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Fernando Carrera, Xavier Marin y Juan Arza, con la imagen de una manifestación de Societat Civil Catalana / CG

El tridente ‘profesional’ que mueve los hilos en Societat Civil Catalana

La actual dirección que preside Josep Ramon Bosch, con Xavier Marín, Juan Arza y Fernando Carrera, comparte intereses laborales en el campo de la formación política

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Societat Civil Catalana ha iniciado una nueva etapa, con Josep Ramon Bosch como presidente, con la idea de adaptarse al cambio en la política española, y a la espera de lo que ocurra en las elecciones generales. Con la nueva junta directiva, se ha establecido un equilibrio entre dirigentes cercanos al PP y al PSC, y se ha apartado Ciudadanos, que apostó hace unos meses por su propia plataforma, España ciudadana. El objetivo es impulsar de nuevo iniciativas, más concretas, en la línea de presentar a la sociedad catalana una alternativa al independentismo. Esos nuevos responsables de la entidad comparten intereses profesionales, y, lejos de defender proyectos ideológicos distintos, entienden que deben trabajar por la unión del constitucionalismo.

Se trata de Xavier Marín, miembro de la dirección; de Juan Arza, gerente de la entidad, y Fernando Carrera, coordinador de la agrupación de jóvenes de Societat Civil Catalana. Los tres son impulsores, como socios, de OpenFocus, una empresa de consultoría, asesoramiento y formación política a entidades y organizaciones públicas y privadas, como ha podido constatar Crónica Global.  

Donaciones a la Joan Boscà

La actual dirección de la entidad la preside Bosch, junto al abogado Manuel Miró, cercano al PP. Por el lado próximo a los socialistas figura Xavier Marín, politólogo, y el médico Álex Ramos. Ese cuarteto se completó hace unas semanas con la incorporación de Esperanza García, diputada de PP en el Parlament, y Rocio León, activista sindical que ha formado parte de las listas del PSC en Tarragona.

Juan Arza es el gerente, miembro también del patronato de la Fundación Joan Boscà, que tiene a Bosch como presidente –a la espera de conocer, por el propio Bosch, si es compatible— y que es la fundación que recibe las donaciones económicas que permite el funcionamiento de la entidad constitucionalista. En ese patronato figuran también empresarios como Félix Revuelta, Javier Carvajal o Javier Vega de Seoane.

Cursos de formación

Xavier Marín es el impulsor de OpenFocus, y también de Idecaps, otra consultoría que ofrece cursos de formación. En esos cursos participan también Juan Arza y Fernando Carrera, como expertos en diferentes campos. Se trata de cursos como el de Técnicas de organización y liderazgo eficaz, con la participación de la Universidad de Barcelona, en la que colaboran como profesores Arza y Carrera. El primero, como politólogo y director de la consultoría Arza&Legazpi; y el segundo como codirector de la empresa Inspiring Future Communicators.

Henri Lévy, Josep Ramon Bosch y Albert Boadella

Bosch, en el centro, junto a Heni-Lévy y Albert Boadella

A Carrera, un experto en oratoria, se le considera próximo a Ciudadanos, por lo que la alianza constitucionalista se mantiene, pese al distanciamiento en los últimos meses del partido de Albert Rivera. Carrera acompañó, por ejemplo, a Manuel Valls en el viaje a Madrid, para participar en la concentración en la plaza Colón, organizada por el PP, Ciudadanos y Vox, a la que no asistió Josep Ramon Bosch. Y colaboró con Valls en su libro Barcelona, vuelvo a casa. 

Indefinición hasta las elecciones

Lo que ocurre ahora en Societat Civil Catalana es que se ha producido un vacío sobre lo que se debe y se puede hacer. El propio Bosch ha sido matizado por la entidad, tras rechazar que la política española en Cataluña deba pasar por la aplicación del 155, algo en lo que creen firmemente el líder del PP, Pablo Casado y el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera. Al dejar en manos de personas cercanas al PP la política comunicativa, como son Esperanza García y Juan Arza, la entidad emitió la pasada semana un comunicado en el que rectificaba las opiniones de Bosch, vertidas en diferentes entrevistas en medios de comunicación.

Esas aparentes contradicciones no se dan entre los muñidores de la entidad, que comparten intereses profesionales. Marín, Arza y Carrera colaboran en sus trabajos profesionales, y también en el seno de la entidad. Y todo queda pendiente de qué futuro tendrá una asociación cívica que creció al calor del gobierno del PP en la Moncloa, para combatir el independentismo, que, impulsado por el Govern de la Generalitat, y por los partidos, con la ANC y Òmnium Cultural, no tenía nadie delante para rechazar sus argumentos.

La cuestión clave será si los donantes que apostaron por ello, canalizados a través de la Fundación Joan Boscà, creen que se puede cambiar o no la estrategia, o bajar el pistón.