Fotomontaje de los diputados de ERC Carles Campuzano y Francesc-Marc Álvaro, con un mitin de Junts de fondo

Fotomontaje de los diputados de ERC Carles Campuzano y Francesc-Marc Álvaro, con un mitin de Junts de fondo

Política

ERC impulsa un nuevo satélite para competir por la derecha con Junts

Los diputados independientes Carles Campuzano (Parlament) y Francesc-Marc Álvaro (Congreso) liderarán Esquerra Democràtica, el nuevo 'sector centrista' de los republicanos que se pondrá en marcha en septiembre y se presenta hoy en Barcelona

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Uno de los principales objetivos de Oriol Junqueras desde que recuperó la presidencia de ERC pasa por expandir los límites del partido para convertirse en hegemónico entre el nacionalismo. Abriéndose a no independentistas, a votantes más de izquierdas y también a perfiles moderados o centristas.

Tras su reciente acuerdo con Comunistes y Esquerra Unida, la formación apuesta ahora por una alianza con Esquerra Democràtica, una asociación que presentan este lunes Francesc-Marc Álvaro y Carles Campuzano, ambos diputados independientes de los republicanos en el Congreso y en el Parlament respectivamente, con el objetivo, en este caso, de atraer a votantes de Junts descontentos con el partido de Carles Puigdemont.

Se trata de dos perfiles, los del exconseller y el periodista, muy convergentes. El primero de ellos representó al partido de Jordi Pujol en el Congreso de los Diputados durante más de 20 años, y el segundo siempre se situó en la órbita de la formación como columnista, en La Vanguardia y en otros medios de comunicación.

Ambos fueron fichajes estratégicos de Junqueras hace unos años para precisamente debilitar a Junts, aunque hasta ahora habían desempeñado sus respectivos cargos sin carné del partido, algo que terminará en septiembre con la puesta en marcha de este proyecto de "centroizquierda" que operará como entidad federada.

Campuzano, presidente

Según detallan desde la propia Esquerra Democràtica, participarán en los órganos de dirección de ERC, en el Consell Nacional y en la ejecutiva del partido. Y tendrán, asimismo, puestos reservados en las listas a partir de las próximas elecciones, que serán las municipales, en mayo de 2026, si no hay adelanto electoral en Madrid.

Campuzano, añaden, será el presidente de la organización. Y se espera que formen parte de la misma desde antiguos diputados de la coalición Junts pel Sí a líderes exsocialistas, así como otros independientes y jóvenes que el exconseller y Álvaro quieren formar en este espacio moderado y "favorable a consensos amplios".

Y es que el actual diputado de ERC en el Parlament se acercó a los de Junqueras precisamente por esta voluntad de diálogo cuando Junts, en 2022, seguía negando cualquier hipotético acercamiento al PSOE. Llegó a formar parte del extinto PDECat, pero nunca se afilió al proyecto de Carles Puigdemont. Fue, de hecho, de las pocas voces críticas con el expresident cuando éste optó por declarar la república y no convocar elecciones tras la celebración del referéndum ilegal del 1-O.

Esto desembocó en su incorporación al Govern de la mano de Pere Aragonès, que le ofreció la cartera de Derechos Sociales, y luego fue incorporado a las listas del partido en las elecciones catalanas de 2024, igual que otros tantos consellers que, a tenor de las encuestas, ya sabían que se quedarían sin sus respectivos cargos.

Pinza con Aliança

Ahora, en cualquier caso, contribuirá a erosionar a Junts por su izquierda mientras Aliança Catalana lo hace por la derecha en una especie de pinza que también se refleja en los distintos sondeos. Con los republicanos y los ultraderechistas comiendo terreno a unos posconvergentes desubicados e indecisos sobre cómo responder.

Entre otros tantos problemas que se le acumulan al partido de Puigdemont, el posicionamiento ideológico --muchos perciben un giro a la derecha en los últimos años, mientras sigue habiendo una corriente interna, no irrelevante, autodenominada de izquierdas-- parece ser de los que más despistan a sus potenciales votantes.

Asimismo, tampoco detallan su política de pactos. Esta semana pasada hubo una discrepancia pública entre dos caras conocidas del partido respecto a si Aliança es un partido democrático, ergo se podría llegar a acuerdos, o no lo es, y por tanto cierran la puerta a pactos incluso después de las municipales.

ERC, a lo suyo

ERC, consciente de que esta situación les beneficia, quiere aprovecharla. Y la iniciativa de Esquerra Democràtica, consideran, es un paso más para reconfigurarse tras el ciclo negativo que les despojó de la Generalitat. Un paso más para proyectarse en la "centralidad del nacionalismo" inspirado en la formación homónima impulsada en 1975 por Ramon Trias Fargas con el que convencer a los catalanes de que, en el fondo, la nueva CiU es ERC.

Y también una fórmula, aunque discreta, para tapar sus propios problemas domésticos. Que por ahora pasan por un Gabriel Rufián que insiste en llevar la contraria al partido respecto a cómo presentarse a las próximas elecciones generales pero que sigue sin presentar a Junqueras una propuesta concreta más allá de negarse a repetir una legislatura más con el equipo actual, un grupo parlamentario en el Congreso --del que forma parte Álvaro-- con el que no se habla.

Y que en cierta manera se contrapone a la apuesta por Esquerra Democràtica, pues sus impulsores, en contra de lo que proyecta el portavoz de ERC en Madrid, insisten en que los republicanos no están a la izquierda del PSOE, sino más bien en el mismo espacio.