"El catalán no se toca". La propuesta de Alberto Núñez Feijóo, candidato del Partido Popular (PP) a las elecciones generales del 29 de noviembre, de reducir la presencia del catalán en las aulas para que la gane el castellano ha topado con la oposición frontal del presidente de la Generalitat, Salvador Illa.
El dirigente socialista ha rebatido al presidenciable popular después de que este haya presentado en Madrid su Contrato con España, con una docena de promesas electorales, entre las que destacan la defensa de la integridad territorial de España, un millón de viviendas nuevas y poner "orden" en la inmigración.
Feijóo quiere más castellano
En materia educativa, ha indicado que España tiene "los peores resultados educativos" de su historia y eso es "una señal de alarma".
¿Su receta? "Volver a premiar el esfuerzo. Con exigencia y con autoridad para el profesor. Con contenidos académicos y no ideológicos. Con el castellano garantizado en toda España y las lenguas cooficiales garantizadas en sus respectivos territorios", ha dicho, sugiriendo el componente ideológico que, a su juicio, tiene la inmersión lingüística y señalando que el idioma español no goza de la posición que debería en regiones como la catalana.
El autogobierno, en riesgo
Una propuesta que no ha gustado al jefe del Govern, quien ve en riesgo el autogobierno de Cataluña si el PP alcanza el Gobierno tras los comicios del 29N.
"Uno de los elementos del autogobierno más destacados es la lengua catalana, y aquí quiero ser muy claro: no se toca. Lo digo por comentarios y mensajes que he escuchado esta mañana", ha afirmado Illa.
El presidente de la Generalitat de Catalunya, Salvador Illa
Según el también exministro de Sanidad, el autogobierno está en riesgo porque "algunos lo quieren, no congelar, sino simplemente eliminar", y ha lamentado que haya quien use la lengua como un elemento de confrontación y división, y no como un "elemento de riqueza y expresión de la pluralidad y la diversidad".
"Personalidad política"
Illa ha hecho estas declaraciones en un acto en el Palau de la Generalitat con delegados del Govern en el exterior, donde ha defendido que Cataluña tenga voz en el mundo para defender su "personalidad política". Y ante el 29N, ha negado que exista un "determinismo histórico" que imponga un determinado resultado.
"El futuro está abierto", ha señalado, para añadir a continuación que el hecho de que en democracia las decisiones estén en última instancia en manos de los ciudadanos le hace tener "esperanza".
El consejero de Unión Europea y Acción Exterior de la Generalitat de Cataluña, Jaume Duch
Según Illa, en el mundo se disputa ahora una batalla entre "democracia" y "autoritarismo", como a su juicio demuestra la contienda electoral en Brasil o en Estados Unidos, donde incluso se ha planteado la "compra directa de votos".
En este contexto, el presidente catalán ha clamado contra las "interferencias de terceros países" en las citas electorales y ha reclamado reivindicar el "valor de la democracia" y sus instituciones.
Interlocución catalana con el mundo
Por su parte, el conseller de Unión Europea y Acción Exterior, Jaume Duch, ha subrayado que una sociedad "abierta e internacionalizada" como la catalana necesita "más capacidad de interlocución y alianzas" internacionales.
En ese sentido, ha defendido que los delegados del Govern en el extranjero son sus "ojos y oídos" en el mundo, puesto que les ayudan a conocer y a "anticipar" lo que ocurre en otros países y a construir allí relaciones de confianza.
Foto de familia durante un encuentro con los delegados del Govern de Cataluña en el exterior
El objetivo, ha concluido, es que Cataluña esté "más presente" y sea "más escuchada" en el mundo, para poder traducir esta influencia en "bienestar" y capacidad de decisión.
