El Institut Català de Finances (ICF) es el último organismo del autogobierno arrasado por el independentismo. Se tenía al presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, por un joven pragmático, pero no le ha temblado el pulso a la hora de destrozar la entidad de crédito público en una operación abocada según todos los indicios al fracaso. Algo debía saber el consejero de Economía, Jaume Giró, cuando decidió no recurrir al comodín del ICF para tapar los agujeros de los líderes procesistas en el Tribunal de Cuentas. Pero una orden de Aragonès (¿o de Oriol Junqueras?) dio al traste con la preventiva sutileza del exdirectivo bancario, que alegó que no quería mandar a los directivos de la cosa al martirio. 

Si el Tribunal de Cuentas, tal como parece, se inclina por rechazar que se cubran las fianzas por dilapidar fondos públicos con más fondos públicos, la operación ICF habrá sido la típica "jugada maestra" del secesionismo, uno de esos amagos trileros que ponen de relieve la falta de sustancia y sustrato de los dirigentes de la república nonata. De momento, tres consejeros independientes de la entidad se dieron el piro antes siquiera de someter a votación lo que se ha vendido como una cacicada pura y dura. Otros tres independientes votaron en contra. A favor, los designados por los partidos que además ocupan cargos de responsabilidad en las consejerías. El apaño es una chapuza que no se aguanta ni con pinzas.

A pesar del caos, del desconcierto y de la improvisación, alguien ha reparado en colocar una barrera entre los consejeros kamikazes y el personal profesional. "El ICF protege a su personal ante la tormenta por los avales" titula Crónica Global de apertura. En el cuerpo de titulares se añade que "La financiera coloca un cortafuegos para evitar que el personal, "altos cargos muy cualificados", resulte afectado por las garantías para las fianzas del Tribunal de Cuentas". El texto viene con la firma de Ignasi Jorro, quien escribe que "el Instituto Catalán de Finanzas (ICF) protege a su plantilla en mitad de una crisis colosal por los avales concedidos para pagar las fianzas que el Tribunal de Cuentas (TdC) pide a 34 ex altos cargos de la Generalitat por la acción exterior del procés. La financiera autonómica concentra las decisiones en sus máximos directivos para evitar que el personal, "altos cargos muy cualificados", resulte salpicado por el escándalo. Lo han explicado fuentes cercanas a la operación, que precisan que el procedimiento para aprobar el aval al Fondo Complementario de Riesgos, el depósito del Govern que pagará las fianzas que exige el TdC a los 34 encausados, "es totalmente anómalo"".

Sigue la pieza: "Es, de hecho, una continuidad a lo que ha venido haciendo el ICF desde que el Govern lo sondeó para participar en una operación a la que la banca ha dado la espalda. "Nadie firma nada. Se concentra todo en los altos cargos: el presidente --Albert Castellanos, también alto cargo de la Consejería de Economía y Finanzas-- y, si es preciso, el consejero delegado --Víctor Guardiola--", señalan. Las voces consultadas subrayan que el expediente "ha partido de arriba, de fuera del ICF", y su tramitación se concentra en las altas esferas de la agencia financiera de la Generalitat de Cataluña. De hecho, y como explicó La Vanguardia, la junta de gobierno del Institut lo aprobó dividida, con los consejeros independientes votando en contra, y después de que tres de ellos incluso dimitieran dos días antes de dicha votación. El CEO, por su parte, se abstuvo. El voto de calidad de Castellanos fue el que decidió".

