Infiltración de rodilla

Infiltración de rodilla

Recomendados

La "prótesis líquida" para rodilla que evita el quirófano y descongestiona las listas de espera

Una nueva infiltración mínimamente invasiva reduce el dolor de la artrosis de rodilla y mejora la movilidad sin cirugía; en Barcelona, centros de traumatología avanzada como Clínica Albareda ya la aplican

Leer en Castellano
Publicada

Noticias relacionadas

La artrosis de rodilla es una de las principales causas de dolor y pérdida de movilidad a partir de cierta edad, y durante años ha ofrecido pocas salidas intermedias entre la pastilla y el quirófano. Ahora, una técnica mínimamente invasiva, un hidrogel conocido popularmente como "prótesis líquida", está empezando a cambiar ese escenario en Europa: reduce el dolor con una sola infiltración, mejora la función de la articulación y, en algunos sistemas sanitarios, se plantea ya como una vía para aliviar las saturadas listas de espera de prótesis de rodilla.

La artrosis de rodilla es un problema que no para de crecer

La artrosis es la forma más común de artritis y una de las causas de discapacidad que más crece en el mundo. El desgaste del cartílago y la inflamación de la membrana que recubre la articulación (la llamada sinovitis) provocan dolor y rigidez que terminan limitando la vida diaria de quien la sufre.

Hasta ahora, el recorrido del paciente era bastante lineal: primero, tratamiento conservador —analgésicos, fisioterapia, control del peso o infiltraciones que el cuerpo reabsorbe— y, cuando eso dejaba de funcionar, la prótesis quirúrgica como destino casi inevitable. El problema es que esa cirugía, una intervención mayor con ingreso y recuperación larga, genera cuellos de botella importantes. En Inglaterra, por ejemplo, alrededor de 850.000 pacientes esperan en lista para algún tratamiento articular programado. Es en ese hueco, Arthrosamid (la nueva prótesis líquida) ha encontrado su sitio.

Qué es Arthrosamid®

Bajo el nombre comercial de Arthrosamid®, la técnica consiste en infiltrar en la articulación un hidrogel de poliacrilamida compuesto por un 2,5% de polímero y un 97,5% de agua. Su gran diferencia respecto a otras infiltraciones, como las de ácido hialurónico, es que no es biodegradable: el cuerpo no lo reabsorbe. Cuenta con marcado CE como producto sanitario para el tratamiento de la artrosis de rodilla en adultos.

Conviene aclarar qué no es, para no generar falsas expectativas. Arthrosamid® no es un tratamiento de medicina regenerativa: no repara ni regenera el cartílago dañado. Se trata de un material estable e inerte que actúa de forma mecánica sobre la articulación. De ahí que el apodo de "prótesis líquida" deba entenderse como una imagen divulgativa, no como una sustitución real de la articulación.

Si crees que tu caso se puede solucionar con esta terapia, busca una clínica de Arhtrosamid cercana y consulta con sus traumatólogos si realmente puede ser
buena para ti.

¿Cómo funciona esta terapia?

Una vez infiltrado, el hidrogel se integra de forma permanente en la membrana sinovial de la rodilla, la engrosa y crea una especie de colchón estable. El efecto es doble. Por un lado, funciona como un cojín viscoelástico que amortigua y lubrica la articulación, mejorando el deslizamiento y la movilidad. Por otro, interrumpe el ciclo de inflamación de esa membrana, que es uno de los principales responsables del dolor en la artrosis.

Los estudios clínicos que respaldan la técnica —conocidos por sus siglas IDA, ROSA y DAISY, que miden el dolor mediante la escala WOMAC— describen una mejoría apreciable desde la cuarta semana y un alivio del dolor que se mantiene de forma significativa hasta cuatro o cinco años tras una única inyección. En cuanto a seguridad, los efectos adversos registrados fueron en general leves, y en el análisis retrospectivo no se documentaron infecciones dentro de la articulación ni reacciones alérgicas.

Una sola sesión, sin ingreso

Frente a la cirugía, el atractivo del procedimiento está en su sencillez. Se realiza de forma ambulatoria, en una única sesión: tras confirmar que el paciente es candidato, se prepara la rodilla en condiciones estériles, se aplica anestesia local y se infiltran 6 mililitros del hidrogel en el espacio articular, habitualmente con guía ecográfica para asegurar la colocación. El paciente vuelve a casa el mismo día, sin la rehabilitación prolongada ni las bajas largas que implica una prótesis quirúrgica.

Esa es precisamente la razón por la que la técnica gana terreno como posible alivio de las listas de espera: ofrece un punto intermedio real que, en pacientes bien seleccionados, puede retrasar e incluso evitar la operación. No sustituye a la cirugía cuando esta es necesaria, pero permite ganar tiempo y calidad de vida.

Para quién es (y para quién no)

Arthrosamid® está indicado en adultos con artrosis de rodilla sintomática, especialmente en aquellos cuyo dolor persiste pese al tratamiento conservador y que quieren posponer la prótesis. No es adecuado, en cambio, cuando existe infección o inflamación intensa de la articulación, si el paciente ya lleva una prótesis u otro implante en la rodilla, si se ha sometido a una artroscopia reciente o en casos de hemofilia o anticoagulación no controlada.

La indicación final, en cualquier caso, corresponde siempre al especialista tras una valoración individual.

Clínica Albareda, entre los primeros en Barcelona

En Cataluña, la técnica ha empezado a ofrecerse recientemente en centros de traumatología avanzada. Uno de ellos es Clínica Albareda, en Barcelona, cuyo equipo médico está liderado por el doctor Daniel Albareda, traumatólogo especialista en rodilla. El rasgo que distingue al centro es su orientación hacia las terapias de vanguardia, un perfil que encaja con la incorporación temprana de procedimientos como este.

Desde la clínica destacan que la selección del paciente es la clave del resultado: no todo el mundo es candidato, y es cuando la indicación es la correcta cuando la mejora en dolor y movilidad resulta más satisfactoria. Varios de los pacientes que ya han pasado por el procedimiento aseguran que su calidad de vida ha mejorado notablemente desde entonces, al recuperar actividades cotidianas que el dolor les impedía.

Con todo, los especialistas insisten en un mensaje prudente: la "prótesis líquida" no es una cura de la artrosis, sino un tratamiento sintomático que, en el paciente adecuado, puede suponer una diferencia importante y aplazar el paso por el quirófano. Para saber si es una opción, el camino sigue siendo el de siempre: una valoración médica que estudie cada caso.

Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye el consejo médico profesional. Arthrosamid® es una marca registrada de Contura International A/S.

--

Contenido patrocinado