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Mariano Rajoy y Carles Puigdemont, en el Palacio de la Moncloa.

Rajoy y Puigdemont, sin concesiones

Mucha consigna preelectoral en un encuentro en el que el presidente español invocó la ley y la unidad de España para rechazar el referéndum exigido por el independentista

María Jesús Cañizares
3 min

Gestos cordiales, como corresponde a dos líderes políticos poco dados al exabrupto. Risas, incluso, pues ambos dirigentes son conscientes de que sus mandatos tienen una pronta fecha de caducidad y eso proporciona una cierta tranquilidad. Pero más allá del intercambio de consignas políticas, que suenan a campaña electoral, la reunión entre Mariano Rajoy y Carles Puigdemont  finalizó como empezó: sin posibilidad de acuerdo.

El presidente en funciones del Gobierno español ha recibido a su homólogo catalán en el palacio de la Moncloa, restableciendo así los puentes rotos hace dos años. La reunión duró casi dos horas y media.

Rajoy ha regalado a Puigdemont un facsímil de la primera edición de la segunda parte de El Quijote, que transcurre parcialmente en Barcelona. No hubo más concesiones, aunque algo tuvo de quijotesco el compendio de 46 reclamaciones que le presentó el presidente autonómico, incluido el referéndum, a sabiendas de que Rajoy le daría portazo.

"Profundas discrepancias"

Puigdemont ha subrayado las “profundas discrepancias” que ha evidenciado el encuentro, pues según ha explicado posteriormente en rueda de prensa en la delegación del Govern en Madrid --al igual que Artur Mas, no ha querido comparecer en Moncloa--, le ha expuesto su predisposición a cumplir su hoja de ruta hacia el estado propio catalán.

Sí que ha habido consenso en la necesidad de que los vicepresidentes del Gobierno español y de la Generalitat se reúnan la semana próxima para abordar otros compromisos competenciales en los que puede haber acuerdo.

El convergente también ha reprochado a Rajoy que se haya judicializado la política catalana, en referencia a la querella por la consulta del 9N o la sentencia del Tribunal Constitucional que anula el decreto catalán sobre pobreza energética.

"La ley está por encima"

Por su parte, Mariano Rajoy --que no acostumbra a comparecer ante los medios tras reunirse con los presidentes autonómicos-- ha afirmado que “no se puede hacer política sin cumplir la ley” porque “la ley está por encima de otras cuestiones”. Ha rechazado la petición de referéndum de autodeterminación que le ha hecho Puigdemont y, tras hacer bandera de la recuperación económica lograda en su mandato, ha pedido a Puigdemont que contribuya a afianzarla y que, al igual que el resto de las autonomías, cumpla con el objetivo de déficit marcado porque “nos compete a todos y nos jugamos consolidar la economía española”.

El encuentro, solicitado por Puigdemont, ha tenido lugar cinco días antes de que el Rey vuelva a recibir a los dirigentes políticos para determinar si hay nuevo candidato a la investidura o si se convocan nuevas elecciones generales el 25 de junio.