La consellera Alícia Romero ha defendido este jueves en el Parlament los Presupuestos de la Generalitat pactados por el Govern de Salvador Illa con Esquerra Republicana (ERC) y Comuns, que seguirán adelante con su tramitación tras tumbarse las enmiendas a la totalidad de los grupos de la oposición.
Lo ha hecho, asimismo, con un llamamiento a Junts per Catalunya y al Partido Popular (PP) para que permitan la tramitación de la reforma de la financiación autonómica y la condonación de la deuda del FLA en el Congreso de los Diputados, y ampliar así los recursos de la administración catalana.
La titular de Economía y Finanzas ha pronunciado un discurso de cerca de 50 minutos desde el atril de la Cámara catalana el día en el que los socialistas tramitarán de la mano de las formaciones de Oriol Junqueras y Jéssica Albiach las nuevas cuentas para este mismo año, de 49.126 millones de euros. A la segunda irá la vencida, tras la retirada en marzo del proyecto, que saldrá aprobado el 2 de julio tras ser actualizado.
Romero ha arrancado agradeciendo la "exigencia tozuda, el sentido de país y la generosidad" de sus socios para alumbrar unos presupuestos que ha descrito como mejores. Recordando que Foment y Pimec han bendecido unas cifras que crecen un 22,8% respecto a las aprobadas en 2023, comprometen 4.693 millones en inversiones plurianuales hasta 2030 y destinan tres de cada cuatro euros a partidas sociales.
"No es suficiente"
Los 9.126 millones de incremento frente a las cuentas que aprobó el Govern de Pere Aragonès responden, en gran parte, a la mejora de la economía y del aumento de la recaudación de impuestos. De hecho, la Generalitat recibe 32.800 millones de euros tras el reparto a las autonomías. "No es suficiente", ha aseverado la consellera para, a renglón seguido, reclamar a Junts y PP que no impogan un veto del que no se mueven.
"El actual modelo está caducado desde hace 12 años y han pasado 20 desde que se diseñó. Los problemas no son los mismos, necesitamos una actualización para responder a los retos de hoy y no de 2006, y hacer frente a las competencias que gestionamos y que están muy vinculadas al Estado del bienestar, como la educación, la salud y los derechos sociales", en palabras de Romero.
La consellera de Economía y Hacienda, Alícia Romero, durante su intervención en el Parlament para presentar el proyecto de presupuestos del Govern
La propuesta "en general", es catalana
"Hago una llamada, sobre todo a Junts y al PP, para que, cuando llegue al Congreso, no bloqueen y permitan la tramitación para mejorar el modelo", ha agregado la exportavoz del grupo parlamentario del PSC. Porque "las necesidades que explican que existen en Cataluña necesitan recursos", motivo por el que les ha pedido "ayuda" para que salga adelante y "ampliar la capacidad de acción" de la Generalitat.
La principal crítica procedente de los populares es que la propuesta ha sido diseñada entre el Govern, ERC y la Moncloa. De hecho, Alberto Núñez Feijóo insistió el martes en Barcelona en renegociar desde cero el pretendido modelo, resistiéndose a introducir modificaciones mediante enmiendas y defendiendo el veto directo. Un nuevo error del líder del PP, que sigue sin conectar con el empresariado catalán en sus encuentros anuales con el Cercle d'Economia.
Romero le ha respondido hoy desde el Parlament que "no vale señalar a quien hace la propuesta" y que esta "en general, siempre viene de Cataluña". Lo hizo en 2009 con el impulso del Ejecutivo del Tripartit, también en 2001, tras el pacto del Majestic entre los entonces presidentes José María Aznar y Jordi Pujol. "En ese momento, se pensó en el país, y espero que, pese a las discrepancias que tenemos todos, no pongan palos en las ruedas a los avances" del territorio, ha instado la consellera.
También el FLA
Otra cuestión financiera que depende de la alambicada aritmética del Congreso de los Diputados es la condonación planteada del 20% de la deuda del FLA, que recortaría 17.000 millones de euros a los 90.000 millones que la administración catalana debe al Fondo de Liquidez Autonómica.
Para esta carpeta, Romero ha apelado también a la "responsabilidad" de los grupos parlamentarios, poniendo el foco en el beneficio, asimismo, de rebajar el pago de intereses vinculado a una deuda enquistada. Y ha citado un informe de la Sindicatura de Comptes por el que un tercio del pasivo procede de la infrafinanciación de las administración.
Pese al elevado endeudamiento, la titular de Economía y Finanzas ha destacado que las empresas de rating como Moody's han elevado la calificación crediticia de la Generalitat, "confiando en su solvencia y solidez". El pasado mes de febrero, esta volvió a recurrir a créditos bancarios para financiarse en el mercado 14 años después.
Servicios públicos y vivienda
La Cámara ha esuchado en boca de Romero que los nuevos presupuestos triplican la cifra de inversión respecto a una década atrás, con más de cuatro mil millones de euros. También que Salud, Educación y Derechos sociales reciben las mayores partidas --con 13.840, 8.356 y 4.248 millones-- y que permite apuntalar las políticas de vivienda, el principal objetivo del mandato con el plan estrella de los 50.000 pisos de protección oficial.
Así las cosas, ha defendido que las cuentas fortalecen los servicios públicos y "proyectan" a Cataluña y la hacen "mirar al futuro" con proyectos que "deben ayudar a formar parte de la respuesta europea a la autonomía estratégica" del continente, a través de infraestructuras científicas como el InnoFAB en Cerdanyola.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, acompañado de la consellera de Economía y Hacienda, Alícia Romero, se dirigen hacia el hemiciclo para presentar el proyecto de presupuestos del Govern
Los presupuestos siguen adelante
Tras el discurso de la consellera ante la atenta mirada del president Illa, los grupos han defendido las enmiendas a la totalidad de las cuentas. Han presentado las suyas Junts, PP, Vox, CUP y Aliança, todo el hemiciclo con excepción de las tres formaciones que sí que las firman.
Si bien la líder neoconvergente Mònica Sales ha acusado de "incompetencia" al PSC y ha señalado las renuncias de ERC y el extremismo de los Comuns, a su juicio --tratando de implicar a los socialistas catalanes en los casos de corrupción que salpican al PSOE--, el popular Alejandro Fernández ha asegurado que el proyecto no resolverá la inseguridad, la presión fiscal y las listas de espera sanitaria, entre otras urgencias.
No obstante, la oposición no logrará tumbar los presupuestos y el Parlament permitirá su tramitación con la mayoría articulada por los socios de legislatura. Una mayoría raspada, puesto que la aritmética va de un solo voto, como ya sucediera con la investidura de Illa.
