El president de la Generalitat, Salvador Illa, ha salido al paso de aquellas comunidades que se niegan a participar por motivos de seguridad del reparto de extranjeros atrapados en Ceuta. El dirigente catalán ha negado que su acogida genere inseguridad en los municipios de España.
Durante su intervención en el V Encuentro del Govern, celebrado en el Monestir de les Avellanes (Os de Balaguer, Lleida), el jefe del Ejecutivo autonómico ha tachado este viernes de "falso dilema" la contraposición entre los valores humanistas de la integración y la garantía de la seguridad. Y ha advertido de que quienes plantean esa disyuntiva están "engañando a la gente".
"Orden, pero también valores"
El mandatario socialista ha defendido que la firmeza institucional y la solidaridad son plenamente compatibles bajo el principio de "orden y valores". Para Illa, la gestión del fenómeno migratorio requiere disponer de "fronteras seguras, órdenes claras y capacidad real de recepción", sin renunciar a los "valores".
"Estamos hablando por encima de todo de personas. ¿Qué nos queda si perdemos la visión humanista de la política?", ha subrayado tras recordar que unas 150 personas han perdido la vida en esta crisis.
Critica la "mirada corta y partidista"
El jefe del Ejecutivo catalán ha hecho estas declaraciones al día siguiente de la Conferencia Sectorial de Infancia y Juventud en Madrid. La ministra Sira Rego encajó las críticas de los consejeros de territorios gobernados por el Partido Popular (PP), que rechazan toda propuesta del Gobierno que preside Pedro Sánchez.
Por su parte, los tres dirigentes autonómicos de Vox convocados a la cumbre, de Aragón, Castilla y León y Extremadura, dieron plantón a la Moncloa y a sus homólogos, entre críticas por el colapso fronterizo del pasado 30 de julio y la situación que viven los ciudadanos ceutíes.
24 horas después, Illa ha expresado su decepción con aquellos actores políticos que emplean las emergencias y el drama humanitario con una "mirada corta" para obtener beneficio partidista. Frente a estas actitudes, ha garantizado que Cataluña responderá a los desafíos comunes "siempre con solidaridad, respeto y rigor", tendiendo así la mano al Ejecutivo de Sánchez.
El 'president' Salvador Illa, junto a Núria Parlon y varios de sus 'consellers' en el Monestir de les Avellanes, en Os de Balaguer (Lleida
Por una solución coordinada
Ya lo hizo in situ el conseller Raúl Moreno. El titular catalán de Derechos Sociales e Inclusión manifestó en la conferencia sectorial la solidaridad de Cataluña, llamando a encontrar una "solución coordinada" con todas las regiones para hacerse cargo de infantes que se encuentran "en una situación muy compleja".
"La respuesta no puede ser solo de una comunidad autónoma", insistió, pidiendo "responsabilidad" y "altura de miras". La ministra Rego, que trabaja en dar protección urgente a 500 niñas especialmente desamparadas, no detalló ninguna propuesta de reparto de menores migrantes, pero sí compartió unas líneas generales.
Raúl Moreno, 'conseller' de Derechos Sociales e Inclusión de la Generalitat, en la Conferencia Sectorial celebrada en Madrid por la crisis de Ceuta
Tradición acogedora
El también educador social prometió estudiarlas, informando de que son más de 2.000 menores y más de 4.000 jóvenes de 18 a 23 años los que Cataluña acoge. Unas cifras que no saturan el sistema de protección del departamento, dijo el conseller, pero que sí dejan los centros de acogida en una situación "equilibrada".
En este sentido, Illa ha reivindicado hoy el valor histórico de la acogida en Cataluña, recordando que la cohesión social se construye de forma cotidiana en las calles, municipios, barrios, escuelas, bibliotecas y fiestas mayores, y ha señalado su "orgullo" por los numerosos ejemplos positivos de convivencia que se dan en el territorio.
