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Lamine Yamal es el futbolista de moda. A sus 18 años, cada finta, movimiento o toque de balón, se vigila con lupa. Tiene un talento innato y quema etapas a toda velocidad. El año pasado consiguió el segundo puesto en el Balón de Oro y ya es el líder indiscutible del FC Barcelona y de la selección española.

Cuando marca goles, los celebra haciendo un 304 con sus manos. Se trata de los tres últimos dígitos del código postal de su barrio, Rocafonda (08304). Su habilidad resalta por sí misma, pero sus orígenes humildes, criado en un distrito obrero y multicultural, han puesto en el foco del mundo a Mataró, su ciudad.

Más allá del 304

El delantero ha dado visibilidad a otra realidad. La de un hijo de padres inmigrantes que tuvieron serios problemas para poder darle una buena vida. No ha nacido en una cuna de oro, ni mucho menos. Ahora, Rocafonda es conocido a nivel mundo. No obstante, Mataró es mucho más que la ciudad donde nació el '10'. De hecho, acoge el primer gran trabajo de Antoni Gaudí.

Lamine Yamal sonríe durante el Barça-Athletic de la Supercopa EFE

La Sagrada Familia es su obra magna. Sin embargo, antes de realizar este hito, el afamado arquitecto tuvo que hacer pruebas. En la capital del Maresme se encuentra la Nau Gaudí. Se trata del primer edificio diseñado por el artista. Comenzó a trabajar en el proyecto en 1878, pero no se construyó hasta 1883.

La Nau Gaudí de Mataró Portal Gaudí

La conexión socialista

La obra nace de la estrecha relación personal y profesional que Gaudí mantuvo en su juventud con Salvador Pagès, uno de los líderes más destacados del movimiento cooperativo. Este industrial textil fundó la Cooperativa la Obrera Mataronense en 1864 en la antigua villa de Gràcia y la trasladó a Mataró en 1874.

El acercamiento de Pagès a las ideas del socialismo utópico le llevó a encargar al joven arquitecto un complejo industrial ambicioso. El objetivo era seguir el modelo de las colonias obreras e incorporar equipamientos sociales y viviendas dignas para los cooperativistas.

Un proyecto inmenso

Gaudí colaboró intensamente en la planificación con el arquitecto local Emili Cabanyes. El proyecto integraba construcciones preexistentes e ideaba un conjunto con nuevos edificios fabriles, treinta casas unifamiliares y un sector de servicios con escuela, biblioteca, casino y sede social.

Sin embargo, del conjunto ideado por el arquitecto tan solo se materializó una pequeña parte: dos viviendas (la del director y la del portero), unos sanitarios y una nave destinada al blanqueo de algodón. De estos edificios levantados en 1883, únicamente se han conservado los dos últimos: los sanitarios y la nave, hoy visitable como museo.

Cómo visitar

El acceso a la Nau Gaudí es gratuito. Abre sus puertas de martes a viernes en horario de tarde (de 17 a 20 horas), mientras que los sábados recibe visitas también por la mañana y los domingos se limita de 11 a 14. Permanece cerrado los lunes y la mayoría de festivos. Además, ofrece visitas guiadas sin reserva previa el primer domingo de cada mes a las 12 horas. Para grupos concertados, la tarifa es de 3 euros por persona o un fijo de 48 euros si son menos de 15 visitantes.

Para completar el día en Mataró, se puede aprovechar para ir al Mercado de la Plaza de Cuba, donde triunfan los platos de cuchara y la gastronomía local; visitar la Villa Romana de Torre Llauder, un yacimiento arqueológico del siglo I d.C. con mosaicos excelentes; o ver Els Pastorets, uno de los espectáculos teatrales más prestigiosos de Cataluña, declarado Patrimonio Cultural y representado en la Sala Cabanyes. La capital del Maresme vio dar sus primeros pasos a los dos genios: Lamine Yamal y Antoni Gaudí; motivo de sobra para visitarla.

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