua
Las aguas hirvientes alcanzan temperaturas de hasta 77 °C y, lo mejor de todo, se encuentran en calles peatonales, acompañadas por el sonido constante de los ríos.
Lo mejor de todo es que no hace falta ir en busca de estas vertientes de aguas termales. Basta con un paseo por la localidad para descubrir estas fuentes en un entorno cuidado y de escala humana.
Y mientras uno va en busca de termas, descubre el pueblo. Calles peatonales, fachadas coloridas y pequeñas plazas articulan el casco antiguo, donde destaca el casino de estilo Belle Époque.
Su ubicación estratégica, en el cruce de varios valles pirenaicos, convierte además a la localidad en un excelente punto de partida para actividades al aire libre.
Durante los meses más fríos, la proximidad a estaciones de esquí amplía las opciones deportivas. En primavera y verano, el protagonismo lo adquiere el senderismo, con rutas de diversa dificultad que conducen a lagos de alta montaña y miradores naturales.
Qué hacer
Entre las excursiones más populares se encuentra el acceso al lago de Bésines, situado en un amplio valle de origen glaciar. Y, para quienes viajan con niños o tienen menos experiencia, la ruta hacia el Estanque de Comte resulta especialmente recomendable.
Otra opción destacada es la subida al Estanque de En Beys, un itinerario que atraviesa paisajes variados y que permite apreciar la diversidad ecológica de la zona.
Cómo llega
Desde Puigcerdà, el viaje es de unas dos horas y media. No tanto por la distancia que lo separa de la ciudad catalana, 111 km, sino porque la carretera N-20 cruza tramos de montaña que ralentizan la marcha.
Por eso mismo, desde Barcelona son tres horas y media de camino. Se va por la C-16 hasta Puigcerdà y, al cruzar la frontera por Bourg-Madame, se sigue por la citada N-20.