Los medios anotan que Artur Mas y Carles Puigdemont ya han consignado sus garantías ante el órgano fiscalizador del Estado al margen del ICF, que sustenta a 29 de los 34 encausados. El lunes se sabrá si el Tribunal de Cuentas acepta pulpo como animal de compañía o no. Mientras tanto, el independentismo celebra que eso que ellos llaman la "injusticia española" ha absuelto a los dos mossos que tenía Carles Puigdemont para que le llevaran de Estocolmo a Waterloo y le montaran los muebles de la mansión de la república

El expresidente prófugo está muy contento y aún más los absueltos. De la pieza de Gemma Liñán en El Nacional: "La Audiencia Nacional ha absuelto a los dos Mossos d'Esquadra, escoltas de Carles Puigdemont, del delito de encubrimiento por acompañar al expresident de la Generalitat por varios países del norte de Europa hasta su detención en Alemania en marzo de 2018. La sentencia considera acreditado que los dos agentes ayudaron a Puigdemont, conscientes de que era investigado en España y que había una orden europea de detención contra él, pero concluye que los hechos no se pueden tipificar como delito de encubrimiento del artículo 541.3 del Código Penal".

Continúa el texto: "El titular del juzgado Central Penal, José Manuel Fernández-Prieto, explica en su sentencia que ha quedado probado que los dos mossos, aprovechando los días libres de servicio, recogieron a Puigdemont en Estocolmo e iniciaron con él un viaje por varios países de Europa hasta su detención el 25 de marzo de 2018 en Alemania. El juez explica que los investigados ayudaban a Carles Puigdemont, conscientes de que era investigado en España por su participación en hechos constitutivos en su momento de delito de rebelión, y que el juez instructor español encargado de la investigación había emitido una orden europea de detención y entrega con el fin de obtener su entrega. La intención de los acusados, según el juez, "era ayudar a Carles Puigdemont a volver a Bélgica y evitar su identificación en algún lugar donde pudieran ejecutar la orden europea de detención". Justamente eso es lo que declararon en el juicio y lo que el juez ha estimado para absolverlos".

O sea que salen de rositas por decir la verdad en ese extremo y porque nadie les tuvo en cuenta que dijeran que no cubrían las espaldas del prófugo sino que le montaban los muebles. 

La arquitectura institucional española presenta grietas al margen de lo que digan los independentistas. "La fractura política deriva en un bloqueo institucional inédito" asegura un suelto de El País en portada. El texto es de Reyes Rincón y dice así: "La incapacidad de los partidos para acordar la renovación de los órganos constitucionales ha llevado a una situación inédita en la democracia. Desde ayer, cuando se cumplió el mandato de nueve años del Tribunal de Cuentas, son ya cuatro los órganos caducados y condenados a la interinidad. El Defensor del Pueblo, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), el Tribunal Constitucional y, ahora también, el órgano fiscalizador esperan un pacto que pocos ven posible a corto plazo y para el que la ley no ofrece alternativa. Los juristas advierten de la gravedad de la situación y del peligro de normalizarla. “Ha dejado de causar estupor y eso no es bueno”, señala Ana Aba Catoira, profesora de Derecho Constitucional de la Universidad de Coruña".

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Sigue la nota: "La mayoría cualificada para renovar estos órganos que impone la Constitución estaba llamada a funcionar como un mecanismo que fomentara el acuerdo entre los grupos parlamentarios. Pero, a lo largo de la historia, se ha convertido demasiadas veces en un mecanismo de bloqueo en manos del principal partido de la oposición, sobre todo cuando es el Partido Popular el que, como ahora, ocupa este puesto. Aunque ya en anteriores ocasiones la renovación de algunos órganos ha llegado con años de retraso, nunca había ocurrido que se acumularan tantas instituciones bloqueadas y durante tanto tiempo. En el caso del CGPJ, el actual tiene ya el récord de mandato prolongado: dos años y siete meses frente al año y 11 meses del Consejo que presidió Francisco José Hernando y que, hasta ahora, era el mayor bloqueo".

Coronavirus. La quinta ola está virando. Ya no afecta sólo a los jóvenes. Los festivales y los botellones están generando un efecto mortal entre las generaciones ya vacunadas. Los muchachos se abren paso a codazos y si hace falta contagiar a los padres, pues se les contagia y punto. Antes y por encima de todo está su disfrute y sus ganas de socializar. Faltaría más. En Cataluña tenemos que agradecerles además que se hayan suspendido todas operaciones no urgentes y que en los ambulatorios únicamente se atienda por teléfono. Qué grande la juventud. "El riesgo de reinfección vuelve a apuntar a mayores y enfermos de base", titula El Independiente. El texto es de Cristina Castro: "En el servicio de Urgencias de HM Hospitales, el 15% de los positivos por Covid está ya vacunado y uno de cada tres atendidos ha recibido una dosis. Sin embargo, por cada vacunado que es hospitalizado, hay cuatro sin vacunar. Es el presidente de este grupo, Juan Abarca, quien ofrece estos datos y subraya que si en anteriores olas ingresaban entre el 15 y el 20% de los enfermos de Covid, ese porcentaje es ahora del 2,6%. «La mayoría de los vacunados que ingresan son personas mayores o con el sistema inmunológico debilitado, lo que nos dice que las vacunas funcionan pero no erradican el problema», explica".

Continúa la pieza: "En los últimos días hay un goteo de datos sobre contagios u hospitalizaciones entre vacunados. Las cifras globales de España las daba esta semana el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez: «El 5,5% son personas completamente vacunadas, el 11% había recibido una dosis y el 80% está sin vacunar». Desde Reino Unido llegaba también esta semana el dato que elevaba al 47% el porcentaje de nuevos casos vacunados, aunque la información no especificaba si habían recibido la pauta completa o solo una dosis. Otros titulares han contribuido a cierta alarma en los últimos días, como que el 13% de los ingresados en las uci catalanas ya estaban vacunados, así como el 17% de los ingresados en Canarias en las dos primeras semanas de julio. Unas cifras que, a juicio de Antonio Gutiérrez Pizarraya, doctor en Farmacia y epidemiólogo, «se comunican de forma confusa». «Es lógico que cada vez haya más contagiados vacunados con pauta completa, sencillamente por una cuestión de denominador. Los vacunados son ya la mayoría y aunque la vacuna es altamente eficaz no llega al 100%», añade".

Sería verdaderamente revolucionario encontrar un experto, médico, farmacéutico o estadístico que dijera lo que se intuye detrás de todas las explicaciones y esto es que no tenemos ni p... idea de lo que está sucediendo. 

En Público alertan que siete provincias están en riesgo extremo, entre ellas las cuatro catalanas. La nota es de Beatriz Asuar Gallego y en ella se explica que "hay provincias en riesgo extremo por tener una ocupación en las uci de pacientes Covid de más del 25%, como ocurre en Palencia, Huesca, Teruel, Lérida, Tarragona, Gerona y Barcelona. En las provincias de Catalunya la incidencia también está mucho más disparada que en el resto del país ya que la región tiene una incidencia de 1.216 casos por cada 100.000 habitantes. En riesgo alto están Burgos y Soria por tener una ocupación de las uci de pacientes covid entre el 20% y el 25%".

El gran consejero Argimon, esperanza blanca de Laura Borràs y tremendo comunicador, se está cubriendo de gloria. Visto lo visto, la señora Alba Vergés era una consejera eficacísima. Eso sí, no hay nadie que luzca mejor los ternos que el buen doctor Argimon. 

Más noticias. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, dice que no acudirá a la Conferencia de presidentes programada para el día 30 por Pedro Sánchez. Se une así a Pere Aragonès. Las comunidades de Madrid y Cataluña comen aparte. El presidente del Gobierno, de gira por los Estados Unidos, ha proclamado que quiere que España sea el Hollywood de Europa. Eso que llaman cine español se frota las manos, aunque hay serias dudas de que el 90% del gremio esté a la altura de las ambiciones de Sánchez. 

Ayer se inauguraron los Juegos Olímpicos de Tokio con una ceremonia más deprimente aún que la película El imperio de los sentidos

24 de julio, santoral: Cristina de Bolsena, Balduíno de Rieti, Charbel Makhluf, Cunegunda de Hungría, Declano de Ardmore, Estercacio de Mérida, Eufrasia de Tebaida, Faustino el viejo, José Fernández, Juan Boste, Meneo de Licia, Niceta de Licia, Sarbelio Makhluf y Sigolena de Albi.