La Generalitat de Cataluña volverá a instaurar las lecturas obligatorias comunes en las asignaturas de lengua catalana y castellana para la etapa de Bachillerato a partir del curso académico 2027-2028.
Esta decisión, anunciada este jueves por la consellera de Educación, Esther Niubó, forma parte de una amplia estrategia ya presentada por el presidente Salvador Illa para atajar la caída del rendimiento escolar del alumnado catalán.
La medida del departamento pone fin al modelo implantado hace tres años, que otorgaba a los centros educativos la libertad de elaborar sus propias listas y permitía a los estudiantes elegir qué obras consumir.
Una aula de colegio.
Con el nuevo plan, integrado en la guía de orientación para la mejora de los aprendizajes, todos los estudiantes de esta etapa postobligatoria deberán leer los mismos libros, independientemente de la modalidad escogida o del instituto en el que cursen sus estudios.
Extensión a Primaria y ESO
Por el momento, el Ejecutivo no ha concretado cuáles serán los títulos obligatorios ni la cantidad exigida, dejando también en el aire si estas obras se incluirán en el temario de las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU).
En lo que respecta a las etapas formativas inferiores, los alumnos de entre quinto de Primaria y cuarto de la ESO también contarán con lecturas comunes y obligatorias, aunque en estos casos serán seleccionadas de forma autónoma por cada centro.
Asimismo, todas las escuelas e institutos estarán obligados a diseñar un plan lector que especifique las estrategias pedagógicas necesarias para alcanzar un nivel óptimo de competencia.
Un libro
A este respecto, la consellera Niubó ha defendido que "leer, escribir y tomar notas a mano son hábitos que refuerzan la atención y la comprensión". La titular de Educación ha subrayado que, si bien la escuela del siglo XXI requiere del uso de la tecnología, el sistema educativo no puede prescindir del papel.
El retorno de la repetición
Este viraje hacia el fomento de la lectura entronca con la hoja de ruta del presidente Illa.
Para revertir la situación del sistema educativo autonómico, el Govern planteará a los grupos parlamentarios un paquete de medidas que incluye el retorno de la repetición de curso para aquellos alumnos que no alcancen los objetivos académicos.
Esta propuesta cuenta a priori con la complicidad de los Comuns, cuya líder, Jéssica Albiach, ha pedido despojarla de su carácter punitivo para priorizar el correcto desarrollo cognitivo del menor.
Cerco a las pantallas
En paralelo, la Generalitat trabaja en un anteproyecto de ley de bienestar digital orientado a frenar la exposición de los menores a los teléfonos móviles y las redes sociales.
Esta normativa contemplará la prohibición de la inteligencia artificial hasta el segundo ciclo de la ESO para evitar su impacto psicológico en edades tempranas.
Cataluña aspira así a convertirse en la primera comunidad autónoma con un modelo propio de bienestar digital.
