La ruta de los faros sin mar

La ruta de los faros sin mar CANVA

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La ruta de los faros sin mar: iglesias, caminos y torres aisladas que explican la historia de la Cataluña rural

El recorrido puede hacerse de forma flexible, enlazando distintos puntos en coche, bicicleta o a pie

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Los faros suelen estar en cabos, islas o acantilados cercanos al mar para vigilar la línea de la costa y advertir a los barcos que se acercan a tierra. En cambio, en la llamada Plana de Lleida, un sendero sorprende por su nombre: la Ruta dels Fars.

Aquí, en la Cataluña interior, no hubo nunca faros ni, mucho menos, mar; bajo esta denominación tan particular aparecen iglesias, torres y ermitas aisladas que sí sirvieron de guía. Como un faro en el mar.

Si uno conoce el terreno, lo puede entender. En las tierras de Ponent, donde el paisaje es amplio, horizontal y profundamente agrícola, cualquier construcción que se aviste a lo lejos puede ser un faro que sirva de guía.

Estos edificios, visibles desde kilómetros de distancia, sirvieron durante siglos para orientar a campesinos y viajeros, ordenar el territorio y dar sentido a un paisaje llano y agrícola. Hoy, esos hitos se leen como faros sin mar y articulan esta curiosa ruta.

Tesoros arquitectónicos

Este no es un camino lineal ni con una dirección única. Bajo el nombre de la Ruta dels Fars se traza un hilo que conecta un conjunto de hitos patrimoniales repartidos por comarcas como el Pla d’Urgell, el Segrià, l’Urgell y la Noguera.

Uno de los ejemplos más claros es Santa Maria de Linyola, una iglesia románica aislada, documentada entre los siglos XI y XII, anterior al núcleo urbano actual. Su importancia radica en su función territorial: fue un punto de referencia religioso y social para una población rural dispersa en el llano del Pla d’Urgell.

Control y orientación 

Otro de los hitos relevantes de la ruta es la iglesia de Sant Miquel de les Canals, situada también en un entorno aislado. Como otros templos rurales, marcaba una unidad parroquial y ayudaba a estructurar los caminos y las áreas de cultivo circundantes.

El Pilar d’Almenara, en la comarca de l’Urgell, es otro de los fars destacados. A diferencia de las iglesias, esta construcción tuvo una función meramente simbólica y de señalización territorial. Visible desde varios kilómetros, actuaba como referencia en las rutas históricas que atravesaban la llanura.

Pilar d'Almenara

Pilar d'Almenara AYUNTAMIENTO DE AGRAMUNT

La iglesia de Sant Martí de Maldà, vinculada a un pequeño núcleo histórico, representa otro tipo de far: el que combina asentamiento humano y referencia visual. Aunque el pueblo se desarrolló alrededor del templo, su silueta sigue destacando en el paisaje agrícola del Urgell.

Situada en un punto elevado respecto a los campos circundantes, Santa Maria de Castellflorite marca la transición entre zonas agrícolas y espacios ligeramente más accidentados. Una especie de frontera entre terrenos.

Un paisaje agrícola

Y es que, a pesar de la importancia arquitectónica y referencial de estos edificios, la Ruta dels Fars de Ponent no se entiende sin el paisaje del llano.

Antes de la llegada del Canal d’Urgell en el siglo XIX, la agricultura de secano y los caminos rurales marcaban el ritmo de la vida. En ese contexto, estas construcciones eran esenciales para orientarse y para organizar la vida comunitaria.

iglesia de Sant Martí de Maldà

iglesia de Sant Martí de Maldà TURISME CATALUNYA

Aunque la modernización agrícola transformó profundamente el territorio, los faros han permanecido como testigos físicos de una organización anterior y, ahora, además, conforman un camino histórico.

La ausencia de monumentalidad espectacular es uno de sus rasgos distintivos. El interés reside en la suma de edificios discretos, bien integrados en el entorno, que explican una forma de habitar y organizar Ponent durante siglos.

Una ruta especial

Como estos edificios se encuentran en distintos puntos de la Plana de Lleida, la ruta puede recorrerse de forma flexible, enlazando distintos puntos en coche, bicicleta o a pie.

No se trata de acumular visitas, sino de comprender el papel de cada construcción dentro de un sistema territorial amplio.