El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, ha advertido este martes de una realidad que pone en peligro el desarrollo y el aprendizaje de los niños y adolescentes. "Estamos ante la primera generación de la historia de la humanidad que ha nacido con pantallas, y corre el riesgo de estar más acostumbrada a deslizar el dedo por una pantalla que a pasar la página de un libro".
Con estudios en filosofía y conocido por sus valores humanistas, el exministro de Sanidad ha aprovechado el debate educativo que atraviesa la comunidad autónoma por la reforma de su educación para ampliar el foco y defender la vuelta a los libros, piedra angular de la escolarización en España hasta la irrupción de los ordenadores y las tabletas, dispositivos por los que el Departamento de Educación y FP también apostó en su día.
La Generalitat prohibió a los estudiantes el acceso con smartphones a las aulas de colegios e institutos en el curso 2025-2026 y ahora planea dar un paso más allá con el refuerzo del hábito lectivo, la prohibición del uso de la inteligencia artificial (IA) en los centros educativos hasta los 14 años y la restricción de redes sociales hasta los 15. Todo ello quedará blindado en una ley que el Govern catalán pretende tener lista en el mes de marzo antes de derivarla al Parlament para su aprobación.
Lecturas obligatorias en las aulas
Actualmente, los colegios tienen libertad para fijar una lista de lecturas obligatorias o bien para fomentar la lectura autónoma, es decir, que los alumnos elijan qué leer, siempre bajo criterios educativos. Si bien la Administración catalana no se plantea eliminar el formato de la lectura autónoma, sí que se ha propuesto imponer un número mínimo de obras literarias tanto clásicas como modernas que todos los menores en Cataluña deben leer durante su escolarización.
"Leer un fragmento de un libro enseña mucho más que mirar un vídeo de 15 segundos. Lo que está en juego no es solo un debate tecnológico o de salud, sino que es bastante más profundo que eso. Está en juego precisamente lo que nos hace humanos: nuestro sentido comunitario, la forma en la que aprendemos, cómo educamos y cómo nuestros hijos perciben el mundo que nos rodea", ha alertado Illa en el Palau Centelles de Barcelona.
El aula de una escuela
"Apagar las pantallas y abrir los libros"
El presidente catalán ha presentado una guía elaborada por el Departamento de Salud con el apoyo de la conselleria de Educación y FP basada en la evidencia científica de más de 700 artículos analizados durante dos años. Los estudios de los que bebe el documento empujan a la Generalitat a tratar la cuestión como un problema de salud pública.
De hecho, se ha acreditado que la exposición a las pantallas puede derivar en un retraso en el desarrollo del lenguaje, dificultades en la percepción de la realidad y cambios en el funcionamiento cognitivo y emocional de los niños de hasta seis años. Por su parte, los menores de hasta 11 años pueden sufrir malestar emocional, trastornos del sueño y dificultades en el aprendizaje.
Asimismo, los síntomas hallados en adolescentes de 12 a 18 años implican una menor capacidad de atención, conductas violentas en redes sociales, una distorsión de la imagen corporal y hábitos no saludables. "El primer paso [para resolverlo] comienza con un gesto revolucionario que nos interpela a todos: apaguemos las pantallas, abramos los libros y protejamos a nuestra infancia", ha sentenciado Illa.
Qué recomienda la evidencia científica
La guía Las tecnologías digitales en la infancia, la adolescencia y la juventud se estructura en cinco etapas del desarrollo para acompañar el crecimiento de los menores en el entorno virtual. Para la primera infancia, de cero a los tres años, el documento desaconseja por completo la exposición a pantallas, salvo un uso ocasional en videoconferencias familiares supervisadas por un adulto.
Entre los cuatro y los seis años, la recomendación se limita a un máximo de 30 minutos algún día a la semana, siempre con acompañamiento y sin uso autónomo. De los siete a los 11 años, la guía plantea una introducción progresiva enfocada al aprendizaje de competencias emocionales y pensamiento crítico, priorizando equipos sin acceso directo a internet.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, durante la clausura del acto 'Protegim la infància. Apaguem pantalles, obrim llibres'
En la etapa de 12 a 15 años, insta a priorizar teléfonos móviles sin conexión, evitar las redes sociales y aplicar herramientas de supervisión parental para limitar tiempos y contenidos. Y a partir de los 16 años, el texto permite la llegada del teléfono inteligente y el acceso a las plataformas digitales, fomentando la autonomía, la responsabilidad y los hábitos de desconexión.
