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Núria Marín, alcaldesa de L'Hospitalet de Llobregat, en una imagen de archivo / EP

Marín no descarta llevar el acuerdo de la Diputación de Barcelona a la Generalitat

La dirigente socialista deja la puerta abierta a un acuerdo de Junts per Catalunya con el PSC tras las elecciones catalanas

4 min

¿Cambios en todos los órdenes? La irrupción del Gobierno de Pedro Sánchez ha abierto nuevas puertas, posibilidades que ya se habían concretado en Cataluña meses antes, pero que ahora cobran más fuerza. La presidenta de la Diputación de Barcelona, Núria Marín, no descarta que el acuerdo alcanzado en la institución, entre Junts per Catalunya y el PSC, se pueda trasladar a la Generalitat. “Es una forma de verlo”, ha asegurado en una entrevista en Rac1.

Todo “dependerá de los ciudadanos” y del equilibrio de fuerzas, pero Marín mantiene que lo que ocurrió en la Diputación de Barcelona facilitaba la “ruptura de bloques”. Sin embargo, para Esquerra Republicana supuso un duro golpe. Este mismo sábado, al conocer las declaración de Nuría Marían, el exdiputado republicano en el Congreso, Joan Tardà, ha señalado que no le deberían acusar a él de “botifler”, sino a los exconvergentes, en todo caso, que pactaron con los socialistas el equipo de gobierno de la Diputación de Barcelona.

¿Sintonía con los exconvergentes?

Tras las elecciones, “se verá si es necesario o si hay voluntad de llegar a acuerdos”, ha insistido Marín, que defiende lo que ha sucedido en el ámbito local, tanto en la Diputación como en los ayuntamientos, como ejemplo de pactos entre formaciones ideológicamente muy alejadas.

En el PSC existe una percepción ambivalente sobre los pactos de futuro. Por una parte, la sintonía es mayor con los republicanos, al margen del rechazo a la apuesta independentista, pero por otra la cercanía es mayor con los exconvergentes, con quienes han compartido durante años una idea del conjunto del país.

Preocupación por el Mobile

En el fondo, a juicio de los socialistas, Junts per Catalunya no deja de ser un nuevo intento de Convergència para mantener el poder, aunque ese espacio lo lidere Carles Puigdemont, y la retórica sea rupturista, en un combate sin tregua con Esquerra Republicana.

Sobre el Mobile World Congress (MWC), al preguntársele por el anuncio de que LG y Ericsson no asistirán, ha reconocido "cierta preocupación respecto a la situación sanitaria" y ha asegurado que la situación sería la misma si el congreso se hiciera en cualquier otra ciudad que no fuera Barcelona y L'Hospitalet de Llobregat, en la Fira de Barcelona.

Marín también se ha pronunciado sobre las entrevistas de Pedro Sánchez, con ella misma y con el presidente de la Generalitat, Quim Torra, además de con la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. “Ha sido importante la visita y la imagen de dos presidentes con un diálogo que hacía demasiado tiempo que no se visualizaba", ha señalado, siempre con esa idea de que se deben romper “los bloques”.