Menú Buscar
La portavoz de JxCat, Laura Borràs; el presidente del Govern, Quim Torra, y la consellera de la Presidencia, Meritxell Budó / EUROPA PRESS

JxCat declara la guerra a ERC: “Desiste del rumbo independentista”

La formación de Puigdemont inicia la campaña electoral y asegura que el independentismo pragmático de ERC “es el más mágico”

5 min

Carles Puigdemont es previsible. El guion estaba escrito y ahora se cumple. Junts per Catalunya ha iniciado una larga campaña electoral con un ataque directo, sin fisuras, contra Esquerra Republicana. El lema ya se ha escogido: Estamos a punto, sin que se concrete, ¿a punto de qué? El objetivo es erosionar al máximo a Esquerra Republicana, para que no obtenga la presidencia de la Generalitat. En un acto en el Born Centre Cultural, Elsa Artadi ha sido clara: “Si no somos nosotros, nadie más defenderá la soberanía del Parlament”, y la ha secundado Laura Borràs: “Algunos han desistido, nosotros persistiremos”, en una clara alusión a los republicanos.

En el acto han participado cuadros, diputados y todos los consejeros del Govern de JxCat y el propio Puigdemont a través de una vídeo conferencia, además del presidente Quim Torra, que ha insistido en la figura de un “mediador”, y en poner en marcha una comisión bilateral con el Gobierno, una fórmula que no desea Esquerra, que quiere mantener la idea de las mesas de diálogo.

En torno a los Presupuestos

El acoso a Esquerra será constante, a partir de cualquier iniciativa, sea la mesa de diálogo con el Gobierno de Pedro Sánchez o por los propios presupuestos, que se defienden pero que se discuten, porque si los hubiera elaborado Junts per Catalunya “habrían sido los mejores”.

Es una declaración de guerra, una constatación de que la bronca será cada vez mayor, y todo ello con la esperanza de que el independentismo, después de las elecciones, podrá establecer acuerdos de gobierno, y superar, se espera, el 50% de los votos.

Lejos de Convergència

En ese caso, el proyecto recobraría fuerza con la posibilidad de nuevos intentos de forzar al Estado. Es lo que quiere Junts per Catalunya, y, en particular, el grupo de dirigentes que eligió Puigdemont, que, como Artadi o Borràs, no se sienten concernidos ni por el PDeCAT ni por el espíritu de la exConvergència.

Los reproches hacia Esquerra se mantienen por no haber elegido a Puigdemont como presidente, y por permitir ahora que el presidente Quim Torra perdiera su condición de diputado en el Parlament. “El supuesto independentismo práctico, de práctico no tiene nada. ¿Qué pasos prácticos hacia la independencia hemos dado?”, se ha preguntado Artadi, para cargar las tintas contra ERC. “El independentismo pragmático –la condición que defiende el vicepresidente del Govern, Pere Aragonès-- es el más mágico y el menos práctico de todos”.

Elogio a Puigdemont

Con un dardo más cruel: “Todas las victorias judiciales han llegado desde el exilio”, en una clara bofetada a Oriol Junqueras, que sigue en prisión, y que no huyó fuera del país como hizo Puigdemont.

Puigdemont se ha referido a la necesidad de “estar a punto”, para que Junts per Catalunya, “con todo en contra” pueda remontar en la carrera electoral. Ese ha sido el denominador común del acto, con la voluntad de muscular el espacio político y conseguir derrotar a los republicanos.

Torra, contra la mesa

El presidente Torra ha insistido en que sólo puede haber un elemento de negociación de fondo con el Gobierno del Estado: “El derecho de autodeterminación del pueblo catalán”, y eso no equivale, a su juicio, como otros dirigentes de JxCat han reiterado, a una mesa de diálogo.

Las cosas en el campo independentista cada vez están más claras, con dos proyectos definidos. El problema llegará a la hora de concretar mayorías de gobierno. ¿Podrán seguir juntos en el Govern de la Generalitat? Dependerá de quién quede primero, y por eso la lucha cobra más fuerza.