El presidente de Esquerra Republicana (ERC), ha asegurado que el aval del TJUE "no cierra el conflicto político, sino que lo confirma". El líder independentista, en este sentido, ha aseverado que el fallo refuerza "el derecho de Cataluña a decidir libremente su futuro", al tiempo que ha urgido a los tribunales del país a devolverle los derechos políticos.
"Ya no hay excusas, la ley se debe aplicar, los derechos se deben restituir y los exiliados deben volver. Es urgente que casi 10 años después el Estado español cierre definitivamente esta carpeta", ha dicho en la sede del partido en Barcelona este jueves. Asimismo, ha manifestado su deseo de "poder ejercer cualquier responsabilidad política con plena libertad y derechos".
La sentencia valida a ERC
Para el líder de Esquerra, el fallo del TJUE ratifica la estrategia que su partido defendió desde el principio: que la vía penal era un error para resolver una cuestión de fondo.
Según Junqueras, la amnistía "valida la esencia de una ley que nació para dar respuesta política a un conflicto político" y confirma que "la represión nunca podía ser la respuesta a un conflicto democrático". Gracias a esto, asegura que la disputa vuelve a situarse como un debate entre Cataluña y el Estado sobre la soberanía y la democracia.
"Victoria incompleta"
Pese a celebrar el aval del TJUE, Junqueras no se siente del todo satisfecho. Declara que "la amnistía sigue siendo una victoria incompleta porque una ley se mide cuando se aplica y aún hay personas que no hemos podido recuperar nuestros derechos políticos".
Ha añadido que "El debate ya no es sobre la amnistía, sino sobre la calidad democrática del Estado español". Para Junqueras, "Una democracia se evalúa por su capacidad de garantizar que las leyes se cumplen". Su inconformismo se resume en las palabras declaradas: "Deberíamos ser amnistiados de forma inmediata los que fuimos acusados absurdamente de terrorismo".
El presidente de ERC ha sostenido: "Hace dos años que algunos de nosotros deberíamos haber recuperado nuestro derecho, ejercer nuestras profesiones, hacer clase en la universidad y hacer política en plena libertad y en igualdad de condiciones".
"No es el punto final"
El dirigente catalán ha urgido a cerrar "esta carpeta" casi diez años después del inicio del conflicto. Ha expresado su deseo personal y político de "poder abrazar pronto al president Carles Puigdemont en las calles de Girona y de Barcelona", y retomar sus clases en la universidad.
Finalmente, ha advertido que "la amnistía no es el punto final del proceso, sino la confirmación del conflicto". "La solución definitiva sigue siendo la democracia y el derecho de Cataluña a decidir libremente su futuro", ha sentenciado.
