Inteligencia artificial. Ayer se lo anunciaba: la IA va a entrar en campaña. Y así ha sido. Que el viaje de Milei no gustó ni pizca en el PP estaba claro. Pero gustó menos que el PSOE le diera la vuelta. Hoy, el PP se ha puesto estupendo lanzando vídeos donde dirigentes socialistas se declaran culpables de todo bajo el lema “lerdos y zurdos”. ¡Todo un nivel!
Milei. Insultó, como siempre, al presidente del Gobierno. Está en el guión, lo que denota una mala educación de nota. Pero también insultó a periodistas que le incomodaban con sus preguntas. No hay preguntas impertinentes, sino respuestas estúpidas. Eso lo saben hasta las cotorras argentinas, defendidas con entusiasmo desmedido por Ayuso en la Asamblea de Madrid. No se pierden nada, el debate político en Can Ayuso no existe. Si alguna palabra lo puede definir es chabacano.
Hazte Oír. La organización ultraderechista se ha querellado por prevaricación contra Sofía Puente, que tiene como pecado original ser hermana del ministro Óscar Puente. Los ultras de Hazte Oír podrían cambiarse el nombre por Hazte Escuchar, porque el juez –los jueces en general los escuchan– ha admitido la querella por la norma de la ley de nietos que permite la nacionalización a los hijos de exiliados que se ha convertido en campaña de PP y Vox contra un fraude electoral que no se ha producido. Vamos, todo un fraude preventivo.
Policía. Seré mal pensado. Pero ante cualquier acto de Ayuso, Abascal o Vito Quiles, manifestación antifascista con respuesta policial pasada de rosca con palos a los antifascistas, of course. Ya sea en Madrid, Barcelona o A Coruña ¿Es casualidad? ¿O en política las casualidades no existen?
Feijóo está dispuesto a librar la batalla de la vivienda. Quiere hacer rebajas fiscales a los propietarios y construir un millón de viviendas. Lo primero es razonable; lo segundo, utópico. Para construir un millón de viviendas se necesita un mínimo de 700.000 trabajadores. En el sector de la construcción falta mano de obra –lo dice la patronal– y, sobre todo, la especializada. La mayoría son inmigrantes y si el PP pacta con Vox y quiere reducir su número ¿De dónde sacará Feijóo la mano de obra? ¿Cómo va a construir las viviendas sin trabajadores? A estas alturas me estalla la cabeza.
Una de cal y otra de arena. Cayetana Álvarez de Toledo, número 2 por Madrid. Discurso estirado y agresivo. Misión: llevarse todos los votos de extrema derecha que pueda. Borja Sémper, número 3. Discurso sosegado y amable. Misión: retener los votos que llegaron al PP del PSOE. Feijóo hace de la necesidad virtud y quiere pescar en todos los caladeros.
Felipe González. El expresidente del Gobierno y ex secretario general del PSOE ha dicho en público, y para que se le oiga, que votará en blanco el 29N. Ha endurecido su discurso contra el que fuera su partido y en el que ahora solo es una voz más. González no tiene en el PSOE influencia alguna. De hecho, todos sus candidatos han perdido las confrontaciones en primarias. Sin duda, le gustaba más aquel PSOE que tomaba las decisiones alrededor de una mesa camilla y el que discrepaba no salía en la foto. ¡Vivir para ver!
Tribunal Penal Internacional. El TPI, perseguido por Trump, ha obtenido el premio Sájarov a la libertad de conciencia otorgado por el Parlamento Europeo. Perseguido por meterse con el genocidio de Israel en Gaza y por no reír las gracias al presidente americano. Sin duda, el premio se ha otorgado con los votos de la derecha. Será interesante como ejerce la equidistancia el presidente del PP porque, no lo duden, el premio entrará de lleno en la batalla electoral.
Hay vida más allá de la campaña. Pimec puede entrar en el Consejo Económico y Social. Por primera vez, la CEOE no tendrá el monopolio de la representación patronal por una carambola: la guerra entre Conpymes y Pimec que ha acabado con los catalanes expulsados, lo que ha propiciado que puedan entrar en el CES. Antonio Cañete estaba necesitado de una victoria porque ha tenido serios revolcones en la Cámara de Terrassa, donde se ha quedado sin representación en favor de Cecot, y puede tenerlos en la de Barcelona en favor de Foment, y donde las relaciones con su presidente, Josep Santacreu, son más que frías.
