Antonio Manuel charla con tres vecinas de las de toda la vida apoyadas en el poyete de una ventana. Es un día diferente a aquellos en los que se echan a la calle a tomar el fresco cuando el intenso calor extremeño se lo permite: tienen a escasos metros de las puertas de sus casas al presidente de la Generalitat de Cataluña.
A Salvador Illa no lo conocen por su actual cargo, sino por los agrios meses del Covid-19 en los que salía por la televisión día sí, día también, como ministro de Sanidad. Seis años después, se dirige a los vecinos de La Zarza, un municipio pacense de poco más de 3.000 habitantes que, con una escultura, rinde homenaje perpetuo a la figura del migrante.
"Gente trabajadora, gente esforzada, a la que nadie le ha regalado nada y que vino a ganarse la vida, a desarrollar su proyecto vital en Cataluña", les reconoce el dirigente socialista desde un pequeño escenario a pie de calle. Suya ha sido la idea de no celebrar la Diada este año en Madrid y llevar los actos de la festividad catalana a Extremadura, a 900 kilómetros de Cataluña.
100.000 extremeños
Esas nueve horas en coche o tren --eran bastantes más en los 60 y 70-- son las que hicieron más de 100.000 extremeños para huir de la pobreza hace poco más de medio siglo. El padre de Antonio se marchó a Barcelona a trabajar como carpintero; también lo hizo su tío quien, a diferencia del susodicho, no volvió después: aún vive en el barrio del Clot.
"Nuestras familias emigraron a Cataluña para hacer dinero, porque allí ganaban cuatro veces más que aquí", explica en conversación con este medio, después de interrumpir su jornada de trabajo --también como carpintero-- para acudir a la convocatoria de Illa, del que agradece su discurso conciliador en "estos tiempos de polarización".
Sus vecinas, de mayor edad, participan animadamente en la conversación, pese a no querer, por timidez, que estas líneas desvelen sus nombres: "Con ese dinero, después volvíamos al pueblo para construir nuestras casas". Aquello se mantuvo durante varias generaciones. "Jacinta, la amiga de tu hija, también se marchó a Cataluña, ¿no?", le pregunta Toni a una de ellas.
La Zarza (Badajoz) ha recibido la visita de Salvador Illa, presidente de la Generalitat, durante su viaje a Extremadura por la Diada de Cataluña 2026
Tossa, antes que Barcelona
Preguntados sobre Cataluña, muchos de los moradores de La Zarza mencionan a Tossa de Mar antes incluso que a Barcelona. ¿El motivo? Gran parte de quienes abrieron el éxodo extremeño llegaron al célebre municipio de la Costa Brava para trabajar en la construcción de sus hoteles, en los prolegómenos del turismo español de sol y playa. Luego, diversificaron sus destinos.
Unos cuantos catalanes menos --unos 15.000-- hicieron el camino a la inversa para abrirse paso en la industria del corcho. Lo hizo la actual consellera y portavoz del Govern de Cataluña, Sílvia Paneque, quien es enóloga y vivió en Extremadura tres años. Por su parte, el alcalde de La Zarza nació en Granollers, a escasos kilómetros de La Roca del Vallès, lugar de nacimiento y residencia de Illa, lo que les lleva a tratarse el uno al otro como "vecinos".
Tributo al emigrante
Las familias extremeñas "no encontraron un camino fácil en Cataluña", ya que "hubo nostalgia, sacrificio, trabajo muy duro", pero también encontraron "oportunidades, vecinos, compañeros y amistades que duran toda una vida", ha incidido Francisco Farrona frente al Monumento al Emigrante, del artista zarceño Javier Guerrero.
La figura del extremeño con paso firme pero apenado y una maleta en la mano izquierda representa también esos vínculos con Cataluña que "todavía permanecen", en palabras del edil socialista. De hecho, es mitad de septiembre y hace apenas dos semanas que el pueblo se ha vaciado de catalanes que vuelven cada verano para ver a los suyos.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, conversa con vecinos de La Zarza (Badajoz) durante su visita a Extremadura
Despliegue en Mérida
Unas horas después, con el sol en las últimas y el río Guadiana y la ciudad de Mérida de fondo, la Diada ha reunido a dos centenares de personas en el Palacio de Congresos. Si bien el gobierno de María Guardiola, de PP y Vox, ha enviado a un representante de la oficina de acción exterior escudándose en lo apretado de la agenda, sí que han asistido primeras espadas socialistas y de otras formaciones.
También figuras políticas de Cataluña para celebrar sus lazos con Extremadura, como la presidenta de la Diputación de Barcelona y alcaldesa de Sant Boi de Llobregat, Lluïsa Moret, el edil de L'Hospitalet de Llobregat, David Quirós, su homólogo en Tarragona, Rubén Viñuales, y el secretario de Gobiernos Locales, Xavier Amor. El conseller de la Presidencia, Albert Dalmau, tampoco ha querido perderse la cita.
"Nadie puede renunciar entre ser extremeño y catalán. Se puede ser plenamente ambas cosas a la vez, las identidades no son excluyentes y esta suma nos enriquece", ha incidido Illa, recordando que "Cataluña le debe a Extremadura una parte esencial de lo que es hoy", una de las regiones más prósperas de España.
Fotografía de autoridades en el Palacio de Congresos de Mérida por el acto institucional de la Diada de Cataluña 2026
El legado de Manolo Vital
Prueba de todo ello es el legado de Manolo Vital, el célebre chófer que secuestró un autobús en Barcelona para reclamar que el transporte público llegara al entonces olvidado barrio de Torre Baró, y lo consiguió.
La ya icónica El 47, película inspirada en su historia, ha sido proyectada antes de que su nieta, Joana Vital, tomara el micrófono para referirse a este extremeño como "el abuelo de todos", también de los catalanes.
España, país de emigrantes
El acto principal de la Diada también ha recogido el testimonio de Rafael Martínez, presidente de la firma de cómics catalana NORMA Editorial, y del primer director del Hospital de Mérida y del Banco de Sangre de Extremadura, José María Brull, nacido en Tortosa.
Ambos han coincidido en haber olvidado "demasiado pronto que España es un país de emigrantes", llamando a "acoger a migrantes porque nosotros hemos necesitado de otros países para subsistir". "Es una pena despreciar a los demás porque nos van a quitar el pan, pues no: hay que compartir, mezclarnos para crecer juntos", han destacado durante su conversación, mientras sigue sin resolverse la crisis humanitaria en la ciudad autónoma de Ceuta.
La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, y el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, han conversado de la propuesta de reforma de financiación autonómica pactada por el Gobierno y Cataluña durante su reunión
Illa repetirá en otras regiones
Otros nombres ilustres han surgido a lo largo del evento, como el de los Estopa, David y José Muñoz, el periodista Jordi Évole, el director Marcel Barrena y los actores Eduard Fernández y Margarita Xirgu. A esta última, se le reconoce que devolviera la interpretación a Teatro romano de Mérida un siglo atrás.
Esta es la primera vez que la Generalitat exporta la Diada más allá de Madrid, que este año se ha quedado sin conmemoración. Tal ha sido la satisfacción del presidente de la Generalitat con la jornada, a la que se ha referido como "un día cargado de emociones", que pretende repetir en 2028 en otra región de España.
