En un contexto marcado por la transformación del mercado inmobiliario y el creciente interés inversor en ciudades como Madrid, la consultora Inversión Madrid se posiciona como uno de los referentes nacionales en operaciones off-market y asesoramiento estratégico. Su fundador, Carlos González, analiza la evolución del sector, las tendencias que marcarán 2026 y el papel que desempeña la compañía en un entorno cada vez más competitivo, especializado y exigente
- Desde tu posición en el mercado, ¿cómo definirías el momento actual del inmobiliario español y cómo se presenta el 2026?
El sector inmobiliario en España, cerró 2025 con un volumen total de inversión de 17.000 millones de euros, el tercer mejor registro de su historia. La inversión en 2026 se mantendrá activa aunque algo más selectiva ante el contexto global.
Segmentos como hoteles y retail siguen mostrando fundamentales muy sólidos. Todo apunta a qué 2025 habrá sido un año récord para el turismo, con cifras cercanas a los 100 millones de visitantes internacionales y una mejora del RevPAR de alrededor del 6%, apoyada además por una inflación más contenida en Europa que impulsa un mayor consumo, reforzando las expectativas del sector turístico. En retail, las afluencias y nivel de ventas mantienen su crecimiento en centros comerciales.
En oficinas, el mercado se está polarizando. Los edificios prime, bien ubicados y eficientes, concentran la demanda y el interés inversor, mientras que los activos secundarios y no actualizados lo tienen cada vez más difícil. Además, el bono alemán a 10 años ha iniciado el año en torno al 2,89%, por encima de los niveles de hace un año, lo que abre la puerta a una mejora de los yields en activos prime.
El segmento logístico sigue siendo estratégico, especialmente en activos de última milla, impulsado por la necesidad de hacer más eficientes las cadenas de suministro. Aquí, la tecnología, la automatización y la sostenibilidad ya no son un extra, sino un requisito. En el living, el interés se mantendrá muy firme en todos sus formatos, siendo el flex living un actor protagonista motivado por la movilidad laboral, la escasez crónica del residencial tradicional y un modelo de gestión cada vez más profesional.
Por último, en los activos alternativos, los data centers siguen ganando peso en las carteras, pero se enfrentan a desafíos como el abastecimiento energético y exigencias en sostenibilidad.
En resumen, España sigue siendo un mercado atractivo gracias a la fortaleza de su economía y a unos fundamentos macro sólidos, que continúan generando oportunidades para distintos perfiles de inversor.
- En términos generales, ¿cómo ves el mercado de la vivienda en España, y qué factores influyen en él?
Hay que ser muy claros: el problema de la vivienda en España no tiene una solución a corto plazo. La raíz sigue siendo la misma: existe un déficit estructural de cientos de miles de viviendas, con una oferta claramente insuficiente para atender una demanda demográfica creciente. Entre los principales factores tenemos la escasez de suelo finalista, la lentitud de los procesos administrativos y la limitada capacidad constructiva, lo que acaba tensionando todo el sistema.
Con este contexto, los precios seguirán subiendo en 2026, aunque a un ritmo más moderado que en años anteriores. Y conviene subrayarlo, no estamos ante una burbuja inmobiliaria. La crisis de 2008 se originó por un exceso de crédito, una construcción desmedida y un elevado endeudamiento de las familias. Hoy el escenario es bien distinto: el sistema financiero está saneado, las condiciones de financiación son más exigentes, el nivel de apalancamiento es menor y la morosidad se sitúa por debajo del 3%.
Por otro lado, la vivienda no debería convertirse en un arma electoral. Resulta preocupante comprobar cómo se utiliza con fines partidistas, aprobando medidas ineficaces que venden buenos titulares, pero que acaban agravando el problema. Los políticos viven en el cortoplacismo y así no se aborda la cuestión con seriedad. El resultado es que ahora estamos en una emergencia nacional en el acceso a la vivienda, fruto de años de reclamaciones ignoradas por parte de las administraciones.
España necesita con urgencia un Pacto de Estado en materia de vivienda, con una visión estructural y de largo plazo. Un acuerdo que dote al sector de una Ley del Suelo eficaz, estabilidad regulatoria y seguridad jurídica, una colaboración público-privada real, acompañado de una fiscalidad más equilibrada y de una verdadera agilización de los procedimientos urbanísticos. Todo ello debe plantearse con un horizonte de 20 a 30 años, sacando definitivamente la vivienda del debate político y tratándola como lo que realmente es: una infraestructura estratégica de Estado, esencial para el bienestar y la cohesión social. Cualquier otra aproximación se quedará en soluciones parciales o en intentos de ganar el relato, sin afrontar el problema de fondo.
