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El exconsejero de la Generalitat, Antoni Fernández Teixidó, durante la presentaciín oficial del movimiento Lliures / CG

El catalanismo liberal asiste a su puesta de largo ante el empresariado

El movimiento “Lliures”, pilotado por el exconsejero de CDC, Antoni Fernández Teixidó y Xavier Cima, el marido de Inés Arrimadas, da la réplica al bloqueo independentista

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Puesta de largo de Lliures (Libres), una plataforma catalanista y liberal que aspira a convertirse en partido político. Se presenta como una alternativa a las posiciones maximalistas de los gobiernos catalán y español que, según afirman en su manifiesto fundacional, han provocado “un bloqueo institucional y frustración”.

La presentación oficial de este movimiento ha tenido lugar en un abarrotado Auditorio Axa de Barcelona al que han asistido miembros del mundo empresarial de Cataluña, como el presidente de Pimec, Josep González; el presidente de la Asociación Española de Géneros de Punto, Joan Canals. También han acudido Josep Soler, presidente del Instituto de Estudios Financieros, o el abogado y tertuliano Ricard Fernández Deu, entre otros.

Meritocracia, no subvenciones fáciles

Pilotan esta plataforma el exconsejero de CDC, Antoni Fernández Teixidó; el dirigente de UDC, Roger Montañola, y el exmiembro de CDC, Xavier Cima, marido de la líder catalana de Ciudadanos, Inés Arrimadas. Durante el acto, Fernández Teixidó ha augurado que no habrá referñendum, sino unas elecciones anticipadas constituyentes, tras un proceso en el que "el pueblo catalán se encuentra en un fuego cruzado". Según ha explicado, "hay otra forma de hacer las cosas. Para llevar a cabo el proceso independentista, inevitablemente debemos virar a la izquierda para tener el apoyo de la CUP o CSQP. Y eso no lo queremos. Si Cataluña es alguna vez independiente, será difícil cumplir una ley que otros no quisieron cumplirla. Se ha elevado a categoría la desobediencia civil". Teixidó ha criticado la banalización de la política.

Por su parte, Roger Montañola ha justificado el impulso de este movimiento en la "situación insostenible de la política catalana", que ha tildado de "trinchera". El impulsor de Lliures ha criticado que se cuestione la catalanidad de quienes no comulgan con el ideario del Gobierno catalán. "Queremos la bandera catalana, pero no estamos dispuesto a que toda nuestra vida política e institucional se centre en un debate de banderas", ha dicho Montañola, quien ha denunciado que "este país esté gobernado por la CUP" y quienes apoyan la desobediencia. El dirigente de UDC ha arremetido contra su anterior grupo parlamentario, donde "solo el 10% sabía hablar en inglés".

Lliures explica en su manifiesto que “ante la imposibilidad de pactar un referéndum vinculante para la independencia, el grueso de los dirigentes catalanes ha sustituido el ejercicio de la política por la agitación y la propaganda”. Este movimiento liberal da la réplica a un independentismo que “no ha logrado ninguno de sus objetivos y, sin embargo, ha reforzado las fuerzas de izquierdas y populista”. Defienden un catalanismo “realista”, así como el libre mercado, la moderación fiscal, un papel del espacio público “subsidiario” y una UE menos burocrática. Abogan por la meritocracia y en contra de la cultura de la subvención fácil.