De izquierda a derecha, Carles Puigdemont, Pilar Calvo, Glòria Freixa, Jordi Martí y Artur Mas

De izquierda a derecha, Carles Puigdemont, Pilar Calvo, Glòria Freixa, Jordi Martí y Artur Mas

Política

Mas arropará a Jordi Martí frente a un Puigdemont que insiste en unir a Calvo y Freixa para ganar las primarias

Junts decide este domingo su candidato a la alcaldía de Barcelona tras una campaña que podría desembocar en la primera gran derrota interna del líder del partido

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La campaña de las primarias de Junts para decidir candidato a la alcaldía de Barcelona ha obligado a todos los pesos pesados del partido a inclinarse por uno de los —por ahora— cuatro aspirantes a la plaza.

También al expresidente de la Generalitat Artur Mas, que este jueves, según aseguran algunas fuentes internas, arropará al actual líder del grupo municipal, Jordi Martí Galbis. Este último es el favorito y cuenta también con el apoyo del exalcalde Xavier Trias, aunque no de la dirección del partido.

Mas lo respaldará en el acto de campaña que la formación permite organizar en la sede de Junts per Barcelona a todos los candidatos.

Se trata de un mitin que se celebrará este jueves por la tarde, y que será el último tras los de Jaume Alonso-Cuevillas, el lunes; Glòria Freixa, el martes; y Pilar Calvo, esta noche, en la recta final antes de la votación del próximo domingo.

La presencia del expresident Mas, que se sumará a la de otras relevantes figuras de la antigua CiU, es significativa, ya que Jordi Martí es el único cabeza de lista que Puigdemont no quiere, como prueban sus intentos por encontrarle un puesto en la empresa privada para que se retirara.

Ello ahonda en el distanciamiento entre Mas y el actual líder posconvergente, que teme que el grupo municipal quede en manos de un perfil que se desmarque de la dirección y facilite el proceso de recomposición del espacio desde un escenario tan relevante como el Ayuntamiento de Barcelona.

Mas contra Puigdemont

Y es que, en cierta medida, Mas busca recuperar la influencia perdida. Con una agenda muy activa a nivel público, pero también en el ámbito privado, donde muchos exdirigentes de CiU le piden que dé el paso y recupere el liderazgo del espacio que cedió a Puigdemont en 2016.

Trias está en este mismo barco, y apuesta activamente por una candidatura "de orden, de sentido común y alejada del fanatismo de otros sectores" que, muy a su pesar, aún tienen una importante influencia en la formación, como preludio de un giro en esta dirección del conjunto del partido.

Puigdemont no quiere que le marquen los tempos, y menos mientras sigue fuera. Y aunque reconoce su incapacidad para solucionar antes el "problema de Barcelona" —lo cual se suma a unas primarias que tildan de "esperpénticas"—, sigue sin resignarse a perder el control del grupo municipal.

Alianza Calvo-Freixa

Tras las frustradas operaciones de Tatxo Benet y Josep Rius —ni el empresario ni el portavoz de Junts se vieron con capacidad de imponerse a Jordi Martí entre la militancia—, la maniobra desesperada, a tres días de la votación, pasa por una alianza de última hora entre dos de los cuatro aspirantes.

Puigdemont ya envió hace unas semanas a su secretario general, Jordi Turull, a convencer a varios miembros de Junts para que las primarias se disputaran entre el máximo de candidatos posible, con la intención de diluir las opciones de un Jordi Martí muy bien conectado entre la militancia barcelonesa.

Y ahora insiste en que Glòria Freixa, la candidata de Josep Rull y de buena parte del grupo en el Parlament, se incorpore a la lista de Pilar Calvo, que es a quien la dirección —y, especialmente, el grupo en el Congreso, donde es diputada— sitúa como la opción más deseable para sus intereses.

Todo ello, bajo la supuesta premisa de neutralidad de la ejecutiva del partido que recoge el reglamento. Lo cual no les impide buscar un acuerdo entre ambas, como seguirán intentando en las próximas horas, pese a que Freixa no parece estar por la labor de dar un paso al lado.

Queda al margen el octubrista Alonso-Cuevillas, primer abogado de Puigdemont y antes cercano a Laura Borràs, ahora fuera de las quinielas y de las operaciones de última hora. Y eso que internamente reconocen que, por lo menos, su puesta en escena "está siendo original".

Un contexto hostil

En cualquier caso, el contexto para Junts es cada vez más hostil. Con una legislatura en Madrid que encara su recta final, sin decidirse a dejar caer a un Gobierno que desprecian, y tras haber perdido todo el poder en Cataluña en favor del PSC. Y con Aliança Catalana más fuerte que nunca.

El auge de la ultraderecha independentista es algo que, más allá de la crisis de liderazgo, tarde o temprano, deberán afrontar, la gran preocupación: las encuestas son muy claras, también en Barcelona, respecto a un posible sorpasso, que podría darse ya en las próximas elecciones municipales.

La elección de Jordi Aragonès como cabeza de lista de Aliança Catalana, en esta línea, no ha sido un alivio para Junts.

Mientras el partido de Sílvia Orriols entronizará a su joven ideólogo este viernes por la tarde, Junts estará celebrando el último debate electoral antes de que las bases decidan cómo termina este complejo e indeseado proceso interno.

Unas primarias que no gustarán del todo a nadie y que han mostrado, una vez más, tanto la falta de rumbo de la formación como sus enormes grietas. Y que, en cierta manera, todos temen —o celebran— que sea un punto de inflexión para el hasta ahora indiscutible liderazgo de Puigdemont.