"Están enfagados hasta el cuello y algunos, como Zapatero, hasta las cejas". El tono de la oposición al Govern de la Generalitat ha sido especialmente duro contra el president Salvador Illa con motivo del cerco judicial al PSOE este miércoles, en una sesión de control copada por las investigaciones a los socialistas.
La encargada de desencadenar aluvión de críticas ha sido, como es habitual, la presidenta del grupo parlamentario de Junts, Mònica Sales, y lo ha hecho con el juego de palabras ya referenciado. ERC y Comuns descartaron ayer la comparecencia del dirigente, y esta se lo ha reprochado hoy. "¿Por qué se esconde?", le ha preguntado la jefa de la oposición.
También Huawei
Los neoconvergentes, además de recordar la imputación del expresidente del Gobierno por presunto tráfico de influencias y la petición de información de la Audiencia Nacional sobre los gastos de la campaña electoral del PSC en las catalanas de 2024, ha sacado a relucir la relación del Govern con Huawei, compañía china con la que Europa recomienda evitar contrataciones.
Illa ha acusado a Sales de hacer "un flaco favor a las instituciones" al "no querer escuchar" las explicaciones del Ejecutivo, señalando que tres de las cuatro empresas que se han presentado al concurso público para extender la red de fibra óptica en Cataluña se sirven de la tecnología de la multinacional china, y una de las adjudicatarias es catalana. "¿Qué más explicaciones necesita?", ha respondido.
De Junts a Comuns
La práctica totalidad de la oposición ha aprovechado las informaciones aparecidas en las últimas semanas para cargar contra el president. Junts, ERC, PP, Vox e incluso Comuns se ha querido sumar brevemente, tras pedir al Govern que fuerce a las compañías energéticas a "poner millones de euros" al fondo conta la pobreza energética pactado a cambio de apoyar los presupuestos.
Solo Aliança Catalana y la CUP han obviado esta carpeta, recurriendo a dos de sus mantras, en este caso, las críticas a la inmigración como "carga social y criminal inasumible" y la "vergüenza" por la celebración de un festival neonazi este fin de semana en Lloret de Mar, municipio costero gobernado por Junts.
Corrupción, "línea roja"
Ante las embestidas del republicano Josep Maria Jové --"aparten las manzanas podridas"-- y del popular Alejandro Fernández --"usted es políticamente responsable de haberse rodeado de Koldo, Ábalos, Zapatero y Chili"--, Illa ha elevado la corrupción a "línea roja" para su formación y ha insistido en que "está libre" de casos.
Precisamente sobre las cuentas del PSC en los comicios que llevaron al exministro de Sanidad al frente de la Generalitat hace dos años, este ha recordado que "están auditadas y depositadas en la Sindicatura de Cuentas". Y ha asegurado que está "tranquilo" por el buen hacer del partido y que ya da "todas las explicaciones en sede parlamentaria y donde convenga".
Sánchez y Zapatero "darán explicaciones"
A renglón seguido, el president ha defendido la respuesta del PSOE ante las distintas investigaciones judiciales, con "todas las medidas posibles para prevenir" casos de corrupción y "actuando con toda la contundencia cuando se detectan".
En lo que se refiere a la imputación de Zapatero, Illa ha asegurado que tanto el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como su antecesor en el cargo "darán explicaciones". "Ojalá todas las formaciones políticas dieran explicaciones con la velocidad con la que lo hace mi formación", ha rematado.
