Puigdemont y Comín dejarán sus actas de diputados para evitar elecciones

Junts per Catalunya quiere acordar con ERC la candidatura de Jordi Turull o de Elsa Artadi, y eso pasa por el abandono del expresidente y el 'exconseller'

Antoni Comín (i) y Carles Puigdemont (d), a quienes la Mesa del Parlament le ha concedido la delegación del voto / EFE
08.03.2018 00:00 h.
4 min

Consigna final: no a nuevas elecciones. O, como mínimo, intentar que no suceda. Pero hay un obstáculo. Sin los votos a favor de la CUP, Junts per Catalunya (JxCat) y Esquerra Republicana de Catalunya sólo podrán investir a un candidato a la presidencia de la Generalitat si Carles Puigdemont y Antoni Comín entregan sus actas de diputados, para poder contar con los 66 votos de las dos fuerzas políticas, imprescindibles frente a los 65 votos (contando a Catalunya en Comú), que votarían en contra en una segunda vuelta en la que la CUP dice que se abstendrá.

Y ese compromiso de Puigdemont y Comín se ha conseguido, según fuentes independentistas, aunque se concretará en el último instante.

El pleno de Sànchez, en el aire

El proceso lleva su tiempo, y es cansino hasta para los propios grupos independentistas. El primer paso, y siempre siguiendo las indicaciones de Carles Puigdemont, es proponer a Jordi Sànchez, que se encuentra en prisión. El pleno para la investidura está previsto para el lunes 12 de marzo, pero todo depende ahora de la decisión del Tribunal Supremo, y del juez Pablo Llarena, que debería dejar libre a Sànchez para ser votado.

Si esa decisión es negativa, como se prevé según fuentes judiciales, y con el precedente de Oriol Junqueras y de Joaquim Forn, que no pudieron apretar el botón de su escaño en la votación del presidente del Parlament, Roger Torrent. El juez, en todo caso, no resolverá antes del lunes, con lo que el pleno se podría suspender.

La CUP, fuera de la estrategia

El siguiente en la lista es Jordi Turull. Junts per Catalunya tiene claro que la presidencia de la Generalitat le corresponde a la lista de Pugdemont, pese a las propuestas y los intentos de Esquerra para lanzar un candidato propio, que contaría con el apoyo, o, por lo menos, con la abstención de los comunes.

El problema en todos los casos, es que la CUP, los cuatro diputados de la fuerza anticapitalista, no quiere volver a una legislatura “autonomista”, algo que se da por descontado, y, por tanto, se abstendrá imposibilitando la investidura.

Y en la recámara... Artadi

La única salida para el bloque independentista es que Puigdemont y Antoni Comín, que se encuentran en Bruselas, dejen sus actas de diputados, y que, corriendo la lista de Junts per Catalunya y de ERC, el independentismo pueda imponer su candidato sin necesidad de contar con la CUP.

En el caso de que falle Turull, el otro nombre que vuelve a surgir es Elsa Artadi. Pero se considera que Artadi tendría su oportunidad una vez Turull sea inhabilitado, una posibilidad que podría llegar en un año, coincidiendo con el inicio del juicio por la causa que investiga la declaración de independencia en el Parlament y la organización del referéndum ilegal de secesión del 1-O.

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