Joaquim Forn, un hombre de la guardia pretoriana de Mas para ‘conseller’ de Interior

El hasta ahora concejal del Grupo Demócrata fue titular de Interior, Seguridad y Movilidad municipal de Barcelona con Xavier Trias de alcalde

Joaquim Forn, portavoz del grupo Demócrata en Barcelona, en el pleno municipal de mayo
14.07.2017 12:39 h.
3 min

El que hasta ahora parecía ser el candidato perfecto para la alcaldía de Barcelona por el Grupo Demócrata (antigua CiU) acaba de convertirse en uno de los hombres imprescindibles del Gobierno de Carles Puigdemont. Joaquim Forn, nuevo conseller de Interior, tiene todo un reto por delante desde hoy y hasta el próximo 1 de octubre: controlar la gestión de la policía de Cataluña.

Forn (1964), que perteneció a la guardia pretoriana del expresidente Artur Mas, es miembro del consejo nacional del PDeCAT y vicepresidente de su consejo de acción municipal. Fue presidente de la Federación de Barcelona de CDC desde el año 2001 hasta el 2007 y miembro de su Ejecutiva Nacional hasta el 2016.

Extitular de Interior con Trias

Ocupa un escaño en el Ayuntamiento de Barcelona desde el año 1999 y, actualmente, es el portavoz del grupo de Xavier Trias, exalcalde de Barcelona que ponía la mano en el fuego por Forn y lo posicionaba en la pista de salida para ganar las próximas elecciones municipales en 2019.

Es diputado y presidente en la Diputación de Barcelona y miembro del consejo metropolitano del Área Metropolitana de Barcelona, y el ámbito de la seguridad no le resulta nuevo: de 2011 a 2015 fue el primer teniente de alcalde de Barcelona bajo el mandato de Trias y se ocupaba de las carteras de Interior, Seguridad y Movilidad, además de portavoz del equipo de gobierno.

‘Ciutat Morta’ y Can Vies

A Forn se le atribuye uno de los episodios más polémicos relacionados con la Guardia Urbana de Barcelona tras la publicación del documental Ciutat Morta, sobre el caso 4F. Entre otras medidas, el consistorio prometió que estudiaría la grabación en vídeo y audio tanto de las detenciones como del traslado a comisaría de los arrestados. Algo que finalmente no llevó a cabo.

También bajo las órdenes del nuevo conseller se produjeron los disturbios en la casa okupada Can Vies, situada en el barrio barcelonés de Sants. Los okupas se negaban a la destrucción del local para construir el conocido como cajón que taparía las vías del tren y el equipo de Xavier Trias, tras casi una semana entera de destrozos nocturnos por parte de los antisistema, cedió.

El nuevo hombre al frente de la gestión de los Mossos d’Esquadra, exmiembro de la junta de Òmnium Cultural, tiene por delante uno de los mandatos más breves y convulsos de la historia reciente de la Generalitat, y tendrá que responder ante los pasos que den los agentes de la policía catalana. Además de guiarles en sus actuaciones.

¿Quiere hacer un comentario?