El desconocido pueblo de Cataluña con un único vecino, Mur

El desconocido pueblo de Cataluña con un único vecino, Mur

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El desconocido pueblo de Lleida con un único vecino que fascina a National Geographic: "Solo queda un habitante empadronado, como si hubiera sacado raíces"

Es un municipio medieval fortificado, con un trazado compacto, casas de piedra adosadas y restos de muralla

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Si hay pueblos de menos de 200 habitantes que claman, con razón, que la Generalitat y el Gobierno atiendan a la Cataluña vaciada, uno puede imaginarse qué sucede en un municipio donde solo hay un vecino.

Eso es lo que ocurre en Mur, un núcleo histórico situado en la comarca del Pallars Jussà (Lleida), dentro del término municipal de Castell de Mur, que ha llamado la atención de la mismísima National Geographic.

"Solo queda un habitante empadronado, como si hubiera sacado raíces, obstinado en permanecer en la entidad singular de la población cuyos orígenes se remontan al siglo X", relata poéticamente la famosa publicación de viajes.

Pero Mur es mucho más que su único vecino: es historia viva (y olvidada) de Cataluña. Situado en lo alto de una colina, frente al embalse de Terradets, en un entorno abrupto del Prepirineo, su entramado medieval y sus edificios de época dan cuenta de su antigua relevancia.

Pueblo amurallado

El núcleo de Mur es un pueblo medieval fortificado, con un trazado compacto, casas de piedra adosadas y restos de muralla.

Históricamente, fue un pequeño enclave defensivo ligado al castillo, con una población muy reducida incluso en sus mejores momentos.

Qué dice National Geographic

Lo expone con claridad National Geographic: "dos edificios de piedra —castillo y monasterio— se miran desde un espolón, separados apenas por cien metros", e imagina una conversación entre ambos "recordando antiguas anécdotas como dos amigos".

En cualquier caso, estas construcciones no hacen más que revelar que Mur fue "escenario principal de la historia, pero que ahora apenas es ya memoria", indica la publicación. Una memoria que, sin embargo, se resiste a desaparecer.

Prueba de ello es la resistencia que presenta la canónica de Santa Maria de Mur, uno de los conjuntos románicos más sorprendentes del país. Su famoso Pantocrátor, arrancado a principios del siglo XX, es de tal relevancia que hoy es pieza de museo. Y no de uno cualquiera.

El imponente mural de esta iglesia viajó a Estados Unidos y se conserva actualmente en el Museum of Fine Arts de Boston. Un expolio, sí, pero también una prueba irrefutable de que este pueblo hoy casi abandonado fue un botín preciado a lo largo de la historia.

Dónde está

Su situación, en la sierra del Montsec, con vistas a un gran pantano y como puerta de entrada al Pirineo, lo convirtió en un punto estratégico. De ahí que se erigiera un castillo, que no ha sucumbido del todo al paso del tiempo.

Erigido entre los siglos XI y XII, en el contexto de la consolidación feudal del Pallars tras el avance cristiano hacia el sur, esta fortaleza domina el paso natural del Congost de Terradets y el curso del río Noguera Pallaresa, un enclave clave para el control del territorio durante la Edad Media.

El castillo

Se halla sobre un promontorio rocoso y todavía es visible desde la distancia. A diferencia de otros castillos pirenaicos muy degradados, el castillo de Mur conserva una parte significativa de su estructura original.

Permanecen en pie tramos de las murallas perimetrales, los accesos fortificados y restos de las dependencias interiores. Pero, sobre todo, destaca la torre del homenaje, de planta circular, que se eleva hasta los 16 metros.

Vistas del Castillo de Mur

Vistas del Castillo de Mur PATRIMONI DE CATALUNYA

El conjunto se adapta completamente a la forma de la roca, lo que refuerza su carácter defensivo y permite comprender con claridad la organización del recinto.

El castillo formaba parte de un conjunto histórico inseparable de la canónica de Santa Maria de Mur, situada a pocos metros. Mientras la fortaleza ejercía el poder militar y señorial, la iglesia románica cumplía funciones religiosas y administrativas.

La canónica

Y es que, como revela el hecho de que el Pantocrátor se halle hoy en Estados Unidos, este templo católico fue clave para el desarrollo del núcleo.

Fundada en el siglo XI como una comunidad de canónigos agustinianos, se convirtió en un centro religioso y administrativo de primer orden en el territorio.

La iglesia

Su iglesia fue consagrada en el año 1069, lo que la sitúa entre los ejemplos más tempranos del románico plenamente desarrollado en Cataluña.

El edificio, aunque sin el Pantocrátor, conserva una estructura románica de gran pureza, con nave única, transepto marcado y cabecera con tres ábsides.

Destacan la solidez de los muros, la sobriedad decorativa y la claridad de su planta, características propias del románico lombardo.

El conjunto incluía también dependencias canónicas hoy parcialmente conservadas, que evidencian la importancia institucional que tuvo la canónica en la organización del territorio durante la Edad Media.

Escasa población

Hoy, tanto el castillo como la canónica están protegidos como Bien Cultural de Interés Nacional y constituyen uno de los conjuntos medievales mejor conservados y más representativos del Prepirineo catalán.

En cambio, el pueblo ha perdido su peso demográfico. Actualmente, Mur no tiene servicios, no cuenta con comercio ni equipamientos, y su actividad cotidiana es prácticamente inexistente.

Aun así, el núcleo se mantiene en pie y conserva su estructura urbana. Este buen estado de conservación lo diferencia de otros pueblos completamente abandonados. Eso sí, solo cuenta con un vecino empadronado.

Cómo llegar

Vale la pena visitarlo y conocer la historia del lugar. No porque lo diga National Geographic, sino para entender una parte esencial de la historia del país. Y hacerlo no es tan difícil.

Mur se encuentra a aproximadamente una hora y media de Lleida, siguiendo la C-13. A la altura de Guàrdia de Noguera, se toma el desvío señalizado hacia Castell de Mur, desde donde una carretera local conduce hasta el conjunto monumental. Desde Barcelona, el trayecto se acerca a las tres horas.