Menú Buscar
Carles Puigdemont, junto a la 'influencer' ultranacionalista Cristina De Haro, conocida en Twitter como Gallifantes / TWITTER

Puigdemont llama al orden con un manifiesto contra el PDECat

JxCat lanza una proclama para que se “concrete ya” todo el espacio independentista bajo el liderazgo del expresidente fugado

5 min

Todos ya sin ningún miramiento contra David Bonvehí. La decisión del presidente del PDECat, avalado por la ejecutiva de su partido, de no integrarse en Junts per Catalunya, ha provocado una guerra abierta que anima, también, a los críticos de Bonvehí a sacar la cabeza. Con un mensaje del consejero de Interior, Miquel Buch, se ha lanzado una campaña para “concretar ya” el espacio independentista bajo el liderazgo de Carles Puigdemont.

Se trata de un manifiesto firmado por diputados, alcaldes y cargos de Junts per Catalunya que, tras el toque de silbato de Puigdemont, reclama que se reordene ese espacio postconvergente. De forma nítida recuerda que los políticos presos, como Jordi Turull y Josep Rull, defienden esa integración, sin más dilación, porque “se trata de sumar y buscar apoyos”, para “hacer efectivo el mandato del 1-0”. Es decir, se trata de una apuesta, sin fisuras, por el ideario de Puigdemont para seguir adelante con el proceso independentista, y convertir a Junts per Catalunya en un partido que siga, si titubear, sus indicaciones.

 

Espacio sin fisuras y en busca de un candidato

En el esquema que habían trazado los distintos dirigentes, con un papel esencial de los políticos presos, Miquel Buch iba a encargarse del propio partido, de dirigir, de forma orgánica, Junts per Catalunya. Y la duda se centraba en el candidato a las elecciones, con un segundo, por detrás de Puigdemont, que pudiera hacer frente al auge electoral de Esquerra Republicana. Pero Puigdemont quiere en ese puesto a Joan Canadell, el presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona. Aunque tiene dudas y hay, además, otros candidatos que han dado un paso al frente, como el consejero Damià Calvet, pero lo que no se discute es que Junts per Catalunya ha de ser un partido en el que se disuelva el PDECat, a las órdenes de Puigdemont. Calvet, sin embargo, pierde ahora muchas posibilidades, porque, hasta su estrecho colaborador y amigo, Josep Rull, se ha sumado al manifiesto de JxCat, que supone una sola cosa: sometimiendo a Puigdemont.

El hecho de que se hayan movido otros dirigentes procedentes de ese espacio, como Marta Pascal, y cuadros medios del PDECat, que este mismo sábado han constituido el nuevo partido PNV, Partit Nacionalista de Catalunya, y la firme decisión de Bonvehí de aguantar su partido a toda costa, ha provocado la reacción airada de Puigdemont.

 

Bonvehí, acorralado

Desde el mensaje de Miquel Buch, se suceden los apoyos al manifiesto en las redes sociales, lo que puede acabar, según fuentes consultadas, en un empujón definitivo a Bonvehí en el consejo nacional de julio, cuando Puigdemont ejercerá toda su fuerza: “Lo hizo contra Marta Pascal, y la descabalgó del PDECat y ahora puede hacer lo mismo con Bonvehí”.

Será muy complicado que el PDECat pueda aguantar esa presión, pero, por eso mismo, el PNC ya se ha constituido con la idea de que muchos de los que dejen el partido de Bonvehí acaben apostando por una fórmula política que, si bien defiende el derecho de autodeterminación, renuncia en sus propios estatutos a vías unilaterales y a decisiones que no se pacten, previamente, con el Gobierno español.

La guerra, en todo caso, ya es definitiva en ese espacio político, con Puigdemont manejando los hilos desde Waterloo.