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Los diputados de JxSí: Marta Roviera (i), Jordi Turull (2i), Jorfdi Orobitg (3i) y Lluis Coromines (4i), y los de la CUP: Joan Garriga (d), Anna Gabriel (2d), Gabriela Serra (3d) y Benet Salellas (4d), durante el acto que han celebrado esta mañana / EFE

Los independentistas se presentan a sí mismos la ley del referéndum

La oposición planta en el Parlament a Junts pel Sí y la CUP, que proponen la elaboración de un censo propio e invocan los tratados internacionales que reconocen la autodeterminación

04.07.2017 13:54 h. Actualizado: 04.07.2017 14:41 h.
5 min

Acto de reafirmación independentista para presentar la ley del referéndum de autodeterminación. Escondida desde hace meses en un cajón, Junts pel Sí y CUP desgranaron algunos detalles de una nueva norma, la más importante de esta legislatura y que supone el penúltimo desafío al Estado. Penúltimo porque, finalmente y a instancias de la CUP, se ha separado la ley del referéndum de la ley de transitoriedad, que se aprobaría una vez se celebre esa votación unilateral y vinculante. "Si gana el , se proclamará la República Catalana", ha avisado la diputada de la CUP Gabriela Serra. 

La presentación tuvo lugar en el auditorio del Parlamento de Cataluña, con plante de PP, PSC, CSQP y Ciudadanos. Sí acudieron Joan Josep Nuet (EUiA) y miembro de la ejecutiva de Catalunya en Comú, así como Albano Dante Fachín, Joan Giner y Àngels Martínez Castells (Podem). Estuvieron presentes, además de los diputados de las formaciones impulsoras de la ley, la mayoría de consejeros del Govern, con la llamativa ausencia del consejero de Interior, Jordi Jané, quien tras la destitución del exconsejero Jordi Baiget --que cuestionó la viabilidad del 1-O--, centra ahora todas las miradas, dados sus recelos sobre este pulso unilateral.

La inmensa mayoría de asistentes eran simpatizantes independentistas, tanto del espectro político catalán como del ámbito mediático. Pilar Rahola, Agustí Colominas o Xavier Grasset son algunas de las personalidades que estuvieron presentes en este acto endogámico, que ha tenido lugar horas antes de que JxS y la CUP presenten la ley en el Teatro Nacional de Cataluña, con el presidente Carles Puigdemont y el vicepresidente Oriol Junqueras como maestros de ceremonias.

Decreto de convocatoria y neutralidad

La ley hace un recorrido por las normas internacionales que reconocen el derecho a la autodeterminación de los pueblos. Respecto a la logística del referéndum, se prevé la creación de un censo propio, sin autorización del ciudadano, la elaboración de un decreto de convocatoria y la neutralidad de las instituciones catalanas durante la campaña.

También se crea una Sindicatura electoral ex novo, una especie de junta electoral catalana que que velará por el buen funcionamiento del referéndum. Prevé, asimismo, la presencia de observadores internacionales.

Las sedes electorales serán las habituales --colegios y ayuntamientos--, pero en caso contrario, la Generalitat habilitará los locales que crea oportunos.

Jordi Turull, presidente del grupo parlamentario de Junts pel Sí, se ha referido a las “filtraciones” de la ley, lo que a su juicio, hacía necesario este acto. “Nos habría gustado hacerlo de otra manera, mediante una ponencia conjunta con todos los grupos parlamentarios. Pero la oposición ha preferido apelar al Tribunal Constitucional”.

"Solución democrática, no golpe de Estado"

Turull ha dicho que la ley del referéndum de autodeterminación de Cataluña es la más importante de esta legislatura, porque “pone el destino de este país en manos de los ciudadanos”. La secretaria general de ERC, Marta Rovira, ha dado por superado el pacto constitucional de 1978.

Por parte de la CUP, Joan Garriga ha tildado este acto como “un gesto que trasciende el partidismo”, mientras que Benet Salellas ha dicho que enlaza con el “independentismo histórico”. Ha subrayado la apuesta de los cupaires por separar la ley del referéndum de la ley de transitoriedad, y los fallidos intentos de una negociación bilateral con el Gobierno. Anna Gabriel, también de la CUP, ha dicho que el referéndum es “una vía de solución democrática a un conflicto político. No nos da miedo votar, no avalaremos ninguna tesis de que lo que estamos haciendo un golpe de Estado".