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El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, en el Fórum Europa Tribuna Catalunya / CG

Iceta no dará legitimidad a un 1-O con "vencedores y vencidos"

“Espero que nadie quiera salir ahora al balcón a proclamar la república catalana”, ha dicho el líder del PSC, quien afirma que la única solución a este “disparate” son las elecciones

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El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, ha anunciado que los socialistas catalanes no darán “ninguna credibilidad a lo que se haga el 1-O”. Ha criticado un proyecto independentista que pretende dividir entre “vencedores y vencidos” y confía en que no se cometan más disparates. “Espero que nadie quiera ahora salir al balcón y proclamar la república catalana”, ha dicho tras recordar que “incumplir la ley comporta consecuencias”.

Presentado por José Montilla, expresidente de la Generalitat, Miquel Iceta ha pronunciado una conferencia en el Fórum Europa Tribuna Catalunya, donde ha instado al presidente Carles Puigdemont a parar su “disparate” para poder emprender la vía del diálogo con el presidente español, Mariano Rajoy.

“Anuncio que nosotros no damos ninguna credibilidad a lo que se haga el 1-O, que no reconocemos su legitimidad, que no daremos por bueno ningún tipo de resultado que digan que se desprende, que no convalidaremos ninguna actuación posterior que se fundamente en las dos leyes (referéndum y transitoriedad) hoy suspendidas, que recurriremos a donde sea necesario en defensa de las instituciones y de los derechos de todos. No pueden sustituir el Parlamento de Cataluña votado por la ciudadanía por un Parlamento de la República del que no formaríamos parte los que no somos partidarios”.

"Incumplir la ley es delito"

El líder de los socialistas catalanes ha dicho que “los independentistas repiten a menudo que convocar un referéndum no es delito". "Y es verdad, tan verdad como que fuimos los socialistas los que hicimos rectificar el error cometido por el PP en incluirlo en el Código Penal. Pero si el Tribunal Constitucional suspende una ley, la ley está suspendida. Si el Tribunal Constitucional suspende la convocatoria de un referéndum, el referéndum no se puede celebrar. Y si alguien se empeña en hacerlo, puede incurrir en los delitos de desobediencia, prevaricación o malversación de recursos públicos”, ha dicho.

“Si antes éramos un país de árbitros de fútbol y todo el mundo creía saber más que nadie de penaltis o fueras de juego, ahora parece que somos un país de jueces. Quien puede apreciar y sancionar la comisión de un delito es el poder judicial. Nadie más”, ha ironizado.

"España es una democracia"

Considera que “ya se han cometido bastante disparates" y espera "que no se cometa uno tan extremo como sería la declaración unilateral de independencia que, esta sí, pondría en riesgo las instituciones y el autogobierno". "Espero que nadie quiera ahora salir al balcón y proclamar la república catalana. O pensar que una mayoría parlamentaria, que ni siquiera llega a los dos tercios, puede declarar la independencia cuando ni siquiera sería suficiente para reformar el Estatuto”.

Miquel Iceta ha descrito España “como una democracia con separación de poderes. Todos sujetos a la crítica, pero el poder judicial es el que tiene la capacidad de sancionar delitos. Y si alguien comete un delito no le puede extrañar que la justicia le pida cuentas. Y si es grave que cualquier ciudadano se salte la ley, lo es aún más cuando lo hace un gobernante”.

Irresponsabilidad

“Para mí, el principal problema del referéndum que se pretendía hacer no es el de la legalidad. Lo que no entiendo es el empeño en una propuesta que divide por mitades los catalanes, que consagraría una división entre vencedores y vencidos, mitad más uno contra mitad menos uno. Es un tema que no sólo afecta a convicciones e intereses, sino que afecta a sentimientos de pertenencia y de identidad”, ha afirmado.

“No puedo entender —ha añadido— cómo de forma irresponsable se pone en riesgo nuestra permanencia y la de nuestras empresas y entidades financieras en la Unión Europea. O la minimización de todo tipo de costes económicos o en términos de seguridad jurídica”. Y ha advertido de que el 1-O “no sólo no resuelve ningún problema, sino que agrava los que tenemos y crea nuevos". "No se me ocurre un disparate mayor”.