El grupo parlamentario de Junts en el Parlament, concretamente su presidenta Mònica Sales, ha pedido este lunes a Salvador Illa "una remodelación profunda del Govern" antes del Debate de Política General, que se celebra los días 29 y 30 de septiembre y dará inicio al nuevo curso político.
Lo ha hecho en el marco de unas jornadas de trabajo en el municipio de Guardiola de Berguedà, argumentando que hay "consellers reprobados por el pleno" --en referencia a Sílvia Paneque, por la crisis de Rodalies-- y "departamentos desbordados" como el de Educación, que mañana vuelve a enfrentarse a nuevas huelgas de los docentes tras, ha asegurado la diputada, "no haberse movido ni un dedo en todo el verano para solucionarlo".
Estrategia contra las encuestas
Pese a que el principal partido de la oposición sabe que el presidente de la Generalitat no tiene previstos más cambios en su ejecutivo tras el adiós de Mònica Martínez Bravo al frente de Drets Socials, esta parece ser la estrategia para tratar de dar la vuelta a las nefastas encuestas que coleccionan.
Tanto Sales como el portavoz parlamentario Salvador Vergés han insistido en ello, mientras también han tildado a Illa de "presidente irresponsable y ausente", han criticado su gestión de otros asuntos como infraestructuras, seguridad o vivienda y han asegurado que el escándalo de las pruebas PISA se cerró "en falso", con "cabezas de turco" y sin explicar lo que realmente sucedió ante el pleno del Parlament.
Sobre ello se debatirá, han recordado, en el pleno monográfico del próximo 20 de octubre. Aunque antes tienen que pasar muchas cosas en el seno de Junts, un partido donde lo que sucede en la Ciutadella no parece ser una prioridad, pese a presentarse en este nuevo curso como "la alternativa".
Puigdemont pasa
Prueba de ello es que el presidente de la formación Carles Puigdemont no ha participado del encuentro --estaba previsto que lo hiciera de forma telemática-- por cuestiones de agenda. Tampoco estaba, por el mismo motivo, el presidente del Parlament Josep Rull, que se incorpora mañana.
Sí estaba el secretario general Jordi Turull, pese a las críticas internas que atesora por su gestión de las candidaturas para las elecciones municipales del próximo mes de mayo, donde todo apunta a que la ultraderecha independentista de Aliança Catalana podría hacerles un sorpasso.
Meses intensos por delante
Esto sigue quedando lejano, no obstante, en un partido permanentemente pendiente de la justicia, pues la vuelta de Puigdemont --que es diputado y todavía no ha decidido si ejercerá cuando vuelva, presumiblemente antes de Navidad-- marcará un antes y un después en el futuro del partido.
Con más protagonismo en Madrid que en Cataluña, en los próximos meses también deberá aclarar su posición respecto a la nueva financiación autonómica, que necesitará sus votos para aprobarse en el Congreso, o los presupuestos estatales, en un clima de máxima tensión.
