El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, firma un protocolo para mejorar la gestión de los bosques catalanes con los presidentes de las diputaciones provinciales
Illa refuerza la colaboración territorial contra los incendios y promete que "Cataluña no recortará un solo euro"
El jefe del Govern firma un convenio con los presidentes de las diputaciones provinciales, de tres partidos distintos, y carga contra el negacionismo de otras comunidades
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Escasos tres días después de que las llamas asediaran los barrios de Torre Baró y Ciudad Meridiana en Barcelona, obligando a confinar a 14.000 vecinos de estos dos barrios de montaña al norte de la capital catalana, el president de la Generalitat, Salvador Illa, ha anunciado un acuerdo con las cuatro diputaciones catalanas para reforzar y unificar la lucha contra los incendios.
“En Cataluña, no recortaremos un solo euro en emergencias, ni en gestión forestal, ni en prevención, sino lo contrario: incrementamos recursos técnicos, las plantillas de Bombers [hasta 4.000 efectivos] y Agents Rurals [1.300], y reforzamos la cooperación entre administraciones”, ha defendido el jefe del Govern, lamentando que "esto no sucede" en otras regiones, en una alusión velada a la Comunidad de Madrid de Isabel Díaz Ayuso (PP).
Illa ha insistido en que las administraciones catalanas actúan contra el fuego "con sentido de país" y en que Cataluña es "un modelo a seguir", como demuestra que los incendios que se registran en el territorio tan solo queman unas 5,5 hectáreas de media. Para continuar avanzando en la materia, la Generalitat se ha propuesto triplicar el número de hectáreas de bosque público gestionadas al año hasta las 2.000.
El peligro del negacionismo
A renglón seguido, ha manifestado la apuesta de la región por la ciencia en la lucha contra el cambio climático, mencionado las gravísimas inundaciones en Nepal, con cerca de 600 fallecidos según el recuento más reciente, o los incendios en Europa de este verano.
Con las fuertes imágenes en mente de las riadas producidas ayer, el president también ha cargado contra el negacionismo climático. Aquellos que niegan el cambio climático, a juicio de Illa, "ponen en riesgo nuestras vidas", por lo que tampoco se debe “jugar ni con los bosques ni con el fuego, que afecta a todos”.
Prevención de incendios
El convenio de colaboración ha sido anunciado en el arranque del V Encuentro del Govern fuera del Palau de la Generalitat, en Os de Balaguer (Lleida), en el Monestir de les Avellanes, un complejo arquitectónico cuyos orígenes románicos se remontan al siglo XII, lugar escogido por Illa para acotar junto a sus consellers las líneas del tercer año de la legislatura.
El texto, sin partida económica asignada, establece el compromiso de las instituciones firmantes para suscribir un convenio de cooperación en seis meses para reforzar la capacidad de apoyo a los municipios. Identifica ocho ámbitos de trabajo prioritarios, como la interoperabilidad de sistemas de información, la planificación conjunta de actuaciones preventivas, la coordinación durante períodos de alto riesgo y la planificación para la recuperación de zonas afectadas.
Todo ello se enmarca en los esfuerzos que el Ejecutivo catalán comenzó hace un año para gestionar los bosques como mecanismo de prevención para reducir el número y la intensidad de incendios, y acompañar a los ayuntamientos en la tarea.
"Emergencia climática"
Lluïsa Moret, presidenta de la Diputación de Barcelona por el PSC, se ha referido al protocolo como un "compromiso de innovación en la acción pública" para "generar seguridad a los municipios y a las personas" ante lo que se ha referido como un momento de "emergencia climática".
Lo demuestran las elevadas temperaturas y los temporales cada vez más frecuentes, que generan "nuevas condiciones" que precisan de una "respuesta coordinada a sus consecuencias". También los incendios, que se alimentan del combustible de la "gran masa forestal" del territorio, de la que ha hablado como un "privilegio" y "un reto de corresponsabilidad" al mismo tiempo.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, estrecha la mano a Joan Talarn, presidente de la Diputación de Lleida, frente a Lluïsa Moret, su homóloga en Barcelona
Por su parte, el gerundense Miquel Noguer (Junts) ha dado la bienvenida a las medidas acordadas, incidiendo en la necesidad de proteger las fincas, mantener franjas de protección y colaborar con los consistorios para "no poner la tirita, sino evitar la herida".
De hecho, la provincia de Girona inauguró la temporada de fuegos de este verano, con 1.800 hectáreas calcinadas en el macizo de les Gavarres, en La Bisbal d'Empordà.
Oportunidad económica
El leridano Joan Talarn (ERC) ha justificado la necesidad de proteger los bosques no solo para evitar que ardan, sino porque estos "son una oportunidad económica y social" para el territorio.
En Tarragona, por su parte, donde aún colean los trabajos para achicar el agua de los dos temporales caídos hace menos de una semana y el Govern trabaja para aportar "soluciones estructurales" ante futuros episodios, también dan la bienvenida al acuerdo.
Incendio en Collserola, detrás de varios bloques de edificios de Barcelona
"Los incendios no entienden de límites territoriales y su gestión tampoco debería hacerlo", ha señalado la también republicana Noemí Llauradó.
La encargada de abrir el acto ha sido Mónica Lafuente, directora general de Coordinació Interdepartamental y Relaciones con el Estado, quien ha celebrado que la Generalitat incorpore el "profundo conocimiento" de las diputaciones, abrazando el nuevo protocolo para "compartir información, ordenar actuaciones" y evitar así respuestas "fragmentadas".
A tres partidos
El president ha exhibido así la unidad del Govern y las instituciones provinciales junto a su mano derecha en el PSC, y los otros tres dirigentes regionales, con carnet de formaciones independentistas.
Una sostiene la legislatura desde el bloque progresista del Parlament y la otra sigue evocando al procés a la espera de que la vuelta de su líder, Carles Puigdemont, les devuelva el impulso. "Estamos encantados de estar aquí y de que nos hayan invitado a estas jornadas", ha agradecido el neoconvergente Noguer.
Al referirse a la unidad exhibida por los cuatro dirigentes provinciales, Illa ha hablado de "orgullo", la ha comparado con las tensiones partidistas que se producen en otras comunidades autónomas y ha ensalzado la entente firmada con ellos como "un gran acuerdo".
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y sus 'consellers' en el V Encuentro del Govern en el Monestir d'Avellanes, en Os de Balaguer (Lleida).
Quinto cónclave
La jornada continuará con unas sesiones de trabajo del president con los titulares de las respectivas carteras, agrupados por temas para preparar las políticas públicas en servicios e infraestructuras que marcarán el nuevo curso.
Precisamente para las comarcas de Lleida, la Generalitat ha dado los primeros pasos en firme por el futuro Eje transversal ferroviario, del que recientemente ha lanzado la licitación de la redacción del estudio funcional y de implantación.
El Ejecutivo también abordará la transformación del aeropuerto de Lleida-Alguaire como polo industrial con un nuevo hangar de mantenimiento y reparación de aeronaves, o el aeropuerto de Andorra-La Seu, que pretende ser el primero de España con capacidad para transportar público en plena montaña.
Salvador Illa, presidente de la Generalitat, junto a varios de sus consejeros en el Monestir de les Avellanes, en Os de Balaguer (Lleida)
Despliegue en Lleida
Otras iniciativas que se proyectan en la provincia de Lleida son las obras de la N-260 para mejorar los accesos a los pueblos de las comarcas de montaña y el Aran, las actuaciones sobre la C-28 para mejorar su seguridad, el nuevo corredor del Pont de Suert-Xerallo, en fase de estudio informativo, y el eje de Comiols, del que se está acondicionando el puerto.
Este sábado, tras pasar la noche en el Monestir de les Avellanes, el president y los consellers se dividirán para visitar municipios de la zona, llamada a ser una de las regiones más importantes en el despliegue de proyectos de energías renovables en Cataluña, como los parques solares y de biogás.