Estos días, toda la prensa española va llena de análisis de la victoria de nuestra selección sobre la francesa en la semifinal de la Copa del Mundo, en Dallas, estado de Texas. Se comprende bien. Las alegrías, aunque sean sólo deportivas, hay que celebrarlas.
En CuléManía, suplemento deportivo de este periódico, ya Gerard Boada y Manuel Manchón han analizado esta victoria sorprendente, pero la verdad es que los lectores de Crónica Global no siempre leen CuleManía.
Y además, por una vez que uno tiene una buena noticia que comentar, quizá vale la pena extenderse sobre ella. Hacerla durar. Ya habrá este verano ocasiones sobradas de comentar aquí catástrofes, incendios, guerras, y negras perspectivas de futuro. Hoy queremos, en Crónica Global, sumarnos a la celebración de una modesta victoria. Aunque sea una victoria sólo futbolera.
Y lo haremos desde la opinión del que muchos consideran el mejor periódico del mundo, The New York Times. Este diario inacabable tiene un robusto suplemento deportivo llamado The Athletic, en el cual Phil Hay analizaba ayer el partido en los siguientes términos:
“Luis de la Fuente tiene la costumbre de citar a emperadores romanos, y resulta bastante apropiado porque, a nivel internacional, lo que está construyendo se parece a un imperio. Durante todo el Mundial hemos hablado de Francia como la fuerza imparable del torneo. Pero entonces apareció España.
>> No voy a fingir, con la ventaja que da el resultado, que en The Athletic FC vimos venir la eliminación de Francia en semifinales. Sin embargo, cuando escribimos sobre España la semana pasada —tras su victoria ante Bélgica en cuartos de final— comenté que De la Fuente «no espera salir derrotado» frente a los franceses. No solo por la calidad del equipo que tiene a su disposición, sino también por el propio De la Fuente: sereno, seguro de sí mismo y con una habilidad especial para convencer a sus jugadores de que pueden vencer a cualquiera.
>> El mediapunta francés Rayan Cherki reflexionó sobre la derrota por 2-0 en Dallas afirmando: «El único equipo capaz de eliminarnos éramos nosotros mismos». Eso no es del todo cierto. Cuando llega la hora de la verdad, España está muy cerca de ser invencible con De la Fuente al mando. Ya he mencionado esta estadística antes, pero merece la pena repetirla: en casi 50 partidos como seleccionador, solo ha sufrido una derrota en competición oficial. Una.
>> España cuenta con una superestrella como Lamine Yamal, pero el equipo no depende únicamente de él. Energía, organización, comodidad con el balón y una mentalidad de élite se combinan para formar un conjunto prácticamente completo.
El penalti de Lucas Digne sobre Lamine Yamal en el Francia-España
>> Al final, Francia terminó pareciendo un grupo de futbolistas extraordinarios que, casualmente, tuvieron todos un mal día al mismo tiempo. Su temible línea ofensiva se estrelló contra el muro español y acabó con un registro de apenas 0,3 goles esperados, una cifra que prácticamente les condenó desde el principio.
>> Mikel Oyarzabal abrió el marcador desde el punto de penalti con su quinto gol en este Mundial. El segundo tanto de España fue una brillante jugada colectiva culminada por Pedro Porro. Tras los cuartos de final, De la Fuente, de 65 años, habló de las colmenas de abejas, y las actuaciones de España dependen tanto de las obreras como de la reina (Yamal).
>> Un aspecto interesante de De la Fuente es que lleva 15 años sin entrenar a un club. La selección es su auténtica vocación y, después de comenzar esta etapa conquistando la Eurocopa 2024, ahora está a un solo paso de levantar la Copa del Mundo. Como los romanos que tanto admira, está construyendo una dinastía.
>> Kylian Mbappé ha firmado un gran Mundial y volverá a intentarlo en 2030. Pero en Dallas fue víctima de una auténtica lección de cómo anular a un jugador de su calibre, en un partido en el que Rodri recuperó el nivel que le llevó a ganar el Balón de Oro. Francia no realizó un solo disparo entre los tres palos hasta el minuto 82, cuando el encuentro ya estaba prácticamente decidido. En ningún momento Mbappé encontró espacios ni libertad para desequilibrar.
Lamine Yamal disputa un balón con Kylian Mbappé durante las semifinales del Mundial
>> Cherki, que entró en sustitución de un ineficaz Michael Olise, fue muy duro con el rendimiento de Francia. «Todos sabían que el mundo nos tenía miedo», declaró (aunque está claro que De la Fuente no era uno de ellos). «Lo de hoy es terrible. Nos superaron técnicamente, nos superaron tácticamente y nos ganaron todos los duelos». Pocos de los que vieron el partido podrían discutir esa valoración.
>> Quien no estará de vuelta dentro de cuatro años será Didier Deschamps. Su etapa como seleccionador francés concluye tras 14 años. No ha sido un ciclo falto de éxitos pero, visto en perspectiva, un solo Mundial conquistado en 2018 parece un balance algo escaso para una generación repleta de futbolistas de primer nivel. Se quedó a un paso de conquistar otro en 2022 y también rozó la Eurocopa de 2016. En conjunto, sin embargo, la sensación es que pudo haber conseguido algo más.
>> Todo apunta a que Zinedine Zidane será el próximo seleccionador de Les Bleus. Se espera que sustituya a Deschamps y, teniendo en cuenta que sus únicas experiencias como entrenador fueron dos exitosísimas etapas al frente del Real Madrid, el futuro promete ser apasionante.
>> Francia ha vuelto a poner los pies en la tierra, pero esta derrota no supone el final de esta generación. Pongan el reloj en marcha para otro asalto liderado por Mbappé dentro de cuatro años”.