- Lleváis a Madrid en el nombre. ¿Qué factores están impulsando que el mercado inmobiliario de Madrid crezca a un ritmo tan excepcional y por qué los inversores lo consideran ahora uno de los destinos más seguros y rentables de Europa?
Madrid vive uno de sus momentos más sólidos desde el punto de vista inmobiliario, y no es fruto de la casualidad. La ciudad combina factores económicos, sociales y urbanos que se refuerzan entre sí: una localización estratégica, infraestructuras de primer nivel, un mercado laboral dinámico y un ecosistema empresarial y financiero que actúa como motor del país. A esto se suma un aspecto que a veces se pasa por alto: la calidad de vida. Madrid no solo atrae capital, atrae talento. Su oferta cultural, educativa y gastronómica, junto con un clima social abierto y diverso, genera una ciudad que crece de forma orgánica.
Los inversores valoran especialmente la seguridad jurídica, la estabilidad institucional y la previsibilidad regulatoria, elementos clave para tomar decisiones a largo plazo. En este sentido, Madrid ofrece un marco claro y estable, lo que explica que en 2026 haya sido reconocida como la segunda ciudad europea más atractiva para la inversión inmobiliaria, solo por detrás de Londres, según PwC y Urban Land Institute.
Conviene subrayar que este atractivo no responde a un fenómeno especulativo aislado, sino a un crecimiento apoyado en fundamentos reales: empleo, demografía, actividad económica y capacidad de atracción de proyectos empresariales. Madrid es una ciudad abierta, competitiva y en constante evolución, donde la inversión, bien entendida, es una palanca para el desarrollo urbano, la creación de empleo y la mejora de la calidad de vida. Como suele decirse, aquí no importa tanto de dónde vienes, sino hacia dónde quieres ir.
- Inversión Madrid se ha especializado en operaciones off-market. ¿Por qué este enfoque y qué valor aporta frente a los procesos tradicionales?
Apostamos por transacciones off-market porque nos permite poner al cliente y al activo en el centro de la operación, no al proceso. Frente a los procesos estructurados y altamente competitivos, que muchas veces estandarizan las operaciones y diluyen el valor, el off-market nos da la posibilidad de trabajar con mayor discreción, control y foco estratégico.
El off-market nos permite sentarnos con el inversor o el propietario, entender qué busca de verdad y construir una estrategia a medida. No se trata de enseñar un activo a muchos, sino de presentarlo a quien realmente encaja.
Para muchos inversores, esto supone acceder a oportunidades que no están en el mercado, y para los propietarios, vender con control y seguridad. Ese es el verdadero valor del off-market: menos ruido, más criterio y decisiones mejor construidas.
- ¿Qué tipo de activos y operaciones estáis cerrando o analizando actualmente y qué buscáis de cara a 2026?
Actualmente, estamos inmersos en dos due diligences, en los sectores hotelero y retail, y estamos en proceso de negociación avanzada en otros activos. En 2026 seguiremos buscando oportunidades en living, retail, hotelero y logístico, tanto en perfiles value add como core, además de alternativos como parkings. Próximamente, nos van a llegar proyectos de flex-living muy interesantes.
- En un contexto de alta competencia en el sector inmobiliario, ¿qué modelo de trabajo seguís en Inversión Madrid y qué papel juegan los socios y colaboradores en vuestro crecimiento?
El mercado es cada vez más competitivo y especializado, y en Inversión Madrid creemos firmemente que el crecimiento no se construye en solitario. Trabajamos con un modelo muy colaborativo, rodeándonos de socios y colaboradores de confianza, con experiencia y conocimiento del mercado inmobiliario.
Las colaboraciones son una pieza clave. La mayoría de las operaciones hoy se cierran con varios asesores en cada lado, y entendemos el trabajo en equipo como una ventaja, no como una amenaza. Por eso estamos abiertos a colaborar con profesionales que aporten activos y criterio desde la transparencia y el respeto mutuo.
- Si un propietario o un inversor está leyendo esta entrevista y cree que puede haber encaje, ¿cómo se puede contactar con vosotros y qué puede esperar del primer contacto?
En caso de que un propietario o inversor considere que puede haber encaje con la propuesta de Inversión Madrid, puede contactar con la consultora a través de su web (www.inversionmadrid.com), por correo electrónico o directamente mediante LinkedIn. Desde la firma explican que su primer paso es siempre escuchar, entender cada caso de forma individualizada y valorar si realmente pueden aportar valor en base a las necesidades y objetivos concretos del cliente.
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