El Rey de España ha recibido el premio Paz y Libertad de la Asociación Mundial de Juristas mientras prosigue en el Tribunal Supremo el juicio a los dirigentes independentistas que no se fugaron. The Times ha llegado a referirse a la justicia en España como la Inquisición, de modo que dicha asociación de letrados habría distinguido a la encarnación de Torquemada con lo que se considera el Nobel de los expertos en derecho. Mandela mismo fue agasajado así, igual que Felipe VI. Punto para la parte española. En ascuas a la espera de lo que digan Boye y Cuevillas.



El caso es portada en toda la prensa de papel, salvo en El Periódico. De la crónica de Miquel Alberola en El País: "El Rey aludió este miércoles de nuevo a la crisis abierta en España por el independentismo. En el Congreso Mundial del Derecho, celebrado en Madrid, defendió que “no es admisible apelar a una supuesta democracia por encima del derecho”. (...) Felipe VI consideró en su discurso que “la defensa de la democracia” tiene que ser “al mismo tiempo, la defensa del Estado de derecho”. “Sin democracia, el derecho no sería legítimo, pero sin derecho la democracia no sería real ni efectiva”, condicionó, “pues sin el respeto a las leyes no existe ni convivencia ni democracia”. “Sin el derecho”, enfatizó, “no puede hacerse nada, nada que sea legítimo, duradero, racional y seguro... justo”".



La prensa soberanista encaja el discurso real como una nueva afrenta, segunda parte del manido "a por ellos". El Rey sería el fiscal general del Estado, además del jefe. Escribe en El Nacional Jordi Barbeta: "Semblava que el judici al procés havia d’aclarir si a Catalunya es va produir una insurrecció violenta, una rebel·lió de les masses per dinamitar l’ordre constitucional, i resulta que la fiscalia i l’Advocacia de l’Estat dediquen gairebé tots els seus esforços a cercar factures que no troben i correus electrònics que no diuen el que volen que diguin. Si els processats han optat per intervencions fermes, solemnes i reivindicatives, els acusadors han rebaixat el nivell a meres qüestions burocràtiques amb errors de percepció, de traducció i amb una confusió de documents francament alarmant. Ha hagut d’intervenir el cap de l’Estat, el rei Felip VI, per fer la rèplica dels discursos que des de fa una setmana han posat en evidència la vulneració de drets fonamentals que s’està cometent a Espanya".



Prosiguen los festejos en la prensa de parte por las intervenciones de los acusados en el Supremo. No obstante, en Nació Digital reparan en determinadas contradicciones procesistas sobre el valor del 1-O. Escriben Aida Morales y Oriol March: ""Serà vinculant. Serà oficial, perquè el farà el Govern. Hi haurà una resposta simple i, a més a més, hi haurà una llei que l'empararà. Tothom tindrà clar què significa el resultat del sí i què significa el del no". La frase és de Carles Puigdemont. La va pronunciar el 3 de juliol del 2017, poques hores després d'haver cessat el conseller Jordi Baiget pels dubtes expressats amb el referèndum de l'1-O. El Govern insistia que la votació no seria com el 9-N, i que del resultat en depenia el futur del país. Unes afirmacions que contrasten amb l'estratègia de defensa desplegada aquest dimecres al Tribunal Suprem per Josep Rull, Dolors Bassa i Meritxell Borràs. La reconstrucció de la tardor de fa un any i mig, les conseqüències del referèndum i la declaració de la independència, sense efectes pràctics, ja són al centre d'un judici que accelera -avui, més de nou hores hàbils i quatre acusats, inclòs Carles Mundó- per complir les previsions".



Continúa la pieza: "Especialment rellevants han estat les paraules de Bassa, centrades en restar transcendència a un 1-O que es presentava com a vinculant. Ha desplegat tres idees fonamentals en el transcurs d'una jornada que ha estat maratoniana al Suprem: el Govern va "acatar" la suspensió de la llei del referèndum -aprovada el 6 de setembre i tombada només unes hores després per part del Tribunal Constitucional-, l'1-O mai va ser previst com un "acte concloent per a la independència", i l'executiu no va destinar cap euro públic la maquinària".



Rahola, en cambio, se mantiene eufórica y azota a la fiscal Consuelo Madrigal en su nota para La Vanguardia: "Sigue la deconstrucción del relato que el juez Llarena creó contra los líderes catalanes, inspirado por el ideólogo de la causa, el señor Marchena. La intervención del conseller Rull ha sido, en este sentido, demoledora porque no sólo ha desmontado la argumentación de las acusaciones, sino que ha hecho pedagogía de cómo se deben hacer las cosas de manera legal. Por ejemplo, el insólito momento en que ha explicado el asunto de los permisos de puerto para los piolines, con una fiscal su­perada por su incompetencia. De hecho, había momentos del interrogatorio en que Rull parecía un maestro en la facultad, y la fiscal, una alumna aturdida".

Portada del 'ABC'

La fiscal también es objeto de mofa y befa en la prensa de obediencia madrileña. Rafa Latorre en El Mundo se apunta a la crítica: "El tribunal ya ha escuchado las declaraciones de suficientes consejeros como para morirse de aburrimiento. Todo va resultando ya repetitivo porque es inevitable que los acusados vayan remitiéndose a declaraciones anteriores para no meterse en más líos de los necesarios. Se agradece la alegre disposición de Rull a explorar nuevos registros. Como cuando decidió afearle a la fiscal Madrigal que hablara de Tarrasa y no Terrassa, «topónimos de épocas anteriores de recuerdo infausto». Y cómo será de cortés el tribunal, con qué mimo tratarán los magistrados de no ofender a los acusados, que no sólo no hubo reproche, sino que la fiscal, con un punto de candor, respondió «he dicho Te-rra-ssa», marcando bien la e como si hablara el catalán de Montilla".



Sigue Latorre: "Esto fue ridículo. Más graves fueron las lagunas de Madrigal al abordar el episodio más relevante de la epopeya procesista. Mira que aquellos días 6 y 7 de septiembre del verdadero golpe ofrecen munición para el asedio: cinco pronunciamientos del Tribunal Constitucional vulnerados, la Ley del Consejo de Garantías Estatutarias ignorada, los informes de los letrados de la Cámara desechados, un cambio abrupto en el orden del día y dos horas para presentar enmiendas. Y una voz trémula pregunta si los diputados salieron de madrugada".



Vida político-social. La revista Semana afirma que Albert Rivera (39) y la cantante Malú (36), sobrina de Paco de Lucía, "son más que amigos". El supuesto romance es pasto de todos los periódicos, pero pasa desapercibido en la prensa del proceso, que está de huelga patriótica. Los interesados se niegan a comentar los pormenores de su vida privada. La base de la información es que Malú fue vista entrar en la casa de Rivera el 14 de febrero nada menos. De momento, el affaire no ha suscitado críticas o comentarios en las secciones de opinión. Es pronto.



También es noticia que Inés Arrimadas podría hacer tándem con Rivera en Madrid, como ya saben los lectores de Crónica Global.



21 de febrero, santoral: Eustacio de Antioquía, Germán y Pedro Damián.