Este es el hotel más romántico del Penedès, ideal para San Valentín, el Mastinell BOOKING
Este es el hotel más romántico del Penedès, ideal para San Valentín: "Con mucho encanto y una bodega donde descubrir la cultura del cava"
Cocina catalana, arquitectura singular y vinoterapia son algunos de los lujos que ofrece el alojamiento
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Se acerca San Valentín y son muchos los que ya piensan en qué regalar a sus parejas. Cataluña propone uno de los lugares más mágicos, curiosos y románticos para ellas.
Se trata de un hotel cuya arquitectura es completamente única, moderna y, a pesar de todo, perfectamente integrada en su entorno.
Está rodeado de viñedos del Penedès, tierra conocida por sus vinos y sus cavas, y sus huéspedes, precisamente, se alojan no en sus viñedos, sino en sus botellas.
Se trata del Mastinell Cava & Boutique Hotel by Olivia Hotels Collection, un alojamiento de formas futuristas y respetuoso con la tradición.
Quién está detrás
La fachada, que recuerda a unas botellas de cava reposando en la bodega, es obra del estudio b720 Arquitectos, que ha hecho de este rincón apartado del mundo un lugar al que ir.
Además, según la plataforma eBooking, es el hotel más romántico de Barcelona, incluido en el top 10 de España.
Ideal para parejas
La plataforma asegura que en este alojamiento las parejas encuentran una singular fusión “entre un moderno hotel boutique con mucho encanto y una bodega donde descubrir la cultura del cava y del vino en el Penedès”.
Y algo de eso tiene. Desde su concepción, el hotel fue pensado como parte de un conjunto arquitectónico vinculado a la producción de vino y cava.
Viñas del hotel Mastinell HOTEL MASTINELL
Los distintos elementos del proceso de elaboración del cava se trasladan al lenguaje arquitectónico del edificio. Un nuevo idioma que le llevó a obtener la Medalla de Oro de la Arquitectura al mejor diseño en Shanghái en 2011.
El Hotel Mastinell no responde a los modelos tradicionales de hotel rural ni a tipologías clásicas de alojamiento. En su lugar, adopta una forma claramente identificable y autónoma.
Estética particular
El edificio no imita una masía ni reproduce una bodega tradicional, sino que se concibe como un conjunto de botellas de cava de gran tamaño, dispuestas como si estuvieran almacenadas durante la fermentación.
Desde el exterior, el hotel se reconoce por sus volúmenes cilíndricos inclinados, agrupados entre sí, que remiten a barricas o botellas colocadas en rima dentro de una cava.
Las habitaciones
No se trata de una metáfora abstracta: la forma del edificio reproduce de manera directa esta disposición, convirtiendo el alojamiento en una prolongación física del mundo del cava.
El conjunto se completa con una cubierta ondulada, revestida con trencadís cerámico, una técnica tradicional catalana reinterpretada con un lenguaje contemporáneo. Pero la singularidad arquitectónica no se queda en el exterior.
Habitación del Hotel Mastinell PENEDÈS TURISME
Las habitaciones del Hotel Mastinell se sitúan dentro de estos volúmenes cilíndricos, lo que da lugar a estancias con paredes curvas y una sensación envolvente poco habitual en la hotelería convencional.
Dormir aquí implica hacerlo, casi, dentro de una estructura concebida como una botella de cava. Algo que se intuye desde fuera y se percibe desde dentro.
Unas vistas diferentes
Uno de los rasgos más llamativos es la presencia de ventanas circulares, que desde el interior evocan el fondo o “culo” de una botella.
Cuando uno mira desde el interior de las habitaciones, es como si lo hiciera a través del vidrio de una botella de cava, un efecto visual coherente con el concepto del edificio.
Instalaciones
Aunque hay más que eso. Todos los dormitorios cuentan con una elegante decoración. Los tonos suaves y los muebles de madera, como si fuesen barriles, ayudan a crear esa sensación.
Cuentan, además, con todo lo que uno necesita: aire acondicionado, TV de pantalla plana, conexión Wi-Fi gratuita y baño privado con artículos de aseo gratuitos, como albornoces y zapatillas.
Mastinell Cava & Boutique Hotel
El mismo lenguaje se extiende a los espacios comunes. Las zonas de recepción, estar y restauración se sitúan en volúmenes de mayor tamaño o en áreas de conexión entre cilindros.
En el interior, la decoración incorpora barriles de cava y elementos propios del proceso de elaboración, integrados como parte del diseño y no como simple atrezzo.
Piscina, vinoterapia y gastronomía
El establecimiento cuenta además con zonas exteriores, terrazas y espacios abiertos conectados con el edificio principal, así como instalaciones complementarias. No faltan la piscina exterior y áreas destinadas al bienestar, como una sala de vinoterapia.
Por último, cabe mencionar el restaurante, que ofrece platos creativos de cocina catalana con vino y cava de la zona, como no podía faltar. Y todo ello con la cocina a la vista, al igual que los viñedos que rodean al hotel.
Cómo llegar
Llegar allí es sencillo. Está a poco más de media hora de Tarragona y a unos 45 minutos si se viene desde Barcelona. En ambos casos, se toma la misma carretera, la AP-7, y se sale en Vilafranca del Penedès.
Una vez allí, se continúa por la N-340 hasta el desvío hacia la carretera BV-2122, que conecta la ciudad con Sant Martí Sarroca. A apenas dos kilómetros del desvío, ya aparecen las indicaciones del camino del Mas Tinell, señalizado como acceso a la bodega y al hotel.