El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ante el monumento de Rafael Casanova Europa Press
La sombra de Aliança marca la tradicional ofrenda de Casanova en la Diada
La reivindicación de una Cataluña plural, abierta y cohesionada sirve para marcar distancias con el discurso de Sílvia Orriols, que no acude a la ceremonia
Más información: Illa confronta a los ultras: "No podemos permitir que nadie ponga en peligro la convivencia en Cataluña"
No han acudido, pero están presentes también aquí. Los discursos de los políticos que han participado en la tradicional ofrenda de la Diada al monumento de Rafael Casanova han estado marcados por la sombra de Aliança Catalana, el partido que las encuestas sitúan ya como segunda fuerza del Parlament.
La reivindicación de una Cataluña plural, abierta y cohesionada ha servido para marcar distancias con el discurso de Sílvia Orriols, que ayer convirtió el Fossar de les Moreres en un escenario de exaltación identitaria.
La ofrenda del Govern al monumento de Rafael Casanova por la Diada Europa Press
Collboni y Paneque
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha reivindicado una Barcelona "abierta y cohesionada que tenga confianza en sí misma de cara al futuro" frente a los discursos que quieren dividir. Tras la ofrenda del ayuntamiento, ha afirmado que Cataluña es una sociedad plural que "ha fomentado su identidad con la diversidad y la capacidad de compartir un futuro conjunto". También ha pedido que sea una Diada para todos.
En la misma línea, la consellera de Territorio y portavoz de la Generalitat, Sílvia Paneque, ha defendido una Cataluña sin exclusiones. "En nuestro país nadie es más catalán que nadie. En nuestro país el odio no tiene cabida. Cataluña somos todos y todas", ha afirmado tras la ofrenda del Govern, encabezada por Salvador Illa. Paneque ha reivindicado un país abierto y democrático, frente a un mundo que cierra fronteras y alimenta miedos.
El presidente del Parlament, Josep Rull, en la ofrenda floral al monumento Rafael Casanova Europa Press
Josep Rull y Laporta
También en la apelación de Josep Rull a la "cohesión interna" se puede percibir la sombra de Aliança. El presidente del Parlament ha defendido que los catalanes siempre han sido un solo pueblo: "Hoy es la Diada de los 8 millones de catalanes".
Rull ha recuperado asimismo la idea de Cataluña como una nación que "no pregunta a su gente de dónde viene, sino a dónde quiere llegar con progreso, justicia y libertad, con derechos y deberes", en referencia al escritor Paco Candel. Un mensaje que marca distancias con el discurso de Orriols en el Fossar, donde la líder de Aliança apeló a los tiempos gloriosos del pasado y reivindicó una Cataluña para los catalanes.
El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, también ha asistido a la ofrenda, acompañado del futbolista culé Fermín López, con una defensa "de la catalanidad abierta al mundo", de la lengua catalana, de la cultura y de las libertades individuales y colectivas, y ha subrayado las "raíces profundamente catalanas" que "dan sentido al Barça".
El Barça participa en la ofrenda floral al monumento Rafael Casanova Europa Press
División
Como ya se ha visto este jueves en el Fossar de les Moreres, esta Diada está marcada por la división entre las fuerzas independentistas (no es una novedad en el conjunto de la celebración, cuya división ha sido una constante desde que el nacionalismo catalán se apropió de ella).
Así, los discursos de la ofrenda de Casanova han servido así para reivindicar una Cataluña compartida, un intento de cerrar el paso a un partido que, pese a no haber participado en la ceremonia, ha conseguido que su discurso esté presente en ella.