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El vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès, en su intervención ante los medios / EP

Aragonès reclama a Sánchez que reúna ya la mesa de negociación

El dirigente de ERC señala que el Covid “no aparca el conflicto político con el Estado” y mantiene las aspiraciones para la “autodeterminación”

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Los republicanos no quieren quedar por detrás de junts per Catalunya a las puertas de unas elecciones en Cataluña y, a pesar de las urgencias económicas provocadas por el Covid-19, Esquerra quiere que se reúna ya la mesa de negociación entre el Gobierno español y el catalán. Lo ha señalado el vicepresidente de la Generalitat y consejero de Economía, Pere Aragonès: “En un mes como máximo se debe reunir la mesa de diálogo, porque la pandemia no puede aparcar el conflicto político entre Cataluña y el Estado”.

Esquerra mantiene sus objetivos en relación a esa situación, que pasan por la “amnistía” a los políticos presos, entre ellos Oriol Junqueras, y una mesa de diálogo que pueda permitir que “los catalanes voten su futuro político, con un referéndum de autodeterminación”. ¿Es retórica pensando en las elecciones?  Pere Aragonès ha insistido en que ahora que se culmina la desescalada por la pandemia, también se debe recuperar lo que se acordó en la investidura de Pedro Sánchez: “diálogo y mano izquierda”, con un reproche explícito al acercamiento del PSOE con Ciudadanos, para buscar un acuerdo en los presupuestos de 2021.

Más recursos para las autonomías

Pero mientras esa posición se mantiene firme, Aragonès ha pedido al Gobierno de Sánchez que eleve el fondo de reconstrucción para las autonomías de los 16.000 millones a los 25.000 millones, teniendo en cuenta que, según sus cálculos, la Generalitat necesita unos 5.000 millones para atender las necesidades en el campo sanitario, educativo y en servicios sociales, además de compensar con ello los menores ingresos por el parón de la economía.

“No vamos a renunciar a nuestros objetivos políticos”, ha insistido Aragonès, al considerar que las dos cuestiones son compatibles: negociar, donde haya una mesa de negociación, partidas para abordar la crisis por la pandemia, pero sin dejar de lado los compromisos adoptados en la votación de investidura con Pedro Sánchez.

ERC: "Un partido para la independencia"

Con la decisión de Junts per Catalunya de desentenderse de la gobernabilidad del Estado, lejos de llegar a acuerdos con el presidente Sánchez, Esquerra se ve en la necesidad de marcar también distancias, aunque ha asumido riesgos, como la abstención en la última prórroga del estado de alarma en el Congreso.

Sin embargo, hay prioridades. Y, ante la posible elección de Sánchez de Ciudadanos, como futuro socio, Aragonès ha insistido en que el PSOE debería elegir: "o progreso o partidos que han defendido la austeridad", en referencia a la formación de Inés Arrimadas. Los republicanos, sin enbargo, muestran sus contradicciones, al insistir en que no tienen vocación de ser un partido que garantice la gobernabilidad: ""No somos un partido para garantizar la gobernabilidad del Estado, somos un partido para llegar a la independencia de Cataluña". 

Ayuda al PSC y Comuns

Para buscar, sin embargo, la complicidad en Cataluña, y consciente de la inminente convocatoria electoral, Aragonès ha pedido a los partidos de “la oposición, pero que tienen una presencia destacada y son los que forman el Gobierno del Estado”, en alusión al PSC y a los Comuns, que ayuden al Govern para lograr los recursos que se piden.

De los 16.000 millones previstos, que anunció el presidente Pedro Sánchez, a Cataluña le corresponderían unos 3.200 millones. Primero se calcularon unos 4.000 millones, por parte de la Generalitat y ahora ya serían 5.000, según Aragonès. Esos mayores recursos sólo podrían llegar si el Gobierno aumenta ese fondo de 16.000 a 25.000 millones, a juicio del vicepresidente de la Generalitat