Varias personas durante una manifestación fuera del Nou Camp

Varias personas durante una manifestación fuera del Nou Camp

Política

El independentismo se crece gracias a las cesiones del Barça: "Hay que sacar la 'estelada' siempre y en todas partes"

Las entidades impulsoras del 'procés' usan al club azulgrana de altavoz politizando el partido de Liga ante el Athletic con una marea de banderas secesionistas en la grada y boicoteando el homenaje a la selección española

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El pase de gol de la directiva del FC Barcelona a las entidades impulsoras del procés, cediendo a sus presiones al suspender el homenaje previsto a los jugadores de la selección española campeona del Mundial este verano, y abriendo de par en par las puertas del Spotify Camp Nou a un acto de "exaltación de la estelada", ha dado alas a un independentismo de capa caída en el último lustro.

Los simpatizantes culés afines a esa ideología acapararon el protagonismo este jueves antes y durante el encuentro de Liga ante el Athletic, desplegando miles de banderas secesionistas en la calle y en las gradas, buena parte de ellas repartidas por los organizadores de la movilización.

Tal como estaba previsto, la Assemblea Nacional Catalana (ANC) repartió 10.000 esteladas de papel en tres puntos de los alrededores del coliseo azulgrana: en su puerta de acceso número 15, en la Travessera de Les Corts, y ante el Tanatorio. Una acción que ha enardecido la moral de sus dirigentes que, tras años de sonados fracasos de convocatoria en sus protestas, esta vez se apuntaron una victoria.

Euforia en la ANC

Así lo expresó el presidente de dicha entidad privada, Josep Vila, eufórico por haber agotado el reparto de todas esas banderas de papel. Tanto es así que, tras ello, se vino arriba e instó a los simpatizantes separatistas a llenar de esteladas el Camp Nou siempre, "en todos los partidos". Y no sólo eso: también en el resto de estadios.

"Ante la catalanofobia xenófoba y violenta, la respuesta es llenar todos los estadios de esteladas", manifestó el líder de la ANC en las inmediaciones del estadio poco antes del duelo ante los leones.

La "exaltación de la estelada" sirvió también a sus impulsores para limar asperezas tras años de desencuentros entre ellos. La protesta, promovida por la ANC junto a Òmnium Cultural, los autodenominados Comitès de Defensa de la República (CDR), la Plataforma Pro Seleccions Esportives y algunas peñas azulgranas, tuvo su origen en su anhelo de boicotear el homenaje a la Roja —a pesar de que ocho de sus futbolistas eran del Barça— y, en especial, en su indignación por la detención de un hincha culé que se enfrentó a tres agentes de la Policía a las puertas del estadio del Elche el pasado domingo, y al que supuestamente requisaron una bandera secesionista.

Éxito en la grada y soflamas hispanófobas

Inyección de moral al margen, el éxito de la iniciativa de las entidades impulsoras del procés fue claro en las gradas, donde la presencia de la enseña separatista, habitual desde hace décadas en el Camp Nou, fue multitudinaria, mucho mayor que de costumbre, antes y durante el encuentro. Lo cual, cómo no, fue celebrado por los políticos secesionistas. Entre ellos, el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont (Junts), fugado de la Justicia en Bélgica por protagonizar el golpe al Estado de octubre de 2017.

Una vez ya empezado el partido, parte de la afición coreó el himno catalán Els Segadors, hubo cánticos en el minuto 17:14 —número simbólico para los nacionalistas, al coincidir con el año de la caída de Barcelona en la Guerra de Sucesión—, y también se escucharon soflamas hispanófobas como "puta España y puta selección", entre otras.

En cambio, por lo que respecta a la manifestación convocada por la ANC antes del encuentro, no puede decirse que fuera precisamente masiva: apenas congregó a unas 120 personas, según la Guardia Urbana.

Pancarta contra Rodri

Tampoco faltaron pancartas igualmente politizadas. Incluso alguna dirigida contra uno de los nuevos fichajes del Barça, galardonado —para más inri— como mejor jugador del Mundial este verano: "Rodri, Catalunya no té Rei" —"Rodri, Cataluña no tiene Rey"—, se leía en una de ellas, agitada por un seguidor culé descontento porque haya futbolistas de su equipo que no comulgan con sus ideas. Cosa que, le guste o no, también pasa en la grada y entre los millones, y muy diversos, hinchas azulgranas